LTE, el motor que acelera la adopción de la movilidad

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Analizamos el panorama de la banda ancha móvil y las ventajas de LTE con la ayuda de Eloy Fustero, director de desarrollo de negocio de Qualcomm, y Jorge Tosar, responsable de negocio profesional de Huawei.

Su sello se encuentra ya por todas partes pero, ¿qué se esconde detrás de ellas? ¿Cuál es su significado? ¿Para qué sirven? Las siglas LTE corresponden desde un punto de vista semántico a la expresión Long-Term Evolution y se refieren, de forma directa y resumida, a ese estándar de comunicaciones móviles en plena actividad que pretende llevar la experiencia de los usuarios a un nuevo nivel. No en vano, el mundo es cada vez más móvil y la gente requiere de conexiones fiables en sus smartphones que les permitan hacer prácticamente cualquier cosa, desde consultar información a descargar contenido o ver vídeo de alta calidad en streaming. Para profundizar en esta realidad, NetMediaEurope ha charlado con Eloy Fustero, director de desarrollo de negocio de Qualcomm, y Jorge Tosar, responsable de negocio profesional de Huawei. Ambos han participado en un encuentro moderado por nuestra compañera Rosalía Arroyo, redactora jefa de ChannelBiz.

Con Fustero y Tosar hemos hablado durante el evento online LTE, el motor que acelera la adopción de la movilidad” sobre las ventajas que aporta este fenómeno en comparación con las capacidades de la generación 3G previa o incluso de tecnologías tipo WiMAX o Wi-Fi. Nos hemos interesado por aquello que se conoce como LTE privado y la superación de barreras que supone su implantación en vez de soluciones TETRA. También hemos buceado en el tipo de servicios que es capaz de generar LTE. Hemos intentado arrojar algo de luz sobre sus efectos en el Internet de las Cosas. Nos hemos informado sobre la disponibilidad actual de terminales que vienen con esta tecnología de serie. Hemos descubierto qué avances se están produciendo a nivel de chip. Y, por supuesto, también hemos mirado hacia el futuro y las posibilidades de explotar lo que ya tenemos entre manos antes de que se produzca el paso de 4G a 5G.

Los beneficios de LTE

Empecemos por las ventajas. A la hora de hablar de los puntos positivos que aporta LTE, nuestros invitados lo tienen claro. Existen “bastantes ventajas”, tal y como indica Jorge Tosar, responsable de negocio profesional de Huawei, que cree que “el tema de movilidad” es el primero que se hace visible en comparación con ciertas tecnologías inalámbricas. “Se han hecho, por poner un ejemplo, proyectos de frenados en trenes de alta velocidad y se está llegando a dar servicio en líneas de hasta 500 km/h”, indica este directivo. “Y eso es impensable en otras tecnologías, solamente te lo hace LTE”. A mayores se encuentra “el tema de securización, que es inherente también a estas comunicaciones, que han sido típicamente comunicaciones para operador”, recuerda Tosar. “Y, básicamente, el alcance y la cobertura también es importante respecto a otras tecnologías”.

Eloy Fustero, director de desarrollo de negocio de Qualcomm, considera que “LTE, desde el punto de vista tecnológico, una de las principales ventajas que ofrece es la homogeneidad en los mecanismos de comunicación entre los terminales y la red. Esa homogeneidad es un estándar que se ha adoptado mundialmente y, por tanto, simplifica en primer lugar la forma de comunicarse terminal y equipos”, dice. Frente a otras opciones, este representante de Qualcomm destaca su universalidad. “LTE lo puedes utilizar en un entorno privado para comunicaciones inalámbricas prácticamente fijas” tipo Wi-Fi en las “que te mueves pero te mueves en un entorno muy reducido, o como pueda ser WiMAX. Pero, al mismo tiempo”, compara Fustero, “te permite movilidad universal, global”. Esto quiere decir que “te puedes mover a cualquier parte […] y seguir soportando LTE. Con lo cual, facilita la transparencia al usuario”.

¿Y en relación a 3G? “LTE una de las ventajas que tiene es que le permite implementarse tanto en espectro radioeléctrico banda de frecuencia altas como en bandas de frecuencia bajas”, responde el propio Eloy Fustero. Habilita “una cobertura mayor”, señala el director de desarrollo de negocio de Qualcomm, que advierte que “eso no significa que con 3G no podamos igualmente conseguir altas velocidades”. Lo cierto es que “con 3G podemos fácilmente llegar a velocidades superiores a los 20 o incluso 40 megabits por segundo. Lo que ocurre es que está centrando más en un par de bandas de frecuencia, mientras que LTE permite trabajar tanto en bandas de frecuencia bajas como en las altas y eso permite integrar, agregar y por tanto ofrecer mayor capacidad”, desarrolla el directivo. En resumidas cuentas, LTE aporta adaptación “a diferentes anchos de banda y a diferentes frecuencias”.

“Yo creo que, básicamente, el LTE supone un salto tecnológico sobre todo a nivel de comunicaciones inalámbricas. Y lo que te permite es una movilidad y una capacidad a nivel de ancho de banda que te va a permitir dar unos servicios […] que hasta ahora no habíamos soñado”, aporta a este debate Jorge Tosar. “Todo el tema de Internet de las Cosas, el tema de la movilidad”, ejemplifica este ejecutivo, “incluso en los coches” se llegará a “tener unos servicios también de comunicaciones” gracias a LTE. El responsable de negocio profesional de Huawei habla de una “evolución” que “lo que hace es aportar efectivamente mayores frecuencias, mejoras en el tema del ancho de banda también” y la fabricación de “cada vez más dispositivos” que vuelven el panorama más “asequible, tanto para el tema de consumo como para tema de empresas”.

