Dobbertin HydroCar, cuando el asfalto ya no es suficiente

El HydroCar al igual que cualquier vehículo anfibio sacado de una peli de James Bond, se “transforma” cuando pasa de modo tierra a modo agua, aunque los cambios son sólo sutiles para hacerlo más eficiente en el agua.

Utiliza un motor Chevrolet de 572 pulgadas cúbicas que produce 762 cabalos de potencia y su armazón está construido casi en su totalidad de acero inoxidable salvo algunas partes fabricadas en aluminio al igual que la cubierta, con un más que discreto color amarillo.

Ha tardado 9 años en su construcción usando casi 19.000 horas de trabajo, pero el único problema es que su creador ha decidido ponerlo a subasta por la falta de financiación. Al parecer no está terminado totalmente y tiene que mejorarse su hidrodinámica pero aún así si tienes 777.000 dólares en alguna bolsa de basura escondidos por ahí y quieres un coche anfibio es tu momento.— Dani Burón [Ebay]