Brainball: zen y pelotas

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Ni Xbox 360, ni GameBoy DS, ni ZX Spectrum, ni leches. Brainball. Eso es lo que hay jugar. ¿Qué es el Brainball, os preguntaréis? Vuestra ignorancia me asombra tanto como la mía, porque hasta hace un rato no tenía ni idea de este nuevo juego que se está exhibiendo como montaje artístico en el Beall Center for Art and Technology, el centro de arte moderno de la Universidad de California en Irvine en el que mi amiga Julia Nyberg (la chica de la foto, para más señas) es directora del programa Educational Outreach. Básicamente, consiste en controlar una bola con la mente. Flipando, que es gerundio: los dos contrincantes se ponen en lados opuestos de la mesa, cada uno con una banda EEG que mide las ondas alpha emitidas por el cerebro. Las ondas se introducen en una aplicación hecha con Macromedia Director, que las muestra en pantalla y a la vez controla la bola con imanes que hay debajo de la mesa. La persona con menos ondas alpha, es decir, la más relajada, empuja la bola lejos de ella y el que mete un gol en la portería contraria, lógicamente, gana. Básicamente, es un ejercicio de relajación, de zen electrónico, como apuntaba Roger Howard, otro amigo mío que es el que ha hecho las fotos (otra más después del salto). Pero claro, como habréis imaginado, al estar compitiendo e intentar meter el gol, estás excitando tu cerebro y el nivel de ondas alpha, metiéndote en un círculo vicioso de relajación-excitación, como Roger apunta:

“Ese es el problema, por eso es un ejercicio zen, porque no te puedes dejar llevar por el círculo vicioso de querer marcar el gol y tanto ir ganando como perdiendo puede estimularte” y añade “Julia y yo somos maestros del Brainball. Tuvimos una partida que duró de cinco a seis minutos, con la bola en medio de nuestras dos mentes en completo estado vegetativo”.

Francamente, entre nosotros, sospecho que ambos iban algo dopados. Julia me dice que el Interactive Institute tiene un juego parecido pero que funciona con alcohol, pero claro, los de ese instituto son suecos, así que no es de extrañar. [Gracias a Julia y a Roger por las fotos]

Sitio web del centro [Beall Center for Art and Technology]
Catálogo de la muestra en PDF [Beall Center]

clear=”all”>Así no se gana, está claro.

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