Automatización y programas para la mejora de competencias, dos medidas que deberían ir unidas

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Capgemini devela, a través de un estudio, que las grandes empresas que no avanzan en formación tampoco “están materializando todos los beneficios en términos de productividad que ofrece la automatización”.

La automatización todavía no está causando los aumentos de productividad deseados en la mayor parte de las empresas.

Así lo desvela el informe Upskilling your workforce for the age of the machine del Instituto de Investigación de Capgemini, que cifra en un 58 % las empresas en las que la automatización no ha llegado a lograr los objetivos de productividad.

La clave para conseguirlo estaría en dotar a los empleados de competencias adecuadas a través de programas de upskilling. Capgemini dice que el ahorro en empresas con 50.000 trabajadores o más que hayan alcanzado el nivel de madurez tanto en adopción de tecnologías de automatización como de programas de mejora de competencias podría ascender a 90 millones de dólares más al año respecto a las maduras en automatización que no apuestan por actualizar competencias.

Así, si se pregunta sobre la automatización a empresas maduras en esta tecnología y que además cuentan con programas de formación, el 46 % de sus directivos y el 52 % de sus empleados responden que sí está potenciando la productividad. Los porcentajes sobre su impacto bajan a un 35 % y 42 %, respectivamente, en empresas sin dichos programas.

“La automatización ofrece importantes beneficios a las grandes organizaciones, pero solo si la implementación de la tecnología se acompaña con la adecuación de las competencias de las personas”, incide Claudia Crummenerl, directora general de la práctica Personas y Organización de la unidad Capgemini Invent.

“Demasiadas grandes compañías se están quedando atrás en el desarrollo de programas de formación y, como demuestra este estudio, por este motivo no están materializando todos los beneficios en términos de productividad que ofrece la automatización”, añade. “No hay duda de que la automatización va a transformar la fuerza de trabajo y las tareas y roles que actualmente existen, pero es crítico que las empresas avancen más deprisa para prepararse a sí mismas y a sus empleados, con el fin de alcanzar los beneficios de la automatización”.

Ahora mismo, un 91 % de las empresas contaría o habría comenzado a desarrollar programas de formación. Pero eso es solamente la primera fase.

Un 35 % carece de infraestructura y colaboraciones necesarias, que es la segunda fase. El 73 % carece de proyecto piloto, que es la tercera fase. Y únicamente 1 de cada 10 ha alcanzado la cuarta fase, consistente en implantar a escala esos programas para el perfeccionamiento de competencias.

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