Así es la nueva generación de Intel® vPro™

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Rendimiento, seguridad y estabilidad deberían ser siempre sinónimos del parque de PC de cualquier organización. Es lo que Intel quiere proporcionar con la plataforma vPro™

Las soluciones tecnológicas empresariales necesitan elegirse bajo criterios más amplios que las soluciones para el mercado de consumo. A veces es tentador tratar de adaptar tecnologías pensadas para satisfacer las necesidades de un usuario o de un hogar a las necesidades de una empresa con decenas o cientos de profesionales, pero, tarde o temprano, aparecerán situaciones en las que el ahorro de costes inmediato que supone elegir un equipo de trabajo de consumo se traducirá en costes adicionales para la empresa.

Si un equipo, portátil o de sobremesa, se ve afectado por una incidencia de seguridad, o por un fallo en el software, o simplemente sucede que el equipo es robado o extraviado, nos encontramos con situaciones que van desde la pérdida de productividad hasta la exposición de datos sensibles a terceros, pasando por la carga de trabajo adicional para los encargados del mantenimiento IT de la empresa.

El PC, el centro neurálgico de la productividad

Por mucho que los móviles o las tabletas hayan tratado de desbancar al PC como herramienta de productividad por excelencia, los equipos de sobremesa y los portátiles siguen siendo los que llevan el peso del “trabajo sucio” en las empresas. Los móviles y tabletas cumplen con una importante función como herramientas para la comunicación y para el consumo de contenidos o la captura de datos. Pero si hay que trabajar con documentos, redactar informes, crear presentaciones o recalcular una hoja de cálculo, el PC es la herramienta que se usa para abordar esas y otras tareas.

Lo mismo se puede decir de las estaciones de trabajo y servidores, por supuesto. Sea como fuere, el PC en cualquiera de sus variantes es el que lleva el peso de la productividad en el mundo de la transformación digital de las organizaciones. Los procesos se digitalizan, las máquinas de antaño se convierten en programas de software, los procesos físicos se convierten en digitales y el papel, la tinta y los archivadores se convierten en datos y archivos.  

Ahora bien, la productividad doméstica y la profesional se rigen por parámetros diferentes. Si un usuario doméstico puede permitirse el lujo de esperar dos minutos a que arranque su portátil, un profesional necesita que lo haga en cuestión de segundos. Mostrar una presentación a un cliente sin esperas, buscar un dato en una hoja de Excel para compartirlo con un compañero al otro lado del teléfono, o verificar una cláusula de un contrato en Word mientras vamos a reunirnos con nuestros interlocutores en una reunión, son tareas que precisan de equipos que cuenten con un hardware óptimo para conseguir ese nivel de respuesta y rendimiento. 

Los profesionales y sus equipos: localizables y comunicables

A la digitalización de los procesos se suma la movilización y descentralización de las fuerzas laborales. Cada vez más negocios dependen de las fuerzas de trabajo móviles que realizan su trabajo fuera de la oficina. Puede ser en escenarios de teletrabajo, o en escenarios de trabajo en movilidad, donde los equipos comerciales se desplazan hasta donde se encuentran sus clientes en vez de hacer que los clientes sean los que se desplazan hacia su proveedor de productos y servicios.  

En el caso de los profesionales que trabajan en la oficina, también es importante que tanto los propios trabajadores como sus ordenadores personales estén en contacto con sus managers, equipos de RRHH o coordinadores, así como con el departamento IT.  

Los profesionales están en permanente contacto con la empresa a través de las soluciones de comunicación móvil, y sus equipos de trabajo, como herramientas de productividad que son, también deberían estarlo para alinear las políticas de gestión remota de dicha productividad. En este caso, el equivalente de los equipos de RRHH o los jefes de proyecto o los coordinadores de equipo, son los departamentos IT.

En no pocos casos, son los profesionales, ya sea en la oficina delante de su equipo de sobremesa, o en un hotel durante un viaje de negocios, los que llaman al departamento IT para realizar consultas técnicas en caso de incidencias tales como una infección a causa de un virus, un problema con una actualización de software o una incidencia con el arranque de Windows incluso, o para comunicar un robo.

Plataforma Intel® vPro™, la respuesta de Intel a estas necesidades.

Cuando una empresa cuenta con decenas o cientos de profesionales, la gestión de las incidencias, la resolución de problemas técnicos a nivel de hardware, software, actualizaciones, licencias, la gestión de la seguridad o incluso la elección de los equipos de trabajo óptimos para garantizar una productividad adecuada, son tareas que recaen sobre el departamento IT.  

Intel fabrica los componentes esenciales de los ordenadores, estaciones de trabajo o servidores, tales como los procesadores, chipsets, unidades de almacenamiento o comunicaciones de red WiFi o Ethernet. Pero no solo fabrica los componentes: construye soluciones alrededor de ellas. No se trata tan solo de vender procesadores, discos SSD o chips de comunicaciones. En algunos casos, cuando Intel detecta una necesidad, se mueve para ordenar sus propuestas de hardware alrededor de estándares como Centrino®, Ultrabook™, el reciente Proyecto Athena, o de plataformas como Intel® vPro™.

En el mundo del consumo, comprar un Centrino en su día era sinónimo de conectividad, movilidad y rendimiento. Los Ultrabook eran sinónimo de portabilidad máxima con rendimiento y autonomía óptimos. Con el Proyecto Athena empieza a suceder algo similar. No es necesario preocuparse si los equipos llevarán tal o cual componente: la funcionalidad se asocia a la especificación.

