Ni viejo ni nuevo: la paradoja del CIO

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Por Paul Cormier, presidente y CEO de Red Hat, sobre cómo mantener los sistemas existentes en un entorno en constante evolución.

Cada año, la gente se pregunta “¿cuál es la principal tendencia?” o “¿cuál es la nueva tecnología que debemos observar?”. Pero la verdad es que adoptar inmediatamente el “siguiente gran avance” no es la mejor estrategia para los CIO, ya que trivializa la longevidad y el impacto de las TI en una organización. Algunas tecnologías persisten durante décadas, o más, y las decisiones que los responsables de TI toman hoy pueden afectar a la agilidad de sus organizaciones y a la respuesta del mercado en el futuro, ya sea en dos o en 20 años. Mientras se va construyendo una nueva infraestructura, no se pueden dejar atrás los sistemas y herramientas existentes. Eso no es práctico ni sostenible. Entonces, ¿cómo mantener los sistemas existentes que son fundamentales para sus operaciones y seguir el ritmo de un mundo de TI en rápida evolución?

La respuesta es sencilla. Se necesitan productos y servicios que funcionen con el stack existente. Los CIOs y las organizaciones deben centrarse en crear una plataforma que permita que su tecnología actual evolucione para satisfacer las nuevas necesidades. Ese es el valor del código abierto.

Un hilo de innovación único y abierto

Dado que las necesidades tecnológicas se extienden mucho más allá de los ámbitos tradicionales del centro de datos y los entornos de nube pública, la coherencia es ahora más crucial que nunca para el éxito de las organizaciones de TI. Añadir nuevas tecnologías al azar no es suficiente para satisfacer estas demandas. En lugar de correr hacia lo nuevo, las organizaciones de TI deben buscar la modernización de la infraestructura existente y de las inversiones en soluciones de TI. La combinación de los sistemas existentes con las nuevas tecnologías, ya sean contenedores y Kubernetes o servicios en la nube y edge computing, representa un futuro sostenible para las TI.

Cuando estas tecnologías trabajan juntas, utilizando los servicios dondequiera que estén, a través de la nube híbrida abierta, desde los centros de datos tradicionales hasta los entornos de la nube pública y los dispositivos edge, vemos que se produce la innovación. En todos estos servicios, entornos y tecnologías, tanto antiguos como nuevos, hay un hilo conductor: el código abierto. Gran parte de este código, si no todo, se creó en comunidades open source. El código abierto proporciona una lengua vehicular para que las aplicaciones de producción que se ejecutan en una sala de servidores se comuniquen e interactúen con microservicios en la nube pública: lo abierto es el futuro, y la nube es híbrida.

Con el cambio tan drástico del entorno del CIO, todo CIO es ahora un gestor de la nube. Debe aprovechar el motor de innovación para desplegar su innovación en los lugares adecuados para su optimización. No debe pensar en la transformación como si tuviera que dejar atrás los sistemas y las herramientas que tiene en funcionamiento, sino trasladarlos a la nube. El CIO ha invertido tiempo y recursos en el software, el talento, las habilidades y el código para desarrollar lo que tiene ahora. El valor reside en estas cosas que su equipo ha construido; esta es su base. No debe perder de vista de dónde viene la innovación: viene del propio CIO.

El ecosistema híbrido abierto

Ya lo he dicho muchas veces: Red Hat no sería Red Hat sin nuestro ecosistema de partners. El código abierto nos ha enseñado que muchos problemas son demasiado grandes para que un solo proveedor los resuelva por sí solo y ningún proveedor puede actuar solo en un mundo de nube híbrida y tener éxito. Nuestros partners, desde el canal hasta los ISV, pasando por los integradores de sistemas, son absolutamente fundamentales para nuestra estrategia de impulsar la modernización de las TI y la nube híbrida abierta para los clientes. Estos partners y los programas que tenemos en marcha con ellos desempeñan un papel fundamental a la hora de permitir a los clientes acceder a las herramientas y servicios certificados que necesitan para permitir una verdadera innovación.

Un ejemplo de esta colaboración con nuestros partners de la nube y los servicios gestionados de Kubernetes, basados en Red Hat OpenShift, es que hemos desarrollado conjuntamente con ellos: OpenShift Dedicated, Red Hat OpenShift en AWS (ROSA) y Microsoft Azure Red Hat OpenShift (ARO). Lo hicimos porque eso es lo que pedían nuestros clientes: servicios soportados y mantenidos conjuntamente que se apoyan en la experiencia tanto de Red Hat como de nuestros partners de la nube. Estos servicios ayudan a crear una mayor flexibilidad y elección para nuestros clientes, y abren nuevas oportunidades tanto para Red Hat como para nuestros partners, proporcionando opciones de despliegue ampliadas en la nube híbrida abierta.

