Se infiltra en una fábrica que produce el iPhone 5

Para ello se dirigió a la fábrica de Foxconn situada en la ciudad china de Taiyuan, al oeste de Beijing, y no tuvo dificultades para encontrar empleo allí.

Simplemente tuvo que rellenar un cuestionario con 30 preguntas donde tenía que elegir entre Sí o No que tenían como misión certificar que cumplía con las condiciones óptimas de salud para poder trabajar allí.

Tras pasar con éxito esa prueba, tuvo que firmar un contrato donde se le obligaba a mantener la confidencialidad sobre secretos comerciales de la producción, así como los salarios, pero también se le indicaba que debía renunciar a un ambiente de trabajo limpio, seguro y sin ruidos.

Una vez dió su aprobación al contrato se inició un período de formación de siete días en los que se le obligó a acatar las órdenes de sus instructores, y se le insistió que aunque puede que en ocasiones no le guste el trato que recibirá en la fábrica, todo se hace por su propio bien.

El siguiente paso ya fue el de entrar en la planta de producción, un lugar que el periodista chino define como ruidoso, con poco aire y que destila olor a plástico.

El infiltrado fue asignado a la línea de producción de las carcasas traseras del iPhone 5, y su trabajo consistía en realizar cuatro agujeros en cada carcasa en un tiempo inferior a los 3 segundos.

En la fábrica le obligaban a trabajar durante 10 horas seguidas y no le daban opción a tener descansos.

El periodista también habla en su experiencia de que la factoría de Foxconn posee dormitorios para los empleados, una cantina, una librería y un gimnasio, aunque todos estos lugares se encuentran algo deteriorados.

Sin ir más lejos, el armario de su dormitorio estaba lleno de cucarachas y el canapé de madera de su cama tenía un agujero de tamaño considerable.

¿Os sopreden las revelaciones de este periodista chino?

vINQulos
ITProPortal