Uber está buscando créditos por valor de 1.000 millones de dólares para crear su propio coche autoconducido

Innovación

Una línea de crédito en distintas entidades bancarias es el objetivo de la empresa que ha revolucionado el mundo del transporte en automóvil, haciendo además que el gremio del taxi se encrespe por lo que consideran competencia ilegal dado que los conductores de los coches Uber no afrontan el pago de licencias. El crecimiento del negocio, a pesar de haber sido prohibido en muchas ciudades, podría continuar pero hará falta dinero… mucho dinero.

Uber está negociando con distintos bancos la obtención de diversos créditos por un total que llegaría a los 1.000 millones de dólares aunque si dependiese de esta plataforma de servicios de automóviles con chófer podría ser incluso más. Fuentes próximas a la negociación indican que se estaría consultando a los bancos qué cantidad máxima podrían llegar a comprometer en esta ronda de financiación y bajo qué condiciones. Por el momento hay una media docena de grandes entidades bancarias que van a formar parte del proyecto.

Lo cierto es que últimamente en Uber han estado muy ocupados en el desarrollo de una solución que permitiría soslayar los conflictos mencionados y que tendrían como raíz las licencias y demás cuestiones fiscales y administrativas relacionadas con sus conductores. La solución no es sencilla ni inminente, pero al igual que ya ha presentado Google, en Uber también están preparando su propio automóvil autoconducido. Y un proyecto de tal complejidad necesitaría una financiación bastante elevada.

En relación con este proyecto, desde enero de este año y por parte de Uber se está produciendo una contratación masiva de ingenieros especialistas en robótica procedentes de la prestigiosa universidad Carnegie Mellon cuyo campo de especialización resulta ser precisamente la conducción automatizada. No resulta complicado sumar dos y dos y comprobar que si en un momento dado fueron hasta 50 los ingenieros contratados “de una tacada” se trata de un proyecto que se están tomando muy en serio.

También conviene tener en cuenta la reciente adquisición por parte de Uber de unas instalaciones de 5.000 metros cuadrados en una ubicación muy próxima a su actual sede que casualmente está a tiro de piedra del Centro Nacional de Ingeniería Robótica perteneciente a la mencionada universidad Carnegie Mellon. El propósito de estas nuevas instalaciones es acoger el Centro de Tecnologías Avanzadas de Uber donde todo indica que comenzará a convertirse en realidad el automóvil autoconducido de la empresa con el que podrían prescindir de los más de 160.000 conductores que actualmente trabajan para Uber.

Por último señalar que no se espera que de forma inminente Uber comience a cotizar en Bolsa, analistas especializados en la cuestión no creen que tal cosa llegue a suceder como muy pronto hasta finales del presente año.

vINQulos

The Wall Street Journal

 

 

The Verge

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