Un empleado de Belkin arroja un poco de luz sobre las malas prácticas de la compañía

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Una escueta nota del CEO de Belkin, Mark Reynoso, ha admitido las prácticas de uno de sus representantes, que ofrecía dinero a cambio de buena nota en las reviews de sus productos en Amazon. Y se ha desligado por completo de dicho representante. Sin embargo, nuestros compañeros de Gizmodo USA han recibido una amplia nota de un empleado de Belkin en la que detalla la situación de la compañía, al menos en USA, que ha permitido/provocado tales actividades. Yo he tenido buenas experiencias con algún producto de Belkin (¡y no me han pagado por ello!), así que no todo lo que hacen es malo. Pero, ¿qué hay de cierto en todo ello? La nota afirma que la mayor parte de empleados realiza un trabajo honesto, pero precisamente desde la dirección se promueve la peor forma de trabajo. En fin, no tiene desperdicio, así que os la he traducido enterita. La tenéis después del salto.

“Aunque nunca se ha mencionado como una política ‘oficial’, durante años se ha presionado a TODOS los empleados de Belkin para que hagan lo que sea necesario para lograr buenas reviews y buena prensa. Todo, desde enviar a los bloggers un dispositivo con un firmware personalizado que esconde bugs ya conocidos afirmando que es el firmware oficial de lanzamiento, falsear el logo de certificaciones hardware (especialmente de Apple y MSFT), enviar datos descaradamente inexactos de los resultados de las pruebas para que nuestros dispositivos parezcan superiores a otros, situar reviews ‘a medida’ de nuestros productos en lugares visibles para los consumidores (como en Amazon, etc.), así como escribir malas reviews de los productos de la competencia. En el pasado había incluso premios mensuales que se daban a las unidades de negocio que habían conseguido las reviews más positivas, sin tener en cuenta la tasa de devolución de productos por parte de los clientes. El concepto es que incluso si un cliente ha sido engañado por una review o datos de la caja, las posibilidades de que devuelva el producto son muy bajas. De hecho, nuestros productos son tan malos que, cuando se hizo una encuesta interna, se descubrió que la mayor parte de empleados de Belkin compró productos de la competencia para su uso doméstico, incluso aunque los nuestros fueran gratuitos, así de baja es su calidad.
Hemos pagado a revistas por reviews positivas, hecho dispositivos a medida o arreglados para su uso en ferias para asegurarnos demos de calidad. Un ejemplo de ello sería una instalación que usa cables ocultos a una TV o a un receptor de audio, afirmando que la emisión viene de un transmisor inalámbrico o a través de un hub USB.
Esto ha sido así durante años. A lo largo de estos últimos años la moral en la oficina ha ido decayendo, pues parece ser un sentimiento común que la compañía está claramente en una espiral mortal. El mes pasado, cerca del 10 por ciento de la fuerza de trabajo ha sido despedida (incluyendo todo el control de calidad), pues los beneficios han caído significativamente. Lo que es más, la compañía ha intentado activamente dejar de pagar por las flamantes nuevas oficinas centrales que se están construyendo en LA, aunque no han podido hacerlo, reduciendo aún más el efectivo de la compañía. Recientemente, la compra de bolis, clips y post-its se detuvo para ahorrar dinero. De hecho, la compañía ha perdido tanto dinero, que se anunció en noviembre que tener un stand en el CES 09 sería económicamente imposible.
Dos de los tres cofundadores de la compañía dimitieron por la pobre dirección que Belkin ha tomado, cerca de un 70 por ciento de los empleados en ciertas unidades de negocio han dimitido. Está comúnmente aceptado que el actual CEO, Mark Reynoso, está echándolo todo por tierra, mientras aumenta su salario año tras año.
Esto son sólo arañazos en la superficie de las turbias tácticas y falsos medios que Belkin utiliza. Sólo diré que no es culpa de los empleados. El empleado medio hace un intento muy honesto de lanzar productos de alta calidad; sin embargo, desde arriba generalmente se presiona tanto a los empleados a sacar más productos a ritmo más rápido, con costes de producción más bajos, que es imposible realizar productos de calidad. Es muy habitual que desde arriba se fuerce el lanzamiento de un producto, incluso aunque haya grandes dudas acerca del producto y se conozcan bien.”

Madre mía, de ser todo esto cierto, cómo está el patio. Supongo que a este ritmo lo que se avecina es bancarrota, suspensión de pagos o un ERE. Aprovechando la crisis, claro. Si no te fías de mi traducción, puedes asomarte al enlace. — Rafa M. Claudín [Gizmodo USA]

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