Llega a Europa Iconiq Capital, gestor de inversiones con clientes como Mark Zuckerberg

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Iconiq Capital busca establecerse en Reino Unido como cabeza de puente para gestionar inversiones en Europa, donde además busca socio.

Iconiq Capital procede de San Francisco y busca establecerse en Reino Unido con el objetivo de ampliar sus inversiones en tecnología, especialmente en start ups europeas. Para ello pretende asociarse con un partner local con el que buscar acuerdos de compra de acciones y participaciones a precios inferiores a lo habitual en Estados Unidos, donde las empresas tecnológicas tienen valoraciones mucho más elevadas.

Se trataría así de diversificar las inversiones de acaudalados fundadores de exitosas redes sociales, como Mark Zuckerberg (Facebbok) o Red Hoffman (LinkedIn), con cuantiosos patrimonios personales (respectivamente 82.300 y 1.700 millones de euros).

En concreto sería Iconiq Growth la filial de la matriz que se establecería en Reino Unido, donde estaría buscando un socio local junto con el que localizar los destinos de sus inversiones, específicamente negocios con elevadas perspectivas de crecimiento del estilo de Airbnb, Uber o Zoom. Durante 2020 Inconiq Growth invirtió un total estimado superior a mil millones de euros y se esperan inversiones similares para 2021.

La razón para elegir Londres, toda vez que Reino Unido ha salido de la Unión Europea tras el Brexit, tiene que ver con que a pesar de quedar fuera del mercado común europeo la capital del Támesis continúa siendo uno de los principales teatros operacionales de las inversiones y las finanzas. Especialmente en lo relacionado con los fondos de capital riesgo europeos, la City continúa siendo el epicentro de las operaciones más importanes.

Algunos especialistas valoran muy positivamente la llegada a Europa de un fondo inversor tan importante como Iconiq por lo que ello representa de interés en el ecosistema empresarial europeo y la confianza en el valor de las startups europeas y su potencial de crecimiento.

Durante 2019 los fondos de inversiones estadounidenses lograron hacerse con participaciones en startups europeas por valor de 5.300 millones de euros, una cantidad que sirve de baremo para constatar el interés en la actividad empresarial europea y con el que habrá que contrastar lo que suceda a futuro para determinar si se trata de una tendencia sostenida.