RIM parece haber tenido suerte después del desastre del martes

El centro de datos que tiene la compañía en Ontario, Canadá, estuvo fuera de servicio durante diez horas, dejando a los usuarios de la famosa compañía de Blackberrys preguntándose dónde habrían ido a parar sus correos.

La verdad es que este tipo de fallos son bastante habituales en las empresas. La mala suerte de RIM es que su pérdida de servicio se produjo a gran escala. Alrededor de cinco millones de norteamericanos se vieron afectados. Incluso la Casa Blanca sufrió las consecuencias.

Lo más extraño es que RIM ni siquiera puso una nota en su página Web para tranquilizar a sus perdidos clientes.

Muchos podrían beneficiarse de este error. Palm, por ejemplo. O los vendedores de correos inalámbricos como Good Technology (recientemente adquirida por Motorola) y Visto.

Lo que las empresas americanas deberían aprender de este aciago martes es que hay partes de sus negocios que dependen absolutamente de la capacidad que tengan sus empleados de acceder a sus Blackberris.

Y la reacción de RIM a momentos como este no inspira mucha confianza.

Traducción de un artículo de Tonny Dennis publicado el 20 de abril de 2007.

vINQulos
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