WiMAX es un “desastre”, según el CEO de Buzz

Movilidad

El primer operador australiano WiMAX, Buzz Broadband, ha cerrado la red y su CEO ha dicho de esta tecnología que es un “desastre” y que falla más que una escopeta de feria.

En una mesa redonda organizada por la Conferencia Internacional WiMAX y celebrada en Bangkok la semana pasada, Garth Freeman, CEO de Buzz, puso a caldo a esta tecnología, diciendo que su línea de rendimiento era “inexistente” más allá de los dos kilómetros desde la estación base; que el rendimiento en interiores decaía a sólo 400 metros y que los ratios de latencia alcanzaban los 1.000 milisegundos. La mala latencia y los retrasos de fluctuación son inaceptables para muchas aplicaciones de Internet, sobre todo la VoIP, razón por la cual Buzz ha decidido abandonar esta infraestructura.

Freeman advirtió a los presentes que “puede que WiMAX no funcione”. Dijo que la tecnología está todavía “atascada en una promoción excesiva”, señalando el hecho de que la mayoría de las redes desplegadas están aún en fase de prueba y el WiMAX es sólo apoyado por vendedores de segunda fila. Habló de otras tecnologías de telefonía móvil como las HSPA, que cuentan ya con 154 redes comerciales en funcionamiento, y cuyo despliegue está siendo mucho mayor.

Lo que resulta más sorprendente de la presentación que hizo Freeman en Bangkok es que hace sólo 12 meses, acudió al mismo congreso con un discurso en positivo de la plataforma, cuando en aquel momento acababa de empezar a desplegarla. En aquel momento, Freeman dijo que su compañía había conseguido que un 10 por ciento de sus 55.000 usuarios se pasasen a WiMAX en sólo dos meses, gracias a una campaña presentada a bombo y platillo sobre las bondades de la voz sobre IP en WiMAX.

Él ya sabía entonces que la tecnología daba problemas de cobertura en interiores. Otros operadores como VSNL en India han hablado del mismo problema, con pérdidas a sólo 200 metros de la estación base.

vINQulos
Commsday

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