La ecología busca imponerse en ordenadores y televisores

APDC expuso dos televisores idénticos físicamente, pero uno de plasma y otro
de cristal líquido (LCD), cada uno con un indicador sobre el consumo de energía:
171 vatios contra 269 respectivamente. Esto con el fin de resaltar “la
preocupación por el medio ambiente que es nuestro objetivo”, proclamó en el
CeBIT la alianza
APDC, que reúne a tres grandes productores japoneses de pantallas de plasma:
Hitachi,
Panasonic y
Pioneer.

“Los consumidores piden cada vez más saber el consumo de energía, como con
los frigoríficos”, según Jacob Teodorsson, responsable de productos en Hitachi.
“El plasma ahorra energía porque consume menos en las escenas oscuras”, afirma.

El consumo de la pantalla LCD permanece estable y el del plasma varía según
la luminosidad.

La alianza utiliza la mala conciencia frente al calentamiento planetario para
recuperar consumidores que en los últimos años abandonaron el plasma en
beneficio del LCD; aunque en CeBIT lo importante es cómo funcione o su
velocidad.

APDC también aseguró que el PlayStation 3 de
Sony consume mucha más electricidad
que el PS2 por la alta definición de sus imágenes. Y las nuevas funciones de
Windows Vista exigen ordenadores mucho más potentes que los anteriores sistemas
de explotación de
Microsoft.

Sharp, otro grupo japonés,
presentó “el mayor televisor de LCD del mundo”, que mide 2,72 metros de diagonal
y pesa 300 kilos. “No es para la casa, no pasa ni por la puerta”, cuenta Thies
Radeloff, responsable de productos en la empresa. Pero, el consumidor compra
pantallas cada vez más grandes y cada vez más atractivas. El prototipo expuesto
consume mucha electricidad, reconoció Radeloff, pero argumenta que en una casa
las bombillas eléctricas consumen más que la televisión.

Sharp dice que reduce el consumo de sus aparatos, y algunos llevan la pequeña
flor europea que distingue los productos respetuosos con el medio ambiente. Pero
la mayoría no pueden ser completamente apagados, solamente pueden dejarse en
stand-by.

En Fujitsu-Siemens se
centran en conseguir que algunas partes de los ordenadores se quiten de la
tensión automáticamente tras un tiempo sin utilizarse. Esto es posible hacerlo
en todos los ordenadores, pero hay que saber cómo.

El primer fabricante europeo de ordenadores comercializa también desde hace
varios años ordenadores “verdes” que de momento ha reducido la cantidad de plomo
en algunos componentes, extendiendo progresivamente la medida a otras sustancias
tóxicas.

Estos ordenadores representan el 70% de las ventas a los profesionales. El
medio ambiente es un argumento de venta, según Corinna Kammerer, responsable de
productos en Fujitsu-Siemens, pero el sobrecoste debe ser compensado por ahorros
en otras partes, porque muchos clientes no pagan por esto. “No sirve de nada
desarrollar productos 100% ecológicos si no son vendidos”, asegura.