WiMAX promete

Cloud

La demostración de la red WiMAX de Sprint en la ciudad de Chicago impresionó a los editores de Ars Technica, que han confirmado algo que muchos ya pensábamos. La tecnología Mobile WiMAX (802.16e) tiene mucho, mucho futuro.

Uno de los editores de Ars Technica tuvo la oportunidad de asistir a la demostración del servicio en una propuesta conjunta de Motorola y Sprint, que han implantado una red piloto en la ciudad de Chicago.

La red “Xohm” de Sprint es parte de un proyecto de 5.000 millones de dólares que permitirá ofrecer servicios de banda ancha inalámbricos a las ciudades norteamericanas de Chicago, Washington DC y Baltimore, aunque la idea es extenderlo a todas las grandes capitales de EEUU si todo va como desean.

Para la demostración, tanto Motorola como Sprint pusieron en marcha una idea curiosa: dar a sus invitados un paseo en barco por el Chicago River, y comprobar cómo la conectividad era fantástica durante todo el trayecto. Las antenas WiMax estaban instaladas en cuatro edificios a una distancia relativamente grande del río, lo que demostraría el alcance y posibilidades del estándar 802.16e.

Para la conexión los invitados pudieron utilizar sus tarjetas inalámbricas convencionales, que se conectaban a unos routers especiales de Motorola que reciben la señal WiMAX y la convierten en señal WiFi para que los usuarios puedan conectarse sin problemas, aunque en el futuro las propias tarjetas inalámbricas ya darán soporte nativo a este estándar.

Tras navegar por algunas páginas y ver algunos vídeos Flash, el editor visitó una página para pruebas de líneas ADSL llamada Speedtest.net, y allí comprobó que la velocidad de conexión inalámbrica era asombrosa: 2425 Kbps de bajada y 1474 kbps de subida, superior al rendimiento medio de nuestras líneas ADSL de 3 megas en España.

La conclusión es clara: las redes WiMAX están tardando en llegar algo más de lo esperado – se prevé que este proyecto funcione en todas las grandes capitales de EEUU a finales de 2008 – pero sus prestaciones demuestran que la gran ciudad ya puede ir preparándose para otra forma de conectarse. Una que no necesitará cables, y que ofrecerá acceso a una red de banda ancha con un rendimiento asombroso.

vINQulos
Ars Technica

Leer la biografía del autor  Ocultar la biografía del autor