Tinder busca modelo de negocio

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Tinder, popular aplicación de citas, busca la forma de rentabilizar el negocio y baraja varias opciones.

A pesar de tener una sólida base de usuarios, la aplicación no tiene un modelo de ingresos estable. Es su gran reto.

La aplicación, nacida en Nueva York, acumula 10 millones de usuarios activos al mes y ha sido lanzada en 24 idiomas. La idea tras su funcionamiento es sencilla. El usuario se crea una cuenta sincronizada con su perfil de Facebook y especifica su edad, fotos, orientación sexual y el perfil de candidatos que busca.

A partir de entonces se muestran fotos de candidatos y responde a una pregunta sencilla: ¿te gusta lo que ves? Los usuarios que coincidan en las respuestas afirmativas se conectarán automáticamente a través de un chat.

La sencillez es uno de los principales atractivos de uso de la aplicación, comenta el responsable de la compañía tras Tinder, en una entrevista concedida a Bloomberg en abril. Pero los altos índices de uso no aseguran el éxito de la aplicación. No sin un modelo de negocio.

De momento la compañía tiene tres opciones sobre la mesa para rentabilizar el negocio: publicidad, la inserción de una oferta freemium o un modelo de suscripción.

Como indica Wired, recientemente se especuló con la posibilidad de que IAC, compañía incubadora tras Tinder, comprara un 10% más, lo que hubiera disparado el valor de la app en 5.000 millones de dólares, la misma cantidad que vale la ya madura Pinterest. La noticia fue desmentida.

Una de las principales razones a las que se aludió entonces fue la juventud de la compañía, así como su falta de modelo de negocio.

Parece que la opción más viable para Tinder es la del modelo por suscripción. Servicios similares como OKCupid, Meetic o Match.com han aplicado el método por suscripción. En el caso este último, los ingresos del último ejercicio ascendieron a los 788 millones de dólares, como indica Bloomberg.

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