Ultrapíxeles vs PureView: HTC, Nokia y la guerra por la mejor cámara

Una nueva guerra acaba de empezar en el mercado de los smartphones: HTC y Nokia se enfrentan, con ultrapíxeles y PureView, por tener las menores cámaras. ¿Será suficiente para salvarse?

PureView vs Ultrapíxeles: adiós a la guerra de los megapíxeles

Que el enfrentamiento entre HTC y Nokia es directo quedó claro a principios de mes, cuando la firma taiwanesa atacó a los finlandeses a través de un post en su blog corporativo. En él, bajo el título “Breve historia de la fotografía”, mostraban una infografía con los momentos más importantes del desarrollo de la tecnología, desde el primer daguerrotipo hasta la primera cámara digital, terminando en las cámaras de los smartphones.

Ahí, además de atacar Apple por llegar un año más tarde que HTC a tener una cámara de 8 megapíxeles en su smartphone, se habla también de que en 2012 la guerra de los megapíxeles crece, mencionando el lanzamiento del Nokia 808 PureView con cámara de 41 megapíxeles y citando una crítica realizada en su momento del smartphone en la que se dice que ese número “no servirá para nada”. En 2013, dice el último punto de la infografía, “HTC lanza una nueva experiencia de cámara y sonido”. Los ultrapíxeles del HTC One.

¿Cuál es la diferencia entre los ultrapíxeles y PureView? ¿Ha entrado Nokia realmente en la guerra de los megapíxeles? Los fotógrafos creen que no hay que meter a Nokia en ese saco y sí que juega en la misma liga que HTC, alejándose de esa guerra. “Los dos se basan en una filosofía similar, menos millones de píxeles, pero mejor calidad”, explica Andrés Fraga, profesor de Fotografía Contemporánea en la Universidad de Santiago de Compostela y fotógrafo y editor gráfico de Disquecool.

Así, mientras que el HTC One incluye fotorreceptores de 2µm, “el doble de tamaño que la mayoría de los móviles”, el Lumia 920 utiliza el mismo concepto pero “con más millones de píxeles y con fotorreceptores un poco más pequeños, de 1,4µm”. La diferencia real fue la marcada por el Nokia 808 PureView, el atacado por HTC. Con un sistema con siete fotorreceptores por píxel, aumentaba su tamaño hasta los 4µm, lo que “le permitía una calidad de imagen que a día de hoy sigue sin ser comparable a la de ningún otro terminal del mercado (y muchas cámaras compactas)”.

Lo que sí está claro es que tanto HTC como Nokia están intentando alejarse de esa guerra de los megapíxeles, algo que simplemente fue una “manera sencilla de diferenciar una cámara buena de otra mala”. Lo de ahora, asegura Andrés Fraga, “es un paso lógico y que en el sector profesional también se está dando”, empezar a valorar más la “calidad de la imagen” que su “tamaño”. Pero ¿será suficiente para decidir a los consumidores?

HTC One