También hemos trabajado para introducir Ansible, nuestra plataforma de automatización empresarial, de forma más completa en nuestro ecosistema de partners para ayudar a los clientes a escalar, colaborar y gestionar mejor sus entornos y procesos de TI en toda la empresa. La continua evolución de la nube híbrida hace que la automatización y la gestión sean aún más importantes en entornos cada vez más complejos, sobre todo porque los clientes se enfrentan a entornos regulados y de amenazas en constante evolución. Para ayudar a extender la automatización a través de la nube híbrida, hemos presentado Red Hat Ansible Automation Platform en Azure, el primer servicio de automatización de Ansible en una plataforma de proveedor de nube importante. Ansible, y el próspero mundo de la automatización que lo rodea, es un componente crucial para que nuestros partners y clientes escalen y gestionen los entornos de TI en toda la empresa.

Tanto si se trata de una organización de TI que quiere montar su propio entorno de Red Hat OpenShift en bare metal, como si se trata de un CIO que busca transformar la TI utilizando cloud.redhat.com o de un grupo de desarrollo que quiere aprovechar la simplicidad y la naturaleza racionalizada de los servicios de nube gestionados como Red Hat OpenShift Service en AWS o Azure Red Hat OpenShift, queremos abordar las necesidades del cliente y el acceso dondequiera que esté en la nube híbrida.

Hacia dónde vamos desde aquí

Sería negligente por mi parte no abordar el complejo panorama de la actualidad al analizar 2022. Todavía no hemos salido de la pandemia. Las organizaciones se han asentado en nuevas formas de operar y ese enfoque va a persistir en el futuro. No se puede volver a donde estábamos antes. Un aspecto del que me siento especialmente orgulloso es que las comunidades de código abierto y Red Hat han sido un modelo de colaboración distribuida mucho antes de la pandemia y para muchas otras organizaciones a lo largo de la misma. Seguimos dando este ejemplo, en concreto, ¡porque empezamos hace más de 25 años! Hemos ayudado y seguiremos ayudando a las empresas a aprender a trabajar a distancia y a satisfacer las necesidades inmediatas de los clientes, al tiempo que añadimos la agilidad necesaria para adaptarnos a un futuro aún desconocido.

En el informe Red Hat Global Tech Outlook 2022, entendimos que los clientes están redoblando sus esfuerzos de transformación digital tras la COVID-19, lo que lleva a un aumento continuo de las estrategias de nube híbrida. No es ninguna sorpresa, teniendo en cuenta que muchas empresas se movían hacia la nube híbrida abierta incluso antes de la pandemia. Teniendo esto en cuenta, seguimos trabajando para reducir las barreras que impiden abrazar la nube híbrida abierta, en concreto, mejorando la facilidad de uso para nuestros clientes. Vemos que las organizaciones buscan soluciones que satisfagan sus necesidades de implantación actuales y que no les obliguen a ajustar sus operaciones para utilizar la nueva tecnología. Como solución, hemos hecho que nuestras tecnologías sean más fáciles de consumir para nuestros clientes.

La naturaleza de la conectividad no es estática: incluso sin la pandemia, el 5G lo cambiaría todo, tanto para los consumidores como para crear nuevas líneas de negocio y fuentes de ingresos para nuestros clientes. De la mano del 5G está el edge computing, lo que nos ha llevado a ampliar nuestros esfuerzos con Red Hat Enterprise Linux y Red Hat OpenShift para impulsar mejor la innovación en telecomunicaciones y abordar la creciente demanda de tecnologías edge fuera de del sector telco, incluyendo la Industria 4.0. No estamos creando una oferta independiente con edge (no hay “Edge Edition” de RHEL); en cambio, se trata de incorporar casos de uso de edge en todo lo que ya hacemos. Esto ayuda a promover nuestra estrategia para crear y gestionar aplicaciones de la forma más coherente posible, desde la sala de servidores hasta los confines de la nube y más allá.

También seguimos reconociendo la creciente importancia de la inteligencia artificial y el aprendizaje automático (IA/ML) para el mundo empresarial en general. Seguimos invirtiendo en nuestra nueva plataforma de datos, Red Hat OpenShift Data Science, que sienta las bases de la IA (algunos la llaman fontanería) para las aplicaciones de IA, tanto las de creación propia como las de socios ISV, en la nube híbrida y en múltiples arquitecturas informáticas.

A estas alturas, es casi un error decir que existen “otras nubes”. Todo es híbrido. Y lo híbrido es enlazar lo que tienes actualmente con lo que necesitas. Eso es todo. No se necesitan asteriscos ni advertencias. Cuando el CIO analice su enfoque para hibridar, deberá ignorar la presión de abandonar su infraestructura existente por el próximo gran avance o de quedarse con lo que tiene. No tiene que elegir, puede tener ambas cosas cuando busca innovar con soluciones de código abierto y Red Hat.

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