Intel® vPro™ es más que una especificación. Es una plataforma pensada para ofrecer a las empresas los componentes necesarios para que los equipos de trabajo ya sean PCs o portátiles, respondan a las necesidades de productividad, rendimiento, seguridad, estabilidad o gestionabilidad de las empresas en el tiempo de la transformación digital de los negocios.

Impacto real en los negocios

Cuando el número de equipos corporativos aumenta, sin que haya una estrategia ordenada y ágil de gestión de los mismos, las probabilidades de que aparezcan problemas que afecten a los procesos de negocios aumentan de forma notable. Horas de trabajo perdidas por los trabajadores, sobrecarga de los equipos de mantenimiento IT, negocios que no se pueden cerrar a causa de problemas con los equipos o incluso sanciones relacionadas con pérdidas o exposición de datos sensibles en el contexto de la LOPD, son situaciones que se pueden dar y se dan.

Los resultados de un estudio realizado por la empresa Forrester, “The Total Economic Impact (TEI) of The Intel® vPro™ Platform” (Impacto Económico Total de la Plataforma Intel® vPro™) a través de encuestas y entrevistas a más de 250 gestores de TI en EE.UU., Japón, Reino Unido, Alemania y China, pertenecientes a un amplio abanico de sectores, hablan de ahorros de costes estimados, para una empresa modelo con 750 PCs de sobremesa y portátiles con procesadores Intel® Core™ vPro™ y Windows 10 Professional, de 1,2 millones de dólares en la partida de soporte y gestión de seguridad, 1,3 millones en la partida dedicada a mejora de la eficiencia de los empleados, 211.000 dólares en la partida de la reducción de riesgos de filtrado de datos u 81.000 dólares en la instalación de parches y actualizaciones.

El valor actualizado neto de la adopción de la plataforma Intel® vPro™ es de 1,7 millones de dólares, partiendo de unos costes de 1,1 millones de dólares y un beneficio de 2,8 millones.

Las claves de Intel® vPro™ en la vida real

Los equipos equipados con Intel® vPro™ son, en realidad, un “superset” de los equipos pensados para consumo y usuarios finales. La arquitectura de estos procesadores es, en la actualidad, la misma que la de los procesadores Intel® Core™ de octava y novena generación Whiskey Lake o Coffe Lake a la que se han añadido tecnologías adicionales para la gestión remota y la seguridad. Los de octava generación están pensados para los equipos portátiles y los de novena, para equipos de sobremesa, all in one o sobremesa de pequeño formato.

El elemento más diferenciador de Intel® vPro™ como plataforma, es la capacidad que tienen estos equipos para ser gestionados remotamente usando la tecnología Intel® Active Management (AMT) junto con la herramienta Intel® Endpoint Assistant (Intel EMA). Intel® AMT contempla tanto los procesadores Intel® Core™ vPro™ como los Intel® Xeon® y opera de un modo independiente del sistema operativo. Es decir, incluso aunque el equipo no pueda arrancar, si está conectado a la red, el departamento IT de la empresa podrá conectarse remotamente para repararlo.

Al tiempo que se adoptan tecnologías cloud, Intel ha ido modernizando las habilidades de su tecnología de gestión remota aprovechando las ventajas de la nube. Concretamente, Intel® Endpoint Management Assistant (EMA) permite gestionar equipos saltándose la configuración de los cortafuegos. Son herramientas habilitadas para la empresa, destinadas a monitorizar, restablecer, actualizar y contribuir a proteger los dispositivos tanto dentro como fuera del cortafuegos corporativo.

Además de la gestión remota, Intel® vPro™ integra componentes que optimizan la autonomía o el rendimiento, como unidades de almacenamiento SSD con aceleración mediante la memoria Intel® Optane™, o conectividad Wi-Fi 6, sin olvidar las soluciones de seguridad en los equipos cliente bajo el paraguas de Intel® Hardware Shield capaz de securizar el equipo a nivel de firmware incluso. Las extensiones Intel® Software Guard Extensions (SGX) o la autenticación biométrica multifactor reforzada mediante hardware a través de Intel® Authenticate son parte de las tecnologías de seguridad incluidas en la plataforma Intel® vPro™.

Para los administradores IT, Intel garantiza la estabilidad de la plataforma en aspectos como los controladores y los componentes esenciales durante al menos 15 meses o hasta la llegada de la siguiente generación tecnológica a través de su programa Intel® SIPP o Intel® Stable Image Platform.

Soluciones a la medida de cada necesidad

La integración en la plataforma Intel® vPro™ de herramientas y tecnologías al servicio de la continuidad de negocio, la eficiencia, la seguridad y el rendimiento de los equipos PC corporativos ha ido evolucionando desde la primera generación allá en 2007. Además de la gestión remota, se han ido integrando tecnologías al servicio de la seguridad, la eficiencia o el rendimiento que facilitan a los departamentos IT la gestión del parque de equipos en las organizaciones.

Intel va incluso más allá, aprovechando las virtudes de la plataforma Intel® vPro™ para diseñar soluciones de valor añadido en ámbitos como la colaboración como Intel Unite® https://www.intel.es/content/www/es/es/architecture-and-technology/unite/intel-unite-overview.html una solución de software escalable para compartir contenidos optimizada para esta plataforma de cara a modernizar las salas de reuniones.

Intel ha hecho un buen trabajo “paquetizando” su hardware en forma de estándares como Centrino®, Ultrabook™ o Proyecto Athena para el usuario final, así como en forma de plataformas como el caso de Intel® vPro™ para el entorno profesional y corporativo, donde se combinan las tecnologías de hardware, cuidadosamente comisariadas, con soluciones de software yconectividad tanto del lado del cliente como en la nube, pensando en las dinámicas de negocio.

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