Así se está aplicando el IoT para dar forma a las ciudades inteligentes

Innovación

Las previsiones apuntan a que el mercado global de internet de las cosas para estas alcanzará los 330 100 millones de dólares en 2025.

La aplicación de las bondades del internet de las cosas (IoT) a las denominadas ciudades inteligentes, o smart cities, tendrá un impacto considerable con el paso de los años.

Así lo demuestran los resultados de diferentes estudios. Por ejemplo, un informe de la consultora Zion Market Research indica que el mercado global de IoT para estas ciudades generó 79 300 millones de dólares en 2018 y asegura que en 2025 alcanzará los 330 100 millones. Esto significa que a lo largo del próximo sexenio su volumen de negocio crecerá a una tasa media del 22,6 %.

Son varias las áreas de aplicación que tiene. Por un lado, está la gestión de recursos naturales, como agua, gas y electricidad, a través de contadores inteligentes. Con la tecnología adecuada es posible detectar fugas y evitar derroches de agua. También se puede aplicar el IoT a la gestión del alumbrado público en función del volumen de coches y peatones que hata. En este sentido, datos de Juniper Research apuntan a que el número de sistemas de iluminación inteligente se incrementará un 42 % anual hasta 2023, lo que supondrá llegar a los 70 millones de farolas conectadas a nivel mundial. El ahorro previsto con estas farolas es de 15 000 millones de dólares.

Otro uso es la gestión de puntos de recarga eléctrica para vehículos. Según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles, España tiene en la actualidad 5 209 puntos de recarga eléctrica. Eso sí, la cifra es pequeña en comparación con las de Holanda (37 037), Alemania (27 459) o Francia (24 850).

La circulación en las ciudades se puede mejorar asimismo con una mejor gestión de semáforos y aparcamientos, entre otras posibilidades.

Matooma, compañía experta en servicios M2M/IoT, explica que “el concepto de smart city ya es una realidad a nivel mundial con distintos ejemplos de grandes urbes que han integrado en sus infraestructuras las tecnologías de información y comunicación”. SU CEO, Frédéric Salles, añade que se están desplegando “distintos dispositivos conectados a la red IoT (alumbrado público, tráfico urbano, vigilancia ambiental, estaciones de recarga…). Las ciudades ya pueden beneficiarse de estos dispositivos conectados y de las redes inteligentes para recopilar datos, tratarlos y analizarlos para mejorar la calidad de los servicios urbanos”.

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