Iniciativas que merecen la pena

CMY Multimedia celebra el 26 de noviembre la IV edición del Día del Juego No Violento.

Si bien es cierto que hay multitud de estudios sobre la violencia de los videojuegos y su efecto en los menores, también es cierto que sus resultados son tan variados como su número. Unos han afirmado que la violencia de los juegos permite que los niños expulsen cierto estrés contenido, otros que los chavales son perfectamente capaces de diferenciar la violencia de los contenidos de la violencia en la vida real? mientras que otros dicen justamente lo contrario, que a juegos violentos, niños violentos.

El tema de la violencia en los videojuegos es, precisamento, lo que da mala fama a un sector que crece imparable y la única excusa que ponen la mayoría de los padres a que sus hijos jueguen, independientemente se trate de un PC o de la consola.

Conscientes de ello, los fabricantes de consolas están incorporando controles parentales en las máquinas, como ha hecho Microsoft en su inminente Xbox 360, que no ejecuta juegos por encima de una clasificación por edad, determinada anteriormente por el padre. Un control que Nintendo también ha anunciado para su futura Revolution. El tema en un PC es algo más complicado, pues si bien existen multitud de programas que controlan el acceso y navegación de los menores a través de Internet, no hay algo concreto para los juegos, salvo que los padres creen perfiles de acceso al PC con diferentes privilegios y contraseñas que impidan a un menor instalar juegos o ejecutar los ya instalados no recomendados para ellos.

Por todo esto, la iniciativa de CMY Multimedia, que apuesta por los juegos educativos para los más pequeños de la casa es extremadamente bien recibida. Apoyado por un equipo pedagógico formado por profesores en activo y en contacto directo con los niños CMY Multimedia cuenta con seis colecciones: Serie Aymun, Serie Abby, Serie Vladimir, Serie CDF, Serie Gartu y Serie Xiro, con las que los niños aprendeján mientras juegan.

Violentos o no, al final hay que tener en cuenta que son los padres quienes compran los juegos la mayor parte de las veces y es su deber controlar el uso que hacen los niños de las herramientas que ponemos a su alcance.