¿Cuánto cuestan los datos que pasa por alto tu empresa?

Big DataDatos y Almacenamiento

Rafael Quintana, regional director de Qlik, España y Portugal, pone de manifiesto la importancia de analizar los datos que gestionan las empresas antes de tomar decisiones que puedan afectar a los negocios.

El coste de una oportunidad perdida puede tener un impacto monumental para un negocio. No exagero cuando digo que puede ayudar a levantar una empresa o suponer la quiebra de otra. Tomemos el ejemplo de Apple. Steve Jobs es alabado como la persona impulsora de su proyecto, como responsable de la innovación y el éxito de la compañía. Y una de sus habilidades más reconocidas y admiradas, y en última instancia lucrativas, fue su capacidad para identificar la próxima gran novedad del mercado.

La idea original del iPod fue presentada por primera vez a RealNetworks por su entonces empleado Tony Fadell. Después de que su propuesta de crear un reproductor de MP3 más elegante que los modelos de por aquel entonces fuera rechazada, renunció a su puesto de trabajo y presentó la idea a Steve Jobs. Apenas dos meses después de su lanzamiento en 2001, Apple había vendido casi 125.000 dispositivos, transformando tanto la industria musical como su negocio.

“El precio de las oportunidades y datos que dejamos escapar puede ser, en muchos casos, más de lo que nos podemos permitir”

¿Y si Steve Jobs le hubiera dicho “no” al iPod? No todas las decisiones cambiarán el devenir de una empresa como lo hizo este dispositivo, pero cada una de ellas tendrá un impacto positivo o negativo en el resultado empresarial. Por lo tanto, no es sorprendente que, en los últimos años, con la explosión del big data, hayamos visto inversiones masivas en análisis de datos y software de inteligencia empresarial, una tendencia que continúa al alza, a través de la adopción acelerada del aprendizaje automático y la IA. Las organizaciones están creando un armamento que les ayudará a tomar cada vez mejores decisiones acertadas y evitar las erróneas.

Sin embargo, mientras que las empresas están acumulando cada vez más datos, con muchas soluciones cada vez más sofisticadas, algunas todavía están luchando para convertir esta inversión en resultados empresariales tangibles. Los datos no se están traduciendo en una mejor toma de decisiones, y aquí es donde se encuentra la gran división en la creación de valor empresarial. Una nueva investigación de Qlik en colaboración con IDC reveló que las organizaciones con pipelines y procesos de datos que facilitan la toma de decisiones están obteniendo mayores incrementos en el valor de sus negocios, duplicando a las que tienen las peores capacidades de toma de decisiones (38% frente a 15%, respectivamente).

Si bien muchas organizaciones han seguido invirtiendo en nuevas soluciones que prometen aprovechar todo el valor de los datos, lo que muchas a menudo no tienen en cuenta es que la analítica de datos es limitada. Es decir, hay un valor finito que se puede lograr a partir de los datos: si no estás empleando los datos suficientes o los datos correctos en tus procesos, estás limitando significativamente los resultados que puedes obtener de ellos.

El reto de identificar los datos realmente valiosos

La introducción de datos valiosos en los flujos analíticos es algo en lo que muchas empresas están apostando. De hecho, el 96% de los directivos de las grandes empresas, en todo el mundo, aseguran que identificar nuevas fuentes de datos supone un desafío para su organización. En este sentido, algo más de la mitad (57%) de las empresas multinacionales creen que han identificado y capturado la mayoría (70%+) de los datos potencialmente valiosos en toda su organización. Los directivos aseguran que se enfrentan a problemas técnicos para obtener los recursos necesarios para buscar e invertir en la tecnología para crear datos valiosos, como desafíos para comprender su validez y evaluar el potencial retorno de la inversión. Por lo tanto, no es de extrañar que cuando se pregunta a los líderes qué área de sus procesos de datos recibirá la mayor inversión en los próximos 12 meses, una cuarta parte de los mismos (25%) se centre en la identificación de nuevas fuentes de datos.

Una forma de ayudar a los profesionales a identificar los datos valiosos que existen en su organización es utilizar un catálogo de datos. La catalogación de datos establece un repositorio único de todos los datos que una empresa tiene disponibles para su análisis, de modo que cualquier persona, desde ingenieros de datos hasta usuarios empresariales, pueda identificarlos y acceder a ellos. Una consideración importante al invertir en un catálogo de datos debe ser su accesibilidad para los usuarios no técnicos. Las funcionalidades como la búsqueda de palabras clave, que permiten a los usuarios encontrar conjuntos de datos potencialmente relevantes, que se puedan exportar a visualizaciones o paneles de análisis, son importantes para que estén facultados para encontrar la información relevante para su decisión. Por supuesto, esto no puede ser a costa de la privacidad, por lo que debe equilibrarse con un marco común de seguridad, gobernanza y capacidades de metadatos que protegen los datos, administran los privilegios de acceso de los usuarios y realizan un seguimiento de su actividad.

Sin la información correcta, es difícil detectar tendencias, identificar nuevas oportunidades y, sobre todo, estar seguro de que se está tomando la decisión correcta al elegirlas. Esto significa que muchas empresas perderán información clave o acabarán haciendo apuestas sin base, confiando en la improvisación.

Es hora de que las organizaciones reconozcan los beneficios de invertir, tanto al comienzo (poniendo orden en sus datos) como al final (en la accesibilidad de los usuarios no técnicos), en sus pipelines de datos. Porque lo que obtienen depende íntegramente de lo que inviertan, a nivel económico, esfuerzo y tiempo. Y el precio de las oportunidades y datos que dejamos escapar puede ser, en muchos casos, más de lo que nos podemos permitir.

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