Fibernet logra reducir casi a cero la latencia dentro del centro de datos

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Fibernet FT3

La simplificación del cableado del centro de datos no pasa por el wireless, sin embargo ya es posible con Fibernet FT3, un nuevo concepto de switch on-the-top que reduce las necesidades de infraestructura y elimina la latencia.

Después de más de un año sin noticias de la filial de Teldat, esperando tener perfilado el lanzamiento de su último y esperado producto, el Fibernet FT3, tuvimos oportunidad de visitar las instalaciones de la empresa española en Tres Cantos y comprobar que ya está disponible el primer switch “top-of-the-rack” (ToR) que revolucionará el diseño de los CPD, al permitir que los equipos de agregación “end-of-row” (EoR) se simplifiquen o eliminen de las salas.

El volumen en el tráfico de datos se está disparando en todo el mundo, y además se demanda que su acceso sea instantáneo. Pero lo que esconde cada mega que circula es que requiere un giga de procesamiento en el centro de datos, dada la altísima conectividad existente entre un gran número de equipos que conectan las CPU con los discos de almacenamiento con las peticiones al sistema y todo ello regulado por los enrutadores de tráfico. Esto origina un coste muy alto en instalación y mantenimiento de la infraestructura, y el peso de los datos y la configuración de las rutas acarrea su propia resistencia a circular a la velocidad máxima.

Precisamente el claim de Fibernet es aspirar a “evolucionar a la velocidad de la luz”… que corre por sus hilos de fibra óptica. No ha estado en absoluto parada todo este tiempo, sino enfrascada en el lanzamiento de esta joya de su corona, un sistema all-in-one para gobernar las comunicaciones en la red interna de un datacenter. “El sistema FT3 de Fibernet aúna múltiples servicios de diferentes protocolos y velocidades en el menor número de fibras respetando el ancho de banda, sin pérdida de datos, eliminando la latencia y permitiendo una reducción del cableado óptico (tanto de cobre como de fibra), poniendo fin además a los cuellos de botella en el Data Center”, señala José María Marín, consejero delegado de Fibernet. “De manera adicional, el sistema FT3, permite la detección, localización y seguimiento de incidencias físicas en las fibras”.

Este aparato más allá de switch tradicional EoR y que se situaría ToR. Vamos, que del final del pasillo pasaría a estar encima del armario, con una serie de innovaciones y ventajas, entre la que destacaría acabar con la latencia. “Hay mucha actividad dentro de un datacenter. Por cada byte que se mueve por Internet, hay un megabyte en el centro de datos. Minimizar esa latencia implicaría un mayor rendimiento, que en tamaños de granjas de 3.000 servidores con sus ciclos de GHz es donde más se apreciaría, porque por mucha CPU que pongas, si las intercomunicaciones no acompañan, no sacas todo el partido”, explica José María Marín.

El diseño actual de un datacenter típico sigue el sistema de árbol basado en rama/hoja, de acceso por agregación. Para asegurar el viaje del dato dentro del CPD (los tiempos de procesamiento y de comunicación con el disco de almacenamiento o con las aplicaciones), los cálculos se hacen desde el principio con una previsión de crecimiento y se construye con idea de no tener que tocar ni modificar nunca más la sala, con un cableado centralizado y redundante que comunica todo con todo, si acaso poder añadir más cable de cobre mientras el techo pueda soportar el peso, y necesito una monitorización para poder optimizar el tráfico y saber dónde puede haber un cuello de botella o un fallo, esto es un interfaz cada 80 metros, y lo normal en un CDP estándar son longitudes de 400 metros.

Pero si se pudiera trasladar el concepto de la multiplexión por longitud de onda al CPD, se podría estar ahorrando 15, 31 o incluso 63 cables con uno solo de fibra, sean de cobre, coaxial, monomodo o multimodo. “La tecnología no es novedosa, pero sí como concepto. Desaparecerían los switches Ethernet, se eliminarían las latencias y sobresuscripciones, se conservaría todo el ancho de banda hasta 40 GbE sin cuellos de botella dentro de distancias de 10 y 20 km. Con un FT3 ToR tendríamos multiprotocolo en el mismo bastidor, donde convivirían canales LAN y SAN a diferentes velocidades transmitiéndose por el mismo pelo de fibra”.

