Paquete Telecom: El retorno del hijo pródigo que nunca se marchó

“Hemos conseguido encontrar una solución equilibrada que respeta los sistemas jurídicos de los Estados miembros, es conforme a la Convención de salvaguarda de los Derechos Humanos y las Libertades fundamentales y tiene en cuenta al mismo tiempo la llamada del Parlamento europeo requiriendo que se asegurase el derecho de los ciudadanos al acceso a la información”.
La representante permanente adjunta de la República Checa ante la Unión Europea, Jana Reinišová, y que ha gestionado el debate entre las partes es clara como el agua cristalina ante el papel que la presidencia de turno ha tenido en la negociación del consenso final. Tras debates y posiciones encontradas, por fin existe un borrador unánime del paquete telecom. “El éxito de las negociaciones es aún más importante ya que llega en un momento de ralentización económica”, añade Reinišová, que habla de sector “llave” de la economía europea.
La presidencia checa se arroja el mérito de alcanzar un consenso (de hecho, su nota informativa para los medios de comunicación se titula ‘la presidencia checa ha llegado a un acuerdo sobre el paquete telecom’) que parecía complicado alcanzar. De hecho, algunas fuentes apuntaban tras la negativa por parte de Francia a dar su voto a un paquete que podría chocar con el espíritu de la ley que prepara contra la piratería que el propio paquete podría no llegar a tiempo antes de las elecciones europeas. Aunque, en el tiempo de descuento, ha llegado el consenso.
“Las nuevas reglas refuerzan la competencia en los mercados, aseguran las condiciones necesarias para el desarrollo de este sector dinámico y otorgan a los ciudadanos un acceso a servicios más fiables y seguros”, asegura Jana Reinišová. La representante de la presidencia checa es optimista ante unas medidas que, hasta ahora o quizás incluso ahora, no gustan nada a una parte muy amplia de la sociedad europea. Internautas, políticos y empresarios están de acuerdo en que el paquete telecom no tiene nada de bonito… al menos para los intereses españoles.
Posición española
La posición española ha sido muy clara a lo largo de las negociaciones sobre el paquete telecom. La reforma del mercado de las telecomunicaciones no gustaba. Y el disgusto no era poco.
“Vivimos en una Europa con prioridades del pasado”, acusaba en un desayuno navideño con medios y representantes del sector el consejero delegado de Telefónica, Julio Linares, que acusaba entonces a Europa de estar legislando con prioridades de 2006.


“Reding está haciendo una intervención excesiva en algunos temas”, explicaba poco antes la eurodiputada socialista, Francisca Pleguezuelos, que analizaba el parón que el Parlamento había dado a la medida propuesta por la Comisaria Europea de Sociedad de la Información, Viviane Reding, que, como apuntaba en el mismo acto el secretario de Estado de Telecomunicaciones, Francisco Ros, “era una especie de café para todos”.
Y es que el paquete telecom que aprobó el Parlamento Europeo para que fuese a la Comisión dejaba fuera algunas de las propuestas que Reding había defendido con mayor ahínco, como la figura de la oficina de seguridad europea o el mayor control europeo del espacio radiofónico.
Aunque pasaba algunos de los puntos más polémicos, como la obligación de los estados de avisar al internauta que realice comportamientos ilegales (un aspecto que puede ser clave para reforzar la normativa francesa).
Medidas paquete consensuado
Aún así, el paquete salido de la Eurocámara descafeinaba la propuesta de Reding. Una segunda ronda de negociaciones se ha impuesto finalmente, para dar nueva forma al paquete telecom.
Y… ¿Qué nueva forma tendrá este paquete? Según lo comunicado por la presidencia checa, el nuevo acuerdo introducirá una coordinación europea (creada por los Estados miembros) del espectro de radio en Europa. El fin último: “sostener el desarrollo de las nuevas tecnologías y de los servicios de comunicaciones electrónicas” además, claro, de evitar la creación de “barreras electrónicas”.
El nuevo paquete telecom incentivará la inversión en redes de nueva generación, el desarrollo de servicios “más modernos” y el refuerzo de los derechos de los consumidores.
Estos son los aspectos en el fondo más sencillos, porque la línea dura está en los puntos más polémicos. Europa cede en parte a las reclamaciones de la Comisaria y creará un órgano regulador supranacional (el BEREC, Body of European Regulators for Electronic Communications en sus siglas en inglés). Aunque, y para respiro de aquellos que se oponía a una suprarregulación del mercado teleco, entre ellos España, el organismo estará formado por representantes de las CMT de los diferentes países y emitirá “recomendaciones sobre el funcionamiento del mercado”. Recomendación no es sinónimo de ley.


Y, punto que dolerá a las grandes teleco, los órganos reguladores de los diferentes estados tendrán un nuevo derecho “si las demás medidas correctivas fracasan”: podrán dividir a las compañías de telecomunicaciones en una sección de servicios y en otra de infraestructura para así incentivar el mercado más libre y competitivo.
¿Corte Internet?
Sobre el acceso a Internet, poco ha filtrado la presidencia. Las declaraciones de Jana Reinišová que abren este reportaje son lo único que se ha dicho. Varias asociaciones ya se han posicionado en contra de esta medida. En España se pueden citar a Hispalinux, la Asociación de Internautas o Hactivistas.
La Asociación de Internautas acusa, por ejemplo, a los dos ponentes del paquete de sacrificar “la protección efectiva de los derechos fundamentales de los ciudadanos. Se doblegaron ante el Consejo de la U.E., bajo la gran presión de Francia y el Reino Unido, en negociaciones a tres bandas en la sombra”.
“La presión fue muy grande”, conceden. Y es que, como también reconoce la presidencia checa, las negociaciones fueron difíciles.
“Haber llevado a término las negociaciones sobre este paquete forma parte de los mayores éxitos registrados por esta presidencia a nivel legislativo”, asegura en su comunicado la presidencia checa. Hoy martes 5 empieza el debate en el Parlamento Europeo. La votación será el 6 a mediodía. Mucho sería necesario para que Europa no firmase al final su paquete de telecomunicaciones.