¿Quién teme a Windows Vista?

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En unos días ya no se podrán comercializar copias de XP en PCs y portátiles de propósito general. Pero el sistema operativo se resiste a la sentencia marcada por Windows Vista.

Tras un largo período de transición, el 30 de junio marca el final de dos de las etapas más importantes en la historia de Microsoft.

Una -y sin duda la más importante- es la retirada de Bill Gates, quien a partir de esa fecha dejará de ser el máximo responsable de la compañía para quedar como presidente no ejecutivo y dedicarse de lleno a sus actividades de humanitarias.

La segunda supone el fin del sistema operativo Windows XP como opción de compra. Los fabricantes de PCs y portátiles de propósito general no podrán comercializarlo instalado más allá de esa fecha, y las tiendas tan solo están autorizadas a distribuir las copias que les queden.

Y es que a pesar de las distintas voces que se han alzado pidiendo una segunda prórroga del sistema operativo y las múltiples críticas a Windows Vista, su hermano menor XP tiene fecha de caducidad.

De hecho, Windows XP ha disfrutado de un breve período de transición. Después de que Microsoft llevara a cabo el lanzamiento generalizado de Vista en enero de 2007, la compañía ha permitido continuar con su venta hasta hoy, en lugar de finalizar en enero de 2008.

Prórroga forzada
Sin embargo y a pesar del ultimátum, Windows XP podrá sobrevivir en ciertos casos. Así, estará disponible en PCs de pequeños ensambladores hasta el 31 de enero de 2009.


La vida del sistema operativo también se extiende en el caso de los conocidos como PCs de ultra-bajo coste (aquéllos con chips menos potentes, pantallas más pequeñas y memoria flash) hasta el 30 de junio de 2010.

Igualmente, la versión de gama baja Windows XP Starter Edition podrá comercializarse en mercados emergentes hasta la misma fecha -30 de junio de 2010- además de existir la opción de ‘desactualización de versiones’.

Mientras las primeras posibilidades afectan a los PCs para usuario final o pequeños negocios, la desactualización de versiones es un arma poderosa para que los fabricantes puedan seguir vendiendo XP a las empresas.

Dicha opción -que continuará vigente al menos hasta el 31 de enero de 2009- consiste en vender Windows Vista Ultimate o Vista Business con derechos de desactualización.

Esto significa que las organizaciones pueden adquirir un PC con XP Pro pre-instalado, para saltar de nuevo a Vista cuando estén preparados y sin coste adicional.

Reacciones contrarias
Cuando llegó Windows Vista, los principales fabricantes actualizaron sus equipos de forma inmediata al nuevo sistema. Pero ante la demanda de muchas empresas, seguían comercializando XP acogiéndose a la prórroga que duraba hasta el 30 de junio.

En este línea, HP, Lenovo, Acer y Dell han comunicado ya su intención de dejar de vender XP los próximos días, pero todos ellos se acogen de nuevo a la opción de desactualización para ampliar la oferta frente a su mercado empresarial.

También es importante destacar que el soporte generalizado de XP por parte de Microsoft se mantendrá hasta 2009, mientras la versión de soporte extendido perdurará hasta que termine abril de 2014.


Así, y aunque XP deje de estar disponible definitivamente a través de tiendas distribuidoras, el sistema operativo parece que seguirá siendo un pilar importante para el segmento corporativo.

Algo parecido sucede en la comunidad de desarrollo. Y es que según un reciente estudio de Evans Data, el 49 por ciento de los programadores sigue trabajando con Windows XP frente a un 8 por ciento centrado en Vista. El resto se reparte entre Linux, Mac OS e incluso Windows 2000 y NT.

Un sistema completo

Por su parte y según Microsoft, Vista es compatible con más de dos millones de tipos distintos de hardware -PCs, impresoras, PDAs, etc.- y 2.000 aplicaciones de software desde el primer momento, vendiendo en su primer año 100 millones de licencias.

No es para menos, pues su proceso de desarrollo llegó a extenderse durante casi cinco años, y en él se han invertido 15.700 millones de euros y el trabajo de 25.000 desarrolladores.

Con respecto a los requisitos de memoria, todo PC que tenga dos o tres años de antigüedad o menos puede correr el sistema sin que afecte a su rendimiento global.

Por estas razones, algunas consultoras como Gartner aconsejan a los usuarios empresariales no esperar demasiado para abandonar XP, dado que para 2010 se espera que llegue ya el sustituto de Vista: el nuevo Windows 7.

Conocido internamente con el nombre de Viena, el mismo Gates anunció recientemente que el próximo año ya habrá una primera versión disponible, probablemente de prueba para desarrolladores.

Mientras tanto, aún quedan unos días para que Microsoft conceda una segunda prórroga extendida a XP, como sugirió Steve Ballmer. Cualquier cosa podría sorprendernos de un sistema que ostenta el 95 por ciento de cuota de mercado en el segmento de PCs y portátiles.
 

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