El FT3 ha sido diseñado y fabricado enteramente por Fibernet en su departamento de I+D de Tres Cantos, es un appliance de 2U con 64 puertos que incluye todo: el esquema de las pistas de la placa, tarjetas con sus CPU y módulos de cifrado, controladoras de comunicaciones, software embebido, interfaz de gestión para control y alarma de eventos, ventiladores y fuente de alimentación. Se pueden configurar a demanda, partiendo de dos o tres configuraciones estándar. “No es un switch solo para el transporte óptico, añadimos proceso a la señal, se multiplexan y simplifica múltiples servicios y protocolos”.

Esto es un añadido fundamental, pues además de inteligencia y capacidades de monitorización, permite cifrado en caliente. “El cifrado en caliente desde dentro antes de que salga a la calle es la clave, es transparente y no quita capacidad de tráfico. Es una capa más de protección y no es IP Sec que gasta mucha CPU”, dice Fernando Barbero, director del laboratorio de I+D de Fibernet.

Los equipos de esta empresa española son capaces de transportar hasta 240 servicios (2,4 Tbps) por fibra óptica, pero ya anuncian que llegarán a los 400 GbE y con latencias de 5 ms/km más allá de 2018. Los TB3 integran tecnologías de transmisión xWDM y TDM, son compatibles con todo tipo de protocolos (Fibre Channel, Ethernet, SCSI, Infiniband FDR, KVMs, PBX y multiplexores E1 o T1) y admiten configuraciones para distintas velocidades (de 1-16 GbE, se pasa a 40-100 GbE). Ubicados en cada uno de los racks del CPD, se adaptan a interfaces de menor coste (multimodo monomodo, cobre fibra, twinax), siempre respetando el ancho de banda total para cada canal independientemente. Los equipos de Fibernet ofrecen un menor consumo ocupando menos espacio con un solo enlace fibra por rack para los diferentes protocolos y todos los canales.

José María Marín y Esther Gómez en la presentación del FT3.
José María Marín y Esther Gómez en la presentación del FT3.

Esther Gómez, directora general de Fibernet, aprovechó la convocatoria para ponernos al día de los últimos hitos en el continente americano, un mercado que llevan más de seis años trillando. Así, se ha consolidado la presencia en Perú con la constitución de una empresa propia, que de la mano de Telefónica acapara varias referencias en banca y administraciones públicas, y eso pese al parón por el último y reñido proceso electoral. La apertura de oficina en Colombia tras años de trabajar bajo acuerdos estratégicos con partners locales. El proyecto Redcat que vertebra toda América central con un cableado de alta tensión que monitoriza toda la red que atraviesa Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras, El Salvador y Guatemala. Y finalmente en México con el centro de datos para Probursa, del BBVA, un mercado prometedor donde se ha lanzado un nuevo programa de canal, donde pese al último gran terremoto, no se vieron afectadas sus enlaces y nodos de comunicaciones.

“En cuanto al mercado español, cabe señalar que hemos sido elegidos por Telefónica como la primera tecnología de referencia dentro de su programa marco bienal para proyectos B2B, o la renovación del BRS del ICO por tres más dos años más, lo que sumarían trece años consecutivos de servicio”, cuenta Ester Gómez. “Tenemos el 80% de cuota de mercado en utillities, smart-cities y territorios inteligentes, pero queremos aumentar los canales de venta más allá de Telefónica, como con Correos Telecom, con nuevos verticales en sectores como universidades y hospitales con soluciones específicas, así como en edificios singulares. Y también aprovechar la oportunidad que se abre con la implantación del RGPD, con la incorporación del cifrado de datos y la detección de intrusiones dentro de nuestras capas de fibra óptica”.

Un proyecto que ya está en funcionamiento consiste en la sensometría avanzada con Fibersens, una red de componentes pasivos unidos por fibra óptica que va más allá del transporte de datos y que ofrece monitorización e inteligencia; por ejemplo, en una red de alcantarillado permite conocer la apertura de arquetas y tapas de registro sin autorización, lo que posibilita localizar el punto exacto y resolver en menor tiempo la incidencia (incluso prevenir atentados), o en una red telefónica o de señalización ferroviaria, prevenir el robo masivo de cobre. Puede integrar hasta 30 sensores diferentes por hilo de fibra (un cable puede albergar entre 16 y 80 “pelos”) que miden el voltaje, la presión, la tracción, la temperatura, la humedad, etc. con respuesta en tiempo real (apenas un segundo de latencia en 50 km).