Tecnología por las nubes

Cloud

El cloud computing es una de las apuestas más fuertes para seducir a consumidores particulares y empresas.

Seguro que todos ustedes han oído hablar del término cloud computing. Y puede que, sin saberlo, muchos utilicen servicios o aplicaciones basadas en este concepto.
Si buscamos su definición, siempre aparecerán dos palabras relacionadas: servicios e Internet. Y a su alrededor encontraremos diferentes términos como SaaS (software como servicio), web 2.0, on demand, grid o utility computing.
Según Wikipedia, “cloud computing es un paradigma tecnológico en el que los recursos informáticos residen en lejos de los PCs o servidores de aplicaciones individuales, en una ‘nube’ de ordenadores”.
Así, “los usuarios solicitan servicios cloud sin preocuparse de dónde residen, la tecnología en que se apoyan o cómo llegan hasta ellos. Esta clase de informática distribuida se obtiene mediante un pool de recursos gestionados con software automatizado”.
Y habría que añadir otras puntualizaciones: los usuarios reciben los servicios o aplicaciones de manera casi inmediata y autogestionada, se pueden escalar sin límite y responder a cambios en la demanda, pagando por su uso y sin compromiso de permanencia.
Ofertas actuales
No obstante, como el tema es más complejo de lo que parece, analizamos la oferta de cinco proveedores cloud computing que han contribuido a dar forma al concepto.
1. Amazon. En la actualidad, el principal negocio de este portal no es vender libros, sino servicios cloud. Su oferta Amazon Web Services (AWS) comprende cuatro servicios: almacenamiento, capacidad de proceso, mensajería y un sistema de gestión de bases de datos. Los clientes -particulares o empresas- pagan únicamente por los servicios que consumen (tantos céntimos por Gb de almacenamiento o por utilizar potencia de proceso).


Detrás de ello se encuentra un importante centro de datos, algo indiferente para el cliente, que recibe todo on line por un coste variable. Amazon ‘alquila’ su infraestructura a usuarios particulares o pequeños desarrolladores de aplicaciones (casi 400.000). Estos últimos actúan a su vez como proveedores SaaS, ofreciendo las aplicaciones a terceros desarrolladas sobre Amazon.

2. Google. Tras crear un imperio basado en las búsquedas de Internet, Google ofrece también Google App Engine, que permite a los desarrolladores crear aplicaciones albergadas en los servidores de la firma a cambio de un pago por uso. Por ejemplo, un desarrollador puede crear una aplicación de búsquedas sobre Google que luego se vende a un tercero, quien la personaliza en su web.
Esta oferta se ha completado recientemente con el CRM de Salesforce.com y herramientas de hardware y software de IBM. Para los usuarios finales, dispone de la suite ofimática Google Apps, gratuita o muy económica en el caso de la versión Premium. Diez millones de usuarios particulares y cientos de empresas utilizan Google Apps; de nuevo, Google cuenta con grandes CPDs.

3. Salesforce. Como pionero del modelo SaaS, Salesforce ha evolucionado hasta el concepto de plataforma como servicio. Su oferta Force.com está pensada para que las empresas construyan sus propios servicios de software apoyándose en su plataforma tecnológica. Force.com incluye una base de datos relacional, opciones de interfaz de usuario, lógica de negocio y un entorno integrado de desarrollo denominado Apex.
Aunque al principio estos desarrolladores creaban aplicaciones relacionadas con el CRM, ahora pueden diseñar servicios totalmente distintos, que utilizará un tercero sin saber que residen en el CPD de Salesforce. Y para complicar aún más las cosas, se basa en una arquitectura multitenant, donde los servidores y otros recursos TI se comparten por los usuarios.


4. EMC. Por su propia naturaleza, cloud es un entorno virtual, por lo que no podía faltar VMware, empresa filial de EMC. Además, el gigante del almacenamiento cuenta con su propia división de infraestructura cloud y gran experiencia en la gestión de información bajo demanda.
Esta oferta se completa con la virtualización de VMware para ofrecer próximamente servicios -almacenamiento y recuperación frente a desastres- tanto a usuarios finales como para los proveedores intermediarios de servicios cloud. Allí donde hay información, intervienen virtualización y almacenamiento.

5. Microsoft. Después de llegar con retraso a los servicios gestionados (como SharePoint, Exchange y Dynamics CRM o Windows Live) ha dado el impulso definitivo a su oferta cloud esta misma semana, anunciando su oferta en la Conferencia Profesional para Desarrolladores. Si hay un Windows para PCs, servidores y smart phones, faltaba Windows Azure, que funciona sobre la Red.
Gracias a la tecnología .Net ubicada en el navegador y la sincronización con Live Mesh, los desarrolladores podrán ofrecer sus propios servicios, pero alojados en los CPDs de del gigante de Redmond. Las empresas también podrían acceder a esta tecnología ‘ubicua’.

Principales problemas
Hay otros muchos proveedores que se han sumado al concepto cloud, como IBM, Oracle, Dell o Sun Microsystems, que incluso aprovechan la potencia de sus múltiples CPDs para convertirse en ‘mega-proveedores cloud’.

No obstante, los usuarios finales aún se enfrentan a importantes barreras: que el servicio se caiga o que sus datos personales lleguen a perderse o filtrarse.

Para la empresa, los problemas son de mayor calado: falta de visibilidad, autenticación, calidad de servicio, integridad de los datos y protección frente a desastres, definición regulatoria y gestión efectiva.

Aunque no hay duda de que la ‘tecnología por las nubes’ ha llegado para quedarse, todavía debe madurar hasta definir un modelo que en unos años todos utilizaremos de forma transparente; tan fácil como encender el equipo.

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