A fondo: España aporta el 1 % de las solicitudes de patente europea

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Las empresas y centros de investigación españoles incrementaron en 2017 su actividad de patentamiento. ¿Cuántas peticiones hicieron a la OEP? ¿En qué campos destacan? ¿Y dónde se puede mejorar?

Casi 166.000 nuevas solicitudes de patentes han pasado a engrosar la lista particular de la Oficina Europea de Patentes (OEP) en 2017. El año pasado, según el Informe Anual 2017 de la OEP, las solicitudes de patentes europeas se incrementaron un 3,9 % respecto a 2016 hasta alcanzar las 165.590. Esto supone todo un récord.

Aunque el mayor solicitante en esta materia no es un país europeo, sino Estados Unidos. El país americano protagoniza más del 25 % de las peticiones con un total de 42.300. En el top 5 también figuran Japón, con 21.712, y China, con 8.300. De hecho, por primera vez en la historia es una empresa china la que lidera en solicitudes de patente a la OEP. Se trata de Huawei.

“En términos de patentes, 2017 ha sido un año positivo para Europa”, valoraba Benoît Battistelli, presidente de la OEP, durante la presentación de resultados. En su opinión, “la creciente demanda de patentes europeas confirma el atractivo que tiene Europa como mercado de tecnologías líderes”. Y esto es extensible a nivel interno. “Las empresas europeas, también hicieron más solicitudes de patentes que nunca, lo que evidencia su capacidad de innovación y su confianza en nuestros servicios”, dice Battistelli.

La Europa de los 28 terminó el año con 69.130 solicitudes. Alemania está cerca de las 25.500 y Francia supera las 10.500, por ejemplo. En términos generales, los países del Viejo Continente fueron incrementando su contribución a lo largo de 2017, con las excepciones de Noruega (-0,6 %), Bélgica (-1,9 %) y Portugal (-5,7 %).

116 peticiones más

¿Y España? De todas las solicitudes de patentes que se presentaron el curso pasado ante la OEP, 1.676 proceden de empresas y centros de investigación españoles. Esto es un 7,4 % más (o 116 peticiones más) que un año antes, cuando España se había quedado en las 1.560. Las entidades españoles superan así la media de crecimiento de la Unión Europea para 2017, fijada en un 2,6 %, y establecen un máximo histórico.

Este es el tercer año consecutivo en el que España mejora sus registros después de que en 2014 cayese por debajo de las 1.500 solicitudes de patente europea, marcando además el mayor incremento del último lustro. Tanto es así que la propia OEP destaca que España es uno de los países europeos con mejor tasa de crecimiento. En el ranking general se sitúa como el decimosexto mayor demandante.

La experiencia de Tecnalia, la UAB y Telefónica

“España tradicionalmente ha sido un país que no se ha caracterizado por solicitar un gran número de patentes, especialmente patentes fuera del territorio español”, comenta Xavier Vallvé, director de la Oficina de Valorización y Patentes de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), con quien ha hablado Silicon.es. Y “aquellas que se solicitan mayoritariamente han sido depositadas por organismos públicos de investigación”, dice.

La propia UAB es uno de los organismos más destacados, con 26 solicitudes de patentes realizadas en 2017, justo por detrás del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) que realizó 43 solicitudes y a tan solo una de la Fundación TECNALIA Research & Innovation, que llegó a las 27. La UAB empata en el tercer puesto con Laboratorios Esteve y Telefónica, también con 26.

Así, “las primeras posiciones en el ranking nacional las ocupan instituciones científicas y centros tecnológicos públicos y privados”, tal y como destaca Asier Rufino, director general de TECNALIA Ventures, que detalla que “estas mismas organizaciones son muy exitosas en el contexto de captación de financiación europea , sumamente competitiva a día de hoy, tanto a nivel de programas de financiación de la I+D (básica o aplicada) como a nivel de programas de apoyo a la llegada al mercado de empresas innovadoras tales como el Instrumento PYME, donde España es, de lejos, el país que mejores resultados obtiene en Europa”.

Cerca de esos centros de investigación e instituciones científicas se encuentra Repsol con 24 solicitudes de patente en 2017. Y cierran la clasificación de los más aventajados Autotech Engineering y Seat, con 14 y 11 respectivamente.

“Si analizamos a los diferentes agentes del sistema de I+D+i, en los centros públicos se está dando relevancia a la generación de patentes, una prueba de ello es que el CSIC es la institución española que más patentes ha presentado en la OEP”, analiza a partir de todos estos datos Luis Ignacio Vicente del Olmo, responsable de Retorno de la Innovación y director de Telefónica Patent Office. “Por su parte, empresas como Telefónica también han venido tomando conciencia de la relevancia de las patentes, y de la gestión de la tecnología en general, como medio para incrementar el retorno de la innovación y demostrar la novedad de los productos que se desarrollan”. 

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Por qué aumentan las solicitudes de patentes europeas? ¿A qué se debe el impulso de 2017? Asier Rufino se muestra “convencido de que uno de los factores explicativos tendría que ver con” el “éxito en la captación de financiación europea, en cuyo éxito también participan empresas privadas involucradas en estos proyectos”. Y Luis Ignacio Vicente indica que “una de las razones importantes del crecimiento del número de patentes es que las empresas e instituciones públicas de I+D se están dando cuenta del papel de las patentes como palanca para favorecer la internacionalización”. Y “por eso”, argumenta, “se plantean el solicitar patentes en la Oficina Europea”.

