Twitter y la física: ¿puede su burbuja crecer sin estallar?

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La valoración de la red de microblogging crece cada día sin que sus ingresos reales (ni potenciales) logren seguirle el ritmo. Los analistas ya advierten: es una burbuja y como tal estallará.

A Twitter le va bien. Es una de las redes sociales más utilizadas y reconocidas por su repercusión a la hora de retransmitir eventos o crear tendencias, su número de usuarios aumenta a pasos agigantados y grandes de internet como Google o Facebook ya se pelean por hacerse con ella. A Twitter le va tan bien que su valoración ya se estima entre los 8.000 y los 10.000 millones de dólares. ¿El problema? Esa valoración es 100 veces mayor que sus ingresos, y quizá algo elevada para una compañía que en 2010 todavía dio pérdidas.

La burbuja de los social media no es un tema nuevo, y ya hace unos meses que analistas y expertos en mercado advierten de los peligros de tener empresas valoradas muy por encima de sus ingresos o potencial real. Con el antecedente del estallido de la burbuja de las puntocom la década pasada, que la valoración de Facebook sea 25 veces mayor a sus ingresos, o la de Pandora 10 veces mayor a los suyos, no provoca tranquilidad entre los que han vivido la situación anterior y creen que se podría repetir. Pero todas las alarmas han saltado con Twitter: ¿son tan valiosas su influencia en la agenda de los medios o su enorme base de datos de usuarios? La respuesta suele ser clara: si no logran traducirlo en ingresos, todo eso no vale nada.

¿Quién infló la burbuja? Google y Facebook

La pregunta que asalta a cualquiera que se encuentre con los disparatados datos de valoración de Twitter y los compare con los de sus ingresos o su capacidad para crear dinero suele ser la misma: ¿cómo se llegó a esta situación? ¿cómo es posible que una empresa que todavía no es rentable haya llegado a estar valorada de forma tan poco realista? Una mirada atrás marca a dos claros culpables: Google y Facebook.

Porque en realidad Twitter no siempre estuvo valorada tan por encima de sus ingresos reales. De hecho, en diciembre de 2010, después de una ronda de financiación en la que recaudó 200 millones de dólares, su valoración estaba todavía en 3.700 millones. Sí, ya era una cifra muy irreal, pero nada comparado con lo que le esperaba a la red de microblogging en un par de meses. Esos 3.700 millones de pronto parecían poco, cuando en marzo se empezó a estimar que Twitter valía entre 8.000 y 10.000 millones.

¿Qué cambió para esta subida repentina? ¿Una nueva ronda de financiación especialmente productiva? ¿La publicidad empezó a dar sus frutos muy por encima de lo esperado? Como siempre en estas cosas, la razón no suele estar en un cambio real, sino en movimientos alrededor de la compañía. Lo que pasó en marzo de 2011 fue que se supo que tanto Google como Facebook estaban rondando a Twitter. Y aunque ninguna de las compañías es un pretendiente nuevo, las cifras de las que hablaban, esos casi 10.000 millones, sí lo eran.

¿Quién se está beneficiando?

Otra de las preguntas que asaltan las mentes de quienes se ponen a pensar en el tema de las burbujas es un “¿por qué?” general, seguido de la conclusión de que alguien tiene que estar beneficiándose de todo esto. El porqué es fácil de contestar y es común a todas las burbujas, estén en internet o en la industria inmobiliaria: el que compra acciones muy por encima de su valor real no es un ingenuo que de verdad cree que logrará a través de los ingresos de la compañía hacer que su inversión valga la pena. El que compra acciones a un precio tan alto ha estudiado muy bien el mercado y sabe que la burbuja seguirá creciendo, por lo que podrá vender esas acciones a un precio mucho mayor en poco tiempo.

Pero la burbuja no solo beneficia a los especuladores que logran vender. Mientras la burbuja de Twitter crece, la red de microblogging está creando empleo (aunque crear empleo le haya provocado pérdidas en 2010), y los altos ejecutivos de la compañía están cobrando sueldos casi al nivel de esas valoraciones. Dentro de la burbuja a nadie le interesa frenar ese crecimiento, aunque el final posiblemente acabe siendo su estallido cuando de pronto nadie quiera comprar las acciones al precio al que se han puesto.

La visión de Twitter: 10.000 millones es poco

Mientras en Twitter nadie parece estar preocupado por burbujas que crecen demasiado, y se están concentrando en intentar hacer que su empresa sea rentable. Las previsiones de los analistas son bastante optimistas: mientras que en 2010 Twitter obtuvo beneficios de 45 millones de dólares, se espera que este año alcancen entre 100 y 110 millones, algo a lo que está ayudando mucho la introducción de publicidad en la red de microblogging. Todo indica que los Promoted Trends, Tweets y Accounts están siendo un éxito.

Pero ¿es esto suficiente? ¿Importa que Twitter doble sus ingresos si su valoración va a seguir inflada y muy por encima de la realidad? Para que los esfuerzos y éxitos de Twitter alcanzasen su valoración (o se acercasen algo), sería necesario no solo un aumento casi exponencial de sus beneficios, sino también que su burbuja dejase de inflarse, una combinación casi imposible.

Todavía más imposible cuando desde el mismo Twitter aseguran que estar valorados en 8.000 o 10.000 millones, lejos de ser demasiado, ni siquiera es suficiente. Su objetivo está en los 100.000 millones de dólares. Que Facebook esté valorada tan solo en 52.000 millones no parece importar, ni las voces que auguran un apocalipsis cuando la situación de las redes sociales se haga insostenible. Quizá en Twitter sepan algo que nadie más sabe, algo que los mantenga al margen de las leyes de la física. Esas que dicen que si una burbuja crece demasiado, acaba estallando.

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