Un satélite para el rural

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Multinacionales europeas ponen en órbita un satélite para asegurar conexiones en toda Europa y el norte de África.

La tasa de penetración de banda ancha en España sigue siendo uno de los caballos de batalla de los consumidores en lo que se refiere a las zonas más rurales, que se encuentran a menudo con problemas de cobertura. Para ofrecer una solución a las localidades más apartadas, la estrategia Europa 2020 incluye entre sus objetivos hacer que todos los europeos tengan acceso a conexiones de banda ancha en en el año 2013 y que un alto porcentaje pueda disfrutar de conexiones ultrarrápidas.
De momento las buenas intenciones siguen sobre el papel, pero por primera vez se empieza a ver la luz al final del túnel. La falta de rentabilidad para las operadoras de fibra óptica era un importante obstáculo para la instalación, el mismo escollo con el que tropieza la tecnología ADSL. Como contrapartida, algunos municipios decidieron ofrecer conexiones wifi gratuitas en los lugares más concurridos del pueblo, pero el coste resultaba inasumible.
Ahora Europa da un paso al frente en materia de conexiones en el rural. Tooway y Eutelsat, dos multinacionales especializadas en telecomunicaciones e ingeniería espacial, han suscrito un convenio de colaboración para poner en órbita un satélite que ofrezca internet, telefonía y televisión a través de un ancho de banda de 70 Gb por segundo. El lanzamiento del satélite KA-SAT está previsto para el próximo trimestre, y empezará a operar a mediados de 2011 en Europa y el norte de África. Su coste de fabricación ha sido de 350 millones de euros, que las compañías esperan recuperar en los primeros siete años, la mitad del tiempo de vida del satélite. Ahora sólo falta alcanzar un acuerdo con las proveedoras españolas, pero el coste del servicio será de 39 euros mensuales por 10 megas de velocidad.

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