El Centro de Supercomputación Leibniz avanza en la convergencia de computación cuántica y HPC

Innovación

Este centro cuenta con el simulador cuántico de alto rendimiento Atos QLM.

Aunar computación cuántica y supercomputación. Eso es lo que pretende el Centro de Supercomputación Leibniz (LRZ), de la Academia Bávara de Ciencias y Humanidades, a través de QIC, su Centro de Integración Cuántica.

El objetivo final es acercar el poder de la tecnología cuántica a más usuarios y aportar aplicaciones prácticas a la comunidad científica. Su enfoque híbrido permitirá utilizar ordenadores clásicos para aprovechar aplicaciones cuánticas a corto plazo. La medida más reciente que han tomado los responsables del QIC es instalar el simulador cuántico comercial de alto rendimiento Atos Quantum Learning Machine (Atos QLM).

“LRZ y Atos comparten un enfoque muy pragmático de la computación cuántica que se centra en la supercomputación acelerada por el quantum, con el objetivo de ofrecer beneficios estratégicos tempranos a los usuarios antes de que entremos de lleno en la era poscuántica”, explica sobre su asociación Elie Girard, CEO de Atos.

Dieter Kranzlmüller, presidente del Centro de Supercomputación de Leibniz, explica que su papel es el de “socio para la digitalización en la ciencia. Estamos ampliando nuestra cartera con la integración de servicios de computación cuántica”, cuenta. “De este modo, permitimos a los investigadores de talla mundial encontrar nuevos enfoques para resolver problemas científicos de gran envergadura”.

“Sin embargo, sólo estamos al principio con esta tecnología”, indica. “En el Centro de Integración Cuántica del LRZ, los científicos podrán aprender a utilizarla y prepararse para el futuro de la computación cuántica”.

El Centro de Supercomputación Leibniz es uno de los primeros que aborda la integración de la computación cuántica en un entorno de computación de alto rendimiento o HPC.

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