Los grandes desafíos del entorno multicloud

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DevOps, Operaciones de TI, Seguridad, APIs… son algunos de los procesos a tener en cuenta durante la adopción de los entornos multicloud, tal y como nos acerca Javier Gallego, Sales Engineer Director ISG de Dell Technologies España & Portugal, en esta tribuna de opinión.

La mayoría de las organizaciones operan con múltiples nubes, lo que conlleva el reto de administrar todas de manera simplificada y holística. Independientemente de la combinación de nubes y de dónde estén alojadas las aplicaciones, operar con varias nubes es el nuevo paradigma y conlleva múltiples desafíos.

El primer reto reside en la migración, el re-platforming y el re-factoring, es decir, en cómo llegar a las nubes públicas. Las arquitecturas de aplicaciones monolíticas no suelen ser las más adecuadas para obtener todos los beneficios de la nube, tanto desde el punto de vista de costes como de capacidades. Se requiere a menudo servicios profesionales prolongados y costosos para aprovechar al máximo las nubes públicas, lo que provoca incertidumbre y retrasos. Esto es más acusado a medida que se aplica a proveedores de nube adicionales que tienen sus propios métodos, infraestructura y arquitectura.

Metodologías de desarrollo y habilidades

Con la velocidad y agilidad que la nube ofrece, los riesgos van en aumento para los desarrolladores. Es fundamental poner en marcha una verdadera práctica de “DevOps” donde exista una estrecha colaboración entre los desarrolladores de una organización y los directivos para garantizar la viabilidad y la estabilidad a largo plazo de las nuevas aplicaciones cloud recientemente desarrolladas, independientemente de donde estén alojadas.

Por otro lado, muchos de los servicios que están disponibles para consumir en las nubes públicas requieren aprender nuevos lenguajes de programación y una mayor familiaridad con el diseño de aplicaciones que aprovechen las llamadas a estas APIs. Estos factores requieren a desarrolladores y al personal de TI el desarrollo de nuevas habilidades y responsabilidades.

Operaciones diarias de TI

La nube simplifica y recibe una gran parte de la responsabilidad de las operaciones de TI al proveedor elegido, pero eso no significa que no haya que estar pendiente. La sencillez del desarrollo en la nube y la percepción de una menor complejidad operativa han llevado al desarrollo de entornos operativos más frágiles, en algunos casos plagados de frecuentes paradas de servicio.

En este contexto, no hay incentivos para que un proveedor de nube mejore la eficiencia y rendimiento en sus operaciones de TI, ya que eso significa un menor consumo de sus recursos. En este sentido, el proveedor de la nube pública solo garantizará los niveles de servicio en función del acuerdo establecido.

Además, la complejidad aumenta a medida que se incorporan proveedores adicionales. Puede ser difícil evaluar los costes y los niveles de servicio en múltiples entornos, ya que cada uno tiene sus propias herramientas y conceptos de definición del servicio.

Seguridad y cumplimiento normativo

Con la nube se presenta un nuevo paradigma operativo. Construida desde cero para ser abierta y accesible desde cualquier parte del mundo, la nube tiene una mayor superficie de ataque y requisitos de cumplimiento adicionales. Los enfoques de seguridad existentes a menudo no son válidos para las nubes públicas, lo que significa que las organizaciones deben implementar nuevas políticas.

Para aquellos que están menos familiarizados con los principios operativos de la nube, es fácil introducir vulnerabilidades. En el caso de que surja una vulnerabilidad en la infraestructura, como un puerto de switch o un error de CPU, el cliente confía en la notificación oportuna del problema por parte del proveedor. A medida que los datos fluyen a través de las nubes o incluso de diferentes regiones, los requisitos de cumplimiento de normativas y seguridad pueden llevar mucho tiempo.

La solución se encuentra en la virtualización

Al igual que la virtualización hizo frente a los desafíos que surgieron con la proliferación de proveedores en el centro de datos, la virtualización también puede afrontar las complejidades de múltiples proveedores de la nube e incluso permitir llevar algunas de sus mejores prácticas a las nubes públicas. El centro de datos definido por software lo libera de la infraestructura subyacente y, si es una configuración compatible con los proveedores de servicios en la nube que una organización desea utilizar, puede afrontar los desafíos del multicloud:

Migración, Re-platforming y Re-factoring– Estos se pueden condensar en gran medida en un simple movimiento de máquinas virtuales y sus políticas subyacentes a nubes públicas.

Metodologías de desarrollo y habilidades – Las mejores prácticas existentes en el centro de datos de una organización se pueden aplicar a entornos cloud. Los desarrolladores pueden seguir utilizando los lenguajes que usaban hasta ahora. No tienen que asumir tantas tareas operativas adicionales. Esto facilita el trabajo de los desarrolladores al tener un entorno operativo estandarizado en varias nubes.

Operaciones diarias – Con un verdadero enfoque híbrido, se pueden monitorear y automatizar múltiples entornos desde un solo panel de control, lo que reduce en gran medida el tiempo y el esfuerzo necesarios para mantener entornos de múltiples nubes. Esto crea transparencia en todos los activos, sin importar dónde residan, lo que permite operaciones más eficientes, así como la capacidad de medir el retorno de la inversión de cada proveedor.

En definitiva, la solución a los desafíos que plantea el multicloud pasa por un enfoque híbrido consistente que use tecnologías de virtualización para operar en un entorno con múltiples nubes que permita a las organizaciones mantener la estabilidad en sus entornos de TI.

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