5 consejos esenciales de seguridad para tu contraseña de Mega

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Mientras Kim Dotcom soluciona los iniciales problemas de funcionamiento de Mega, derivados tal vez de una acogida excesivamente amplia, te vamos a facilitar algunos consejos para mantener la seguridad de tu cuenta en este novedoso servicio de almacenamiento online.

Una de las claves de Mega es la casi inviolable seguridad de la privacidad de las cuentas de los usuarios, basada en un potente sistema criptográfico de clave prácticamente inexpugnable. El problema puede ser precisamente este, porque un olvido de la contraseña no permite recuperarla.

La única persona del mundo que conoce la clave eres tú y no hay preguntas sobre el nombre de tu mascota o el apellido de soltera de tu madre por si un día se te olvida. Pero no todo son inconvenientes, precisamente el sistema empleado por Mega permite la tranquilidad de que en caso de querer compartir con alguien tus contenidos nadie más podrá acceder a los mismos.

Una de las características que diferencian a Mega de otros sistemas similares es que aquí los datos ya suben a la Red cifrados desde tu ordenador y en los servidores del nuevo juguete creado por Kim Dotcom permanecen así. Si alguien (o tú mismo) los descarga no serán más que un montón de datos incomprensibles hasta que se les aplique la clave que permite descifrarlos.

Como hemos dicho, nadie tiene tu contraseña, Mega no la almacena ni la guarda de ninguna manera, de forma que el primer consejo no puede ser otro que elige bien tu contraseña. Una frase larga, tu parte favorita de una canción o una cita importante para ti de algún personaje histórico o de una película… una frase larga pero que jamás se te olvide… y ojo con equivocarte al teclearla.

Incluso puede surgir el problema de que te equivoques no al introducirla para acceder al servicio una vez dado de alta, es cosa de reintentar, pero si la primera vez introduces mal uno de los caracteres de la contraseña olvídate de esa cuenta… y es que el secreto radica en que la contraseña de Mega es en realidad tu clave de cifrado, por eso es tan importante elegirla bien. Si la pierdes, pides el acceso a todo lo que tengas almacenado.

Derivado de todo esto llega otro punto importante: no puedes cambiar la contraseña. Piensa muy bien cuál vas elegir porque es para siempre, o al menos hasta que se te ocurra una clave mejor pero entonces tendrás que abrirte otra nueva cuenta de usuario.

Llega ahora el momento de compartir los contenidos que guardas en tu espacio virtual de Mega, y para ellos deberás facilitar a la persona con quien quieras compartirlo una llave propia mediante dos vías: con enlace directo o con enlace cifrado.

Con el primero cualquiera podrá descargarse el archivo, pero no será más que, como dijimos anteriormente, un conjunto de datos cifrados. Para acceder al contenido tendrás que facilitarle tú por otra vía la clave. El segundo sistema se parece más al antiguo Megaupload puesto que permite descargar el fichero ya descifrado. En lo que sí que no se parece es en que no se puede hacer streaming con los archivos audiovisuales almacenados en Mega.

Esta protección codificada de los contenidos dificulta sobremanera conocer si lo que albergan sus usuarios infringe o no los derechos de propiedad intelectual. Esto al mismo tiempo es una eficaz forma de que Mega se cubra a sí misma las espaldas dado que a la propia empresa le resultar imposible saber nada sobre la naturaleza de los contenidos de sus usuarios con lo que en caso de acusación de piratería está recaería exclusivamente sobre el propio usuario.

Ante un problema con los contenidos o con la cuenta (alguien que haya logrado la contraseña) el usuario que no quiera que nadie descargue lo que alberga no tendrá otro remedio que borrar los archivos almacenados.

Y todo esto, cuando el amigo Dotcom consiga solucionar el atasco con el que ha nacido Mega.

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