Sun redefine las normas sobre refrigeración y energía

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Dean Nelson, director general de diseño para los Centros de datos en Sun Microsystems, nos ofrece en exclusiva las primeras declaraciones sobre su adhesión al Código de conducta de la UE.

“El primer paso consiste en evaluar el tamaño del problema utilizando las unidades PUE (Power Usage Efficiency, eficiencia en el uso de la energía), una medida perteneciente a la iniciativa Green Grid, la cual divide la cantidad de energía que utiliza el Centro de datos por la cantidad que realmente es consumida por los ordenadores”.

“La mayoría de los Centros de datos tienen un PUE de 2, lo que significa que por cada vatio que llega a los servidores, otro es utilizado para el sistema de refrigeración”, explica.

“En un corto espacio de tiempo en Sun, Nelson ha conseguido un PUE de 1.28, mucho más cercano a la figura ideal de 1.0, donde cada vatio debería ir a parar exclusivamente a los servidores”.

De esta forma, “con un PUE de 1.28, un centro de datos de 798 kW necesita alrededor de 1 MW de potencia en vez de 1,5 MW. Estas cifras suponen un ahorro de 400.000 dólares al año”.

El secreto radica en llevar al refrigeración sólo donde hace falta. La mayoría de los Centros de datos simplemente son una gran habitación refrigerada con aire acondicionado. Si uno de los servidores se sobrecalienta, el resto de la habitación debe ser refrigerada para compensarlo.

Lo que Nelson ha desarrollado es una especie de envoltorio estanco para cada bloque de servidores, de tal forma que las unidades de refrigeración pueden situarse donde se necesitan realmente. Además utiliza racks con refrigeración integrada para no tener que enfriar toda la habitación.

Se trata de la Arquitectura POD, que elimina el cableado del falso suelo y sitúa todas las conexiones en la parte superior. Un caso más de éxito se produjo en el Centro de datos de Blackwater (Camberley – Inglaterra). Aplicando esta arquitectura se consiguió un ahorro de 4 millones de dólares.

Un POD puede albergar 20 racks y comienza con una demanda energética de 100 kW. Sin embargo, esta cantidad podría triplicarse según se van añadiendo servidores y la refrigeración también tiene que aumentarse. “El secreto es la flexibilidad”, afirma. “Aunque realmente no se trata de un secreto. La refrigeración flexible necesita también una potencia energética flexible, por lo que Sun ha optado por utilizar un sistema eléctrico de gama alta”. Se refiere al denominado Starline, desarrollado por la compañía Universal Electric. Gracias a este sistema, se pueden situar los enchufes o puntos de luz en cualquier lugar.

“Este sistema no solo es capaz de ahorrar energía, también permite a las compañías reconfigurar rápidamente el Centro de datos para conseguir una mayor eficiencia”. La idea es conseguir un CPD modular a través de contenedores que albergan los servidores. Desplegar una solución de este tipo significa ubicar el POD y añadirle la potencia eléctrica y la conectividad a la red.

“¿Qué llegará después de los POD?, probablemente refrigeración por líquidos”, asegura Nelson. “Llegará un momento o una situación particular donde el aire no pueda solucionar por sí solo el problema de la refrigeración”.

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