Xavier Vallvé apunta que “en los últimos años se observa una tendencia a nivel global de aumento de las solicitudes de patente”, que reflejaría “el interés por proteger los desarrollos innovadores que se generan”. En su opinión, “el hecho de que se observe también un incremento en España puede ser indicativo de un aumento por la apuesta de la innovación en ámbitos que tradicionalmente no lo hacían”.

“Por último”, añade Vallvé ,”también hay que tener en cuenta la entrada en vigor de la nueva ley española de patentes en 2017, lo que puede haber cambiado las estrategias de solicitud de patente en diferentes empresas o instituciones, solicitando más patentes europeas en detrimento de las españolas”.

La química fina órgánica, en auge

Por comunidades autónomas, Cataluña aglutina más de un tercio (el 37,6 %) de las solicitudes que se originan en España, con 633 solicitudes y un crecimiento del 15,7 %. La ciudad de Barcelona por sí sola aporta 565 de esas solicitudes. Mientras, tanto la Comunidad de Madrid como el País Vasco perdieron participación el año pasado, con cuotas del 19,3 % y del 12,6 %. Y Andalucía crece a un ritmo del 52,4 %.

En cuanto a los campos tecnológicos que más centran las solicitudes españolas, el de la química fina orgánica, y no la tecnología médica como ocurre a escala global, es el número uno con sus 138 solicitudes. Otros “sectores en los que España solicita más patentes”, según enumera Xavier Vallvé, en base al informe de 2017 de la OEP, son los de “tecnología audiovisual, biotecnología, productos farmacéuticos, química macromolecular, polímeros, mobiliario y juegos”.

A este grupo de campos técnicos se pueden sumar los de maquinaria electrónica, equipos y energía, transporte, tecnología médica e ingeniería civil, ya que todos ellos superaron la barrera del centenar de solicitudes en los doce meses analizados.

Por “el aumento de solicitudes de patentes en términos porcentuales”, Asier Rufino pone el acento en la parte de “maquinaria electrónica, equipos, energía”, que creció un 76,6 %, “seguida por química fina orgánica con más del 50 % de aumento este último año”. En cuanto al “ámbito farmacéutico sigue teniendo un peso importante, pero aumenta justo un 3,5 %”, especifica Rufino.

“Un gran número de solicitudes de patentes en España se concentran en componentes electrónicos, química, productos farmacéuticos y los bienes de equipo”, ratifica Luis Ignacio Vicente del Olmo. Y “esta distribución estaría en concordancia con la distribución sectorial de nuestra I+D”, apunta, “por ejemplo, el sector de las TIC (Tecnologías de la Información y las Comunicaciones) es responsable de más de la tercera parte de toda la I+D empresarial que se realiza en España”.

Se puede mejorar

Eso sí, aunque España está dentro de los veinte primeros países por número de solicitudes de patentes europeas, ocupa la vigesimoséptima posición en solicitudes por población. Realiza 34,2 solicitudes de patentes por cada millón de habitantes. Esto está lejos de las 884,3 de Suiza o las 412,2 de Países Bajos, por ejemplo, a pesar de que ambas tienen varias decenas de millones de ciudadanos menos. Y al cómputo final España aporta un 1 % de todas las peticiones que tramita la OEP.

¿Qué le falta a España para ser puntera en esta materia? Seguramente más inversión. “La inversión en I+D en España representa el 1,19 % del PIB, similar a la de 2006 (1,20 %) y muy por debajo de la media europea (2,03 %)”, desvela desde Telefónica su responsable de Retorno de la Innovación.

“Sin duda, necesitamos más empresas que realicen I+D y que protejan sus resultados a través de patentes y otros derechos de propiedad industrial e intelectual”, prosigue Luis Ignacio Vicente del Olmo, que considera que “es paradójico ver que las pymes españolas realizan en su conjunto una actividad de I+D que, en porcentaje de PIB, estaría al mismo nivel que Alemania”. Teniendo esto en cuenta, “el reto está en que haya más grandes empresas que hagan I+D” apunta, “y que generen patentes”.

Xavier Vallvé, de la Universitat Autònoma de Barcelona, apunta en el mismo sentido. “Las patentes son una herramienta para proteger desarrollos innovadores, por lo cual son un indicativo de la inversión en investigación, desarrollo e innovación. Es presumible pensar que a mayores inversiones en I+D+i aumentaría el número de patentes solicitadas”, razona.

Muchas organizaciones de investigación públicas están atravesando problemas de financiación”, reconoce en materia de inversión el director general de TECNALIA Ventures, Asier Rufino. Y “la intensidad de esfuerzo en I+D en general de la empresa privada española no es comparable con la de otros países que copan las primeras posiciones” en este tipo de clasificaciones.

“Algunos centros de I+D de grandes empresas han salido de España o han reducido su peso tras adquisiciones por empresas de otros países”, continúa este experto, “y no existe una cultura en general de desarrollo de estrategias de diferenciación o protección articuladas en torno a carteras de patentes”, concluye Rufino. 

La solicitudes de patentes pueden tomarse como un marcador de la capacidad innovadora y tecnológica de un país. “Sin duda, hay mucho por hacer”, reconoce Luis Ignacio Vicente, “pero vamos por el buen camino”, confía en cualquier caso este profesional. Entre las notas positivas están las patentes logradas. En 2008 España hizo 1.318 solicitudes a la OEP y le fueron concedidas 416 patentes. Tras volver a subir por encima de las 400 patentes en 2014, en los últimos años ha ido superando sus marcas una y otra vez: 511 en 2015, 752 en 2016 y, finalmente, 805 en 2017. ¿Qué pasará en 2018? ¿Se dará otro paso adelante?

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