Ahorro de costes con la firma y factura electrónica

Rodolfo Lomascolo, director general de ipsCA, analiza las claras ventajas y principios legales a la hora de implantar en la empresa tanto la firma como la facturación en formato electrónico.

Obligatoriedad de presentar registro telemático en 2009
Del mismo modo, y en virtud de lo acordado por el Consejo de Ministros el pasado 14 de agosto de 2008, se establecieron una serie de medidas de reforma estructural y de impulso de la financiación de las pequeñas y medianas empresas, entre las cuales destacan, precisamente, varias relacionadas con la factura y la firma electrónica y que pretenden ayudar a reducir las cargas administrativas a las que se ven sometidos tanto empresas como ciudadanos.

En concreto, dichas medidas persiguen reducir en un 30% antes de que concluya 2012 las cargas derivadas de la normativa vigente que afectan a las empresas, especialmente a las pymes, superando el 25% fijado por la Unión Europea. Estas nuevas iniciativas servirán para reducir a corto plazo las cargas administrativas que afectan tanto a la actividad empresarial como a los propios ciudadanos.

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De entre las 24 reformas aprobadas, las que más nos interesan son las relacionadas con las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información y las del Ministerio de Economía y Hacienda, principalmente. Entre las primeras, se incluyen medidas orientadas a dinamizar el sector en el que residen las mayores ganancias de productividad de la economía, además de ser el mayor impulsor de la inversión en I+D+i en nuestro país. En las económicas, por su parte, destacan una serie de novedades en el ámbito fiscal que vienen a reducir las cargas administrativas en un total de setenta procedimientos habituales relacionados con seis ministerios (Economía y Hacienda; Interior; Industria, Turismo y Comercio; Trabajo e Inmigración; Sanidad y Consumo; y Ciencia e Innovación), para impulsar la actividad económica y aumentar la productividad y la competitividad de las empresas españolas.

En líneas generales, las medidas aprobadas afectan a la supresión de algunos procedimientos, el establecimiento de canales telemáticos, la reducción de plazos y la unificación de algunos registros, entre otras iniciativas. Entre las cargas administrativas reducidas o eliminadas que atañen directamente a la firma y la factura electrónica, destaca principalmente una de las aprobadas por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, según la cual se suprime, excepto en el caso de los que presenten declaraciones mensuales a devolver, la obligación de presentar de forma telemática los libros de registro del IVA a partir del 1 de octubre de 2008.

La normativa establece que, desde octubre de 2008, deberán presentar telemáticamente sus libros-registro de IVA todas las sociedades anónimas y mercantiles declarantes de dicho impuesto, así como las personas físicas y entidades de otro tipo ya obligadas a presentar sus declaraciones del IVA, el IGIC o el IS. No obstante, se va a tramitar una modificación normativa de modo que dicha obligación sólo sea exigible en 2009 para quienes presenten declaraciones mensuales a devolver en el IVA. La entrada en vigor de la medida para el resto de contribuyentes se evaluará a la vista de la reducción de los costes de cumplimiento y gestión, algo en lo que precisamente la firma y la factura electrónica es determinante. A medida que cada vez más empresas cuenten con este tipo de sistemas, más sencillo les resultará adaptarse a la nueva situación.

Ventajas de la factura y la firma electrónica
En todos dichos procesos, el uso de la firma y/o factura electrónica facilita enormemente la reducción de los trámites burocráticos, evitando desplazamientos y simplificando todo el proceso de papeleo, con lo que aumenta la productividad global del negocio. Del mismo modo, este sistema posibilita la inmediatez en la emisión y recepción, a la vez que se elimina la necesidad de contar con espacio físico para su almacenamiento, algo sin duda interesante para todo tipo de empresas. A día de hoy, según AECOC, aproximadamente un 12% de las empresas españolas ya facturan de forma electrónica, sobre todo en transacciones de comercio exterior.
Por otra parte, también se favorece al medio ambiente, pues gracias a la factura electrónica se dejan de utilizar unos 9.000 millones de folios al año en todo el mundo, lo que equivale a más de medio millón de árboles que no han de talarse (a razón de 56 árboles por cada millón de hojas), trayendo consigo un beneficio indudable en la lucha contra la deforestación.