¿Será la virtualización la nueva burbuja tecnológica?

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Martin Veitch, periodista de la edición inglesa de The Inquirer, se pregunta por el verdadero valor de la virtualización y por la madurez de las empresas que la realizan.

En una semana marcada por la caída de los mercados financieros internacionales y la banca, nos encontramos con dos noticias muy divertidas.

La primera de ellas, la de que VMware ha alcanzado en Bolsa un valor de casi 20.000 millones de dólares durante sus primeras horas de vida de cotización. La otra, que Citrix ha pagado 500 millones de dólares por una empresa que no los vale, Xen Source.

Estas dos noticias tienen un tema común: la virtualización. Por explicarlo de una forma sencilla, lo que estas dos empresas dicen es que puedes comprar menos servidores y maximizar su carga de trabajo en vez de comprar muchos servidores que estén infrautilizados en los centros de datos, y gastando energía en vano.

Esto de la virtualización no es nada nuevo. Lleva haciéndose desde…en fin, los años sesenta. Lo que tanto VMware como Xen Source ofrecen como novedad es que pueden virtualizar tanto servidores comunes como x86. Tentador, aunque, ¿de verdad es para tanto?

Si miramos a las dos empresas, lo que hace a VMware diferente de Xen Source es que tiene grandes ingresos, que casi se doblan anualmente. Si no sucede nada grave, VMware alcanzará los mil millones de dólares en la primera mitad de este año.

Xen Source, que empezó su andadura en la Universidad de Cambridge aunque tiene su sede en Palo Alto, resulta inmadura al lado de VMware. La primera posibilidad de competir con VMware será el lanzamiento de su producto v4. Sus ingresos son aún modestos, probablemente no supere los 10 millones de dólares.

Así las cosas, los inversores confían en VMware y Citrix en Xen Source.

Al principio, Microsoft era muy amigo de Xen Source y de la virtualización en general. Pero ahora que Citrix ha entrado en escena, no sabemos cómo va a tomárselo. Citrix no quiere que haya cambios, y así lo dijo en la nota de prensa que envió cuando aceptó la oferta de Xen Source: “La adquisición fortalecerá también la fuerte relación de la empresa con Microsoft y su compromiso con la plataforma Windows. Como empresa independiente, XenSource ha cultivado una estrecha relación con Microsoft destinada a asegurar la interoperabilidad entre los productos de XenSource y el próximo hipervisor de Windows, con nombre en código Viridian. Esta relación complementa y amplía la buena relación existente entre Citrix y Microsoft”.

Sin embargo, de puertas adentro, esta relación no es tan amistosa. Como me comentó un ejecutivo de Citrix, “con Microsoft, es mejor dormir con un ojo abierto”.

Habrá que ver qué pasa cuando llegue Viridian, entones podremos ver cómo evoluciona la relación entre estas dos compañías.

Hay otro grupo de empresas como KVM, Virtual Iron y, la más interesante  de todas, Swsoft, que se encuentran bajo el mismo paraguas de la empresa de virtualización de sobremesa, Parallels. Cualquier acuerdo entre alguna de ellas y las empresas más grandes podría cambiar el escenario de la virtualización.

La virtualización es una patata caliente en este momento. Pero el valor que se le está dando parece exagerado para un sector tan inmaduro, sobre todo en un momento en el que algunas empresas dicen que las compras de TI van a bajar.

Vía The Inquirer UK.

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