Cartuchos de impresión: apostar por el original también es apostar por el medioambiente

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¿Cartuchos de impresión originales o no originales? Esa es la pregunta a la que se enfrentan numerosas empresas y usuarios finales. Una duda en la que no solo podemos tomar el precio como argumentación ya que el menor coste que suele tener el cartucho de imitación, falsificado o refabricado suele esconder más de un inconveniente.

Fallos, mala calidad de impresión, un consumo mayor de papel o, incluso, costes no previstos por la necesidad de sustituir cartuchos defectuosos, tiempo desperdiciado en impresiones inservibles, averías y llamadas al servicio técnico.

La lista de los riesgos que conlleva elegir un cartucho de impresión de bajo coste es tan extensa como los peligros que esta opción representa además para el medio ambiente.

Entre ellos, un consumo energético mayor (estudios como el de la consultora Four Elements Consulting señalan que los cartuchos de imitación emplean un 32% más de energía que los cartuchos oficiales) o una elevada emisión de residuos químicos (de acuerdo con WKI Blue Angel, los cartuchos de tóner no originales emiten hasta un 130% más de los estándares permitidos de compuestos orgánicos volátiles (COV), así como un 53% más de los límites de estireno).

Un riesgo medioambiental que su menor coste no justifica en ningún caso y que, además, cada día es más reprobado por la propia sociedad. Concretamente, revela que el 61% de los empleados cree que la sostenibilidad es obligatoria para las empresas, y el 56% cree que ignorar el impacto ambiental en el lugar de trabajo es tan malo como ignorar la diversidad y la inclusión.

Reciclar no es solo una opción

Reducir, reutilizar y reciclar. Las famosas 3R cobran cada día un mayor protagonismo en la sociedad, consciente de la importancia de cuidar y preservar el planeta.

Gracias al reciclaje se previene el desuso de materiales potencialmente útiles, se reduce el consumo de nueva materia prima, además de reducir el uso de energía, la contaminación del aire (a través de la incineración) y del agua (a través de los vertederos), así como también de las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con la producción de plásticos.

Pero además hoy el reciclaje ya no es únicamente una opción de respeto al medio ambiente sino una obligación legal a la que no escapan los cartuchos de tinta o tóneres utilizados por las impresoras.

Así lo establece el Real Decreto 110/2015 sobre residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, una norma que obliga a tiendas, fabricantes, distribuidores y mayoristas a facilitar la recogida y gestión de los cartuchos de impresión y a los consumidores a su entrega en los establecimientos, puntos de recogida o de reciclado existentes para ello.

Algo que no siempre ocurre si optamos por cartuchos no originales ya que la mayoría de las fábricas de imitaciones no tienen la capacidad de reciclar sus propios productos. Esto hace que el 97 % de los cartuchos de imitación terminen en los vertederos, provocando un grave daño al planeta.

Una nueva vida para los cartuchos usados

Uno de los materiales presentes en la totalidad de los cartuchos de impresora es el plástico, amenaza más que real para el medio ambiente y protagonista a batir en cualquier cruzada de respeto por el planeta.

De hecho, según cifras de la ONU, cada minuto se compran un millón de botellas de plástico y, al año, se usan 500.000 millones de bolsas de este mismo material.

De todas ellas la gran mayoría no se recicla lo que implica que ocho millones de toneladas acaban en los océanos cada año, amenazando la vida marina y, con ello, el medio ambiente y a todos los que habitamos en la Tierra.

La lucha por reciclar el plástico es urgente y así, algunos fabricantes de cartuchos de impresora, han asumido como propio este reto con completos programas de reciclado.

Uno de ellos es HP que, a través de su programa de devolución y reciclaje de cartuchos originales HP Planet Partners ya ha logrado reciclar

Un programa que se ponía en marcha en el año 2000 y que permite dar una segunda vida al plástico de estos cartuchos. A través de HP Planet Partners la compañía ya ha empleado más de 90 millones de kilos de plástico en la fabricación de nuevos cartuchos de tinta y tóner, lo que supondría haber evitado que la carga de plástico de casi 5000 semirremolques acabe en océanos o vertederos.

“Además, dentro de su iniciativa de ayuda a algunos de los países más afectados por la contaminación, HP está desviando más de 324 toneladas de plástico recogidos en Haití (el equivalente a más de 25 millones de botellas de plástico), y convertidas posteriormente en nuevos cartuchos de tinta originales HP”.  

Una inversión que muestra el compromiso de largo plazo de HP por el reciclaje de sus cartuchos y, con él, su apuesta por el medio ambiente.

Una apuesta por lo original, en cartuchos de impresión, sí es una apuesta por cuidar el planeta en el que vivimos. Una elección en la que no hay alternativas de bajo coste.

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