134 años del primer emoticono

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Han sido sustituidos recientemente por versiones más avanzadas (y versátiles) que en realidad evolucionan desde toscos ideogramas “dibujados” a partir de diversos caracteres de representación gráfico-simbólica hasta convertirse en dibujos mucho más fieles (aunque no por ello esquemáticos) de representación emocional. Pero hace 134 años una revista satírica fue la primera en mostrar lo que entonces se denominó “arte tipográfico” pretendiendo que una acertada combinación de signos de puntuación extraídos de una máquina de escribir fuese capaz de mostrar gráficamente una emoción.

La necesidad de aportar emociones a la impersonal y fría escritura a través de Internet fue una de las causas de la popularización de los llamados emoticonos (emotion=emoción, icon=imagen) allá por los años 90, cuando comenzó a generalizarse el uso de chats y los primitivos antecedentes de las actuales redes sociales.

Nada como añadir al final de una frase la combinación de signos de puntuación 😉 para indicar que con esa sonrisa irónica que sólo podía verse adecuadamente si torcíamos la cabeza 90º nuestras palabras no eran una afirmación categórica y que no estábamos hablando en serio. Casi infinitas combinaciones permitieron (y permiten) añadir un subtexto o un contexto emocional a nuestras palabras escritas, donde al no ver ni oír a nuestro interlocutor nos estamos perdiendo el habitual lenguaje no verbal que puede reforzar nuestro mensaje o ayudar a interpretarlo adecuadamente.

Pero nada de esto es nuevo puesto que tal día como hoy pero en el año 1881 una revista humorítica estardounidense, Puck, introdujo los primeros antecedentes históricos documentados en los que el texto a través de signos de puntuación conseguía mostrar expresiones humanas a base simplemente de puntos, comas y paréntesis. Expresiones de alegría, melancolía, indiferencia y asombro fueron los cuatro primeros emoticonos de  la Historia en ser publicados y documentados.

puck

Algunos han querido ver incluso un antecedente, la inclusión tras una pausa en medio del discurso de los símblos “;)” tras unas palabras donde supuestamente Abraham Lincoln debía detener su discurso para recibir los aplausos. Corría el año 1862 y aún no ha logrado dilucidarse si se trata de una errata o de un auténtico emoticono que, en este caso, no pretendía transmitir al lector o al auditorio un determinado estado de ánimo sino que su función era avisar al orador del ritmo que debía seguir.

vINQulo

The New York Times

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