A fondo. HarmonyOS: Huawei ya tiene sistema operativo propio

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La compañía china planta cara a la competencia y a la amenaza de bloqueo en los Estados Unidos.

Los últimos acontecimientos, y también los rumores, hacían presagiar que Huawei no tardaría en anunciar su propio sistema operativo. Y así ha sido. Durante la celebración de la Huawei Developer Conference en Dongguan, el gigante chino hizo oficial HarmonyOS (que no HongMeng). Y, tal y como se preveía, este sistema operativo de factura propia será compatible con múltiples dispositivos.

El objetivo de sus creadores es inequívoco: que HarmonyOS ofrezca “una experiencia de usuario coherente”, o “verdaderamente atractiva y diversa”, para “todos los dispositivos y escenarios”.

“Estamos entrando en una época en la que la gente espera una experiencia holística e inteligente en todos los dispositivos y escenarios”, recalca Richard Yu, CEO del Grupo de Negocio de Consumo de Huawei. “Para respaldar esto, creímos que era importante tener un sistema operativo con capacidades multiplataforma mejoradas. Necesitábamos un sistema operativo que soportase todos los escenarios, que se pudiese utilizar en una amplia gama de dispositivos y plataformas y que pudiese satisfacer la demanda de los consumidores de baja latencia y fuerte seguridad”.

Como resultado, ve la luz HarmonyOS, sobre el que Huawei deja claro que es “completamente diferente de Android e iOS”. Yu lo define como “un sistema operativo distribuido basado en microkernel, basado en Linux, “que ofrece una experiencia fluida en todos los escenarios. Tiene una arquitectura fiable y segura”, sigue el directivo, “y admite una colaboración sin problemas entre dispositivos”.

Con un entorno de desarrollo integrado​​ multidispositivo, las aplicaciones que se creen para HarmonyOS simplemente tendrán que desarrollarse una vez para implementarse en una amplia variedad de sitios.

Así, la fluidez será uno de los puntales de este software, cuyas aplicaciones se ejecutarán en distintos tipos de dispositivos. Los primeros, los denominados dispositivos inteligentes como smartwatches, las propias pantallas inteligentes, los altavoces inteligentes y los sistemas de un mercado automoción que también es cada vez más inteligente. La previsión de Huawei es que la versión HarmonyOS 1.0 llegue a finales de año a productos del segmento de las pantallas. A lo largo de los próximos tres años se irá extendiendo.

Y aquí es donde deberían entrar también los smartphones. De hecho, ya hay quien espera un teléfono de gama baja-media para este mismo año.

Reacción a la prohibición estadounidense

La compañía haría frente así a las dificultades derivadas de la emisión de una orden ejecutiva en Estados Unidos que afecta a sus operaciones. En mayo, el Gobierno del país norteamericano establecía una prohibición que, bajo el enunciado de Asegurando las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones y la Cadena de Suministro de Servicios, evitaba relaciones comerciales entre esta empresa, sin nombrarla directamente, y fabricantes estadounidenses.

En la práctica, prohibe la adquisición de tecnología vital de Estados Unidos sin contar antes con una aprobación especial por parte del Gobierno. Los proveedores estadounidenses tienen por tanto que solicitar permiso para proporcionarle productos a Huawei. La administración que encabeza el presidente Donald Trump alega motivos de seguridad nacional, aunque en el fondo colea la lucha por el 5G.

Proveedores de semiconductores de primera línea como Intel o Qualcomm y de software tan importantes como Google se verían obligadas a cerrarles sus puertas.

Actualmente está vigente una licencia general temporal que garantiza ciertas actividades vinculadas con redes y servicios móviles. Pero Huawei se está guardando las espaldas. En su día ya anunció que sería capaz de sobrevivir sin Android, gracias al trabajo de sus ingenieros, y ahora echa a andar su plan B en forma de sistema operativo propio que le aporta independencia frente a Google, Estados Unidos y compañía.

Eso sí, la firma asiática es consciente de que para conseguir abrirse hueco con HarmonyOS no le bastará simplemente con la fortaleza de su marca, sino que tendrá que ganarse la confianza de la comunidad de desarrolladores. HarmonyOS necesita armarse con un potente ecosistema de aplicaciones. Así, HarmonyOS llegará a todo el mundo en forma de plataforma de código abierto. Además, será compatible con aplicaciones HTML, Linux, Android…

Otras características de las que presume son el soporte de compilación unificada en varios idiomas, el uso de verificación formal en el entorno de ejecución fiable, un motor de latencia determinista que establece prioridades de ejecución de tareas y límites de tiempo, la baja latencia y una comunicación entre procesos de alto rendimiento.

Caída de ventas en el extranjero

Las complicadas relaciones entre Estados Unidos y China se están dejando notar en las ventas del mercado smartphone. Durante el segundo trimestre de este 2019, los envíos cayeron más de un 2 %. Y Huawei está entre los vendedores perjudicados. Su rendimiento fue peor en mercados extranjeros tras el bloqueo anunciado por Trump. Y es que consumidores como los europeos, por ejemplo, no compraron por el miedo a cuál sería la vida útil de los terminales y las implicaciones de seguridad.

Al mismo tiempo, los principales socios de canal se habrían asustado. Muchos operadores móviles han estado explorando estrategias alternativas por si fuese necesario sustituir en sus carteras los dispositivos de Huawei. Y, obviamente, la propia marca china resultó dañada fuera de sus fronteras.

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