IBM y Solaris, una simbiosis tardía pero acertada

En febrero del año 2000, Linux pasó a convertirse en un componente de la gama de servidores S/390 de IBM, por lo que estos ‘mainframe’ se abrían a nuevos sistemas operativos más allá de la versión AIX de Unix.
Aunque dos años antes ya había rumores al respecto, la llegada de un sistema operativo de código fuente abierto a los ‘mainframe’ del ‘Gigante Azul’ dejó al mercado con una cierta sensación de sorpresa.
Siete años después, ha vuelto a suceder algo parecido con el anuncio de incluir el sistema operativo OpenSolaris en la familia de servidores zSeries de IBM; esto es, en sus ‘mainframe’ de gama alta.
A pesar de que IBM y Sun son ‘enemigos comerciales’ desde hace años -especialmente por las disputas relacionadas con el control de Java-, la combinación de flexibilidad que aporta el código fuente abierto y la tendencia generalizada hacia una mayor cooperación entre competidores hacen posible esta nueva apertura de la familia zSeries.

Transición paulatina

La adaptación de OpenSolaris a los zSeries se ha llevado a cabo por un tercer actor: Sine Nomine Associates, una consultora y firma de ingeniería que lleva trabajando en dicha transición desde 2005.

La compañía aprovechó un reciente evento de Gartner en Las Vegas para mostrar cómo OpenSolaris no sólo puede correr en los zSeries, sino que además utiliza la misma interfaz que Linux. Esto significa que el software ya escrito para Linux sobre los ‘mainframe’ de IBM debería trabajar igualmente sobre OpenSolaris sin mayores problemas.

Además, el sistema operativo abierto de Sun Microsystems corre sobre la máquina virtual z/VM de los zSeries del ‘Gigante Azul’, facilitando la compartición de hardware con otros sistemas operativos.


La virtualización juega así un papel esencial en esta nueva etapa del mainframe, dado que la máquina virtual z/VM de los zSeries puede soportar hasta 1.000 imágenes virtuales distintas distintos sistemas operativos (como OpenSolaris) sobre el mismo hypervisor.
 
Pero además, IBM pretende adoptar la tecnología de virtualización xVM que acaba de presentar Sun Microsystems. Basada en el software de XenSource (compañía adquirida recientemente por Citrix), este hypervisor incluye herramientas de gestión para soportar Linux, Windows o Solaris como sistemas operativos en la misma máquina.
Al combinar la tecnología hypervisor de los zSeries con la de OpenSolaris, IBM extiende su apuesta por la virtualización a los servidores x86 con el fin de consolidar múltiples máquinas sobre sus mainframes y ahorrar en costes energéticos. OpenSolaris es así un candidato clave para virtualizar los servidores x86 en el entorno mainframe.

El talante de Schwartz

No obstante, aunque la demostración llevada a cabo por Sine Nomine contempla un Solaris sobre zSeries que aún debe completarse con funcionalidades importantes como las de red, supone un paso muy importante en la intención de Sun por extender su sistema operativo Unix en formato de código fuente abierto.

Para ello, Sun ha sufrido una transformación como compañía, adoptando un carácter de neutralidad impulsado principalmente por Jonathan Schwartz, quien fue designado como COO (jefe de operaciones) y número dos de Sun Microsystems después de McNealy en el año 2004.

De hecho, la primera acción de calado para el mercado que acometió Schwartz fue poner fin a la eterna disputa que Sun mantenía con Microsoft. Tribunales de por medio, todo se resolvió con una transacción monetaria y, lo que es más importante, una propuesta de intenciones basada en la colaboración mutua.

Poco después, Sun se decantó por abrirse no sólo hacia Windows sino también hacia Linux, adoptar chips de AMD en sus servidores y retomar su familia de máquinas corriendo con procesadores de Intel. Así hasta que culminó la apertura de Solaris con la licencia CDDL en febrero del pasado año.
Y tan sólo un par de semanas después de que Dell manifestara su intención de adoptar Solaris en su gama de servidores, se conocía la posibilidad de correr OpenSolaris en los zSeries.

No obstante, Sun es plenamente consciente de que a pesar de la escalada paulatina de OpenSolaris su sistema operativo debe enfrentarse a Linux como primer referente de software abierto, sobre todo en el ámbito de la programación.
En este sentido, la compañía de McNealy cuenta con otro proyecto -denominado Indiana-, que pretende precisamente asemejar Solaris a Linux con el fin de hacerlo más atractivo para los desarrolladores de software.
Como precursor de un producto con soporte que se conoce como Solaris 3/08, Indiana ya está disponible para los programadores en la forma de un CD descargable, con el fin de que se vayan familiarizando con aspectos de Solaris como la herramienta de diagnosis DTrace o el sistema de archivos ZFS.
Esta colección de utilidades, piezas y componentes de software clave del sistema operativo se asemeja así al formato utilizado por las distintas distribuciones de Linux gracias a la interfaz gráfica Gnome. Un paso más para que Solaris y OpenSolaris se conviertan en una plataforma mucho más sólida en los modernos centros de datos.