Los usos de LTE

“Los servicios son ahora mismo infinitos”, comenta Tosar sobre el potencial de LTE. Su materialización “va a depender sobre todo de los operadores y va a depender también de empresas privadas que quieran realizar servicios para tema de LTE” que “realmente el usuario necesite, le interese y pague por ellos”, señala. Pero ya está sucediendo, como sucede en el metro madrileño, que en estos momentos cuenta con “su propia red”. O como en temas de “salud móvil, es decir, la posibilidad de trasladar muchos aspectos relacionados con la sanidad, al hogar, a la casa, a la movilidad”, ejemplifica su contertulio, Eloy Fustero, que se muestra convencido de que “los servicios se van a adaptar per se a la movilidad”. De aquí que también se hable “de ventajas en el hogar digital” o en el sector automovilístico. “Probablemente haya gente ya pensando en cambiarse el coche porque su reproductor del habitáculo no tiene conexión o no permite entretenimiento”, aventura Fustero.

A nivel de chips, de cara a funcionalidades que se entregarán gracias a esta tecnología, “lo que vamos a ver es en primer lugar la posibilidad de hacer agregación de LTE”, adelanta este mismo directivo. De modo que si en una de las bandas de frecuencia actual de los operadores “podemos llegar a velocidades de 100-150 megabits por segundo de pico, agregando diferentes bandas […] vamos a permitir que el usuario disfrute de picos de descarga del orden de 300 megabits por segundo e incluso 450 megabits por segundo”. A este aprovechamiento de “todo el espectro radioeléctrico” se le denominada agregación de portadoras y en Qualcomm quieren llegar “incluso hasta 600 megabits por segundo”. También trabajan en la “posibilidad de aprovechar el espectro público, es decir, el espectro por donde funciona hoy mismo un Wi-Fi”. Como relata Fustero, en la actualidad “o trabajo en LTE con mi teléfono o trabajo en Wi-Fi”. El reto es conseguir “agregar las dos” redes y no excluir una de ellas.

Otra opción es el “LTE Broadcast, la posibilidad de optimizar la transmisión de vídeo sobre redes LTE” o de “difundir vídeo por las celdas para que se aproveche mejor los recursos de red LTE y, a la vez, poder tener mayor calidad”, como explica Eloy Fustero. La intención es “disfrutar de vídeo en casa con la fibra o con el ADSL” pero asimismo “en nuestros móviles” sin que la experiencia se resienta. “Otro tema importante”, dice este directivo, es “LTE Direct, que significa la posibilidad de reconocimiento e identificación de proximidad entre varias personas a través de LTE”. Y tampoco debemos olvidarnos de “VoLTE, la voz sobre LTE”. Ni del LTE privado. “El LTE privado realmente es la misma tecnología que se usa […] para los operadores, pero no para un uso público”, relata Jorge Tosar, responsable de negocio profesional de Huawei, “sino un uso privado en el sentido de que las empresas tengan esta tecnología LTE por las mejoras que conlleva y porque a día de hoy es una tecnología que no es cara”.

mesaredondaLTECon LTE privado se busca que dichas compañías “puedan tener su propia red privada, fundamentalmente, por dos razones”, desvela Tosar. La primera para “temas de eléctricas o refinerías de petróleo” por encontrarse en “zonas muy remotas”, “donde no tienen cobertura de teléfono móvil”, “no hay habitantes y realmente no le interesa al operador tener allí estaciones base”. La “otra aplicación del LTE privado sería para cuerpos y seguridad del Estado: policía, bomberos, defensa” y demás profesionales del ramo, “porque realmente necesitan que esa red esté securizada, solamente la utilicen ellos y, además, en el caso de alguna emergencia, catástrofe o de algún atentado terrorista” garantizar la continuidad del servicio sin que las estaciones base “se colapsen de tantos usuarios llamando”. Es algo que ya se está viendo en países como Estados Unidos, Canadá o China. Y se trata, a mayores, de una mejora “a nivel de datos” sobre un TETRA que “entrará en desuso”, porque se pasa de dar “500 kilobits por segundo” a “100 megabits por segundo de bajada, 50 de subida”.

LTE y el Internet de las Cosas

Por otro lado está la relación de LTE con esa red de objetos conectados que es el Internet de las Cosas y el hecho de que “la capacidad nunca está de más”, como apunta Jorge Tosar. Igual “hay un sitio donde están todos los contadores eléctricos centralizados en un edificio donde te es simple poner ADSL. Pones un routercito, todos los contadores van hacia ese router” y ya. “Pero a lo mejor hay otros sitios que no” se pueden acoger a ese modelo, señala Tosar, y donde el remedio pasa por implantar un “router LTE con conexión a la red LTE”. Consiste en una solución “más sencilla, que requiere menos inversión y [en la] que aprovechas esa capacidad de cobertura” de “la red LTE que, además, te está dando un ancho de banda capaz de poder aglutinar todos esos servicios y poder dar el ancho de banda que tú quieras”, destaca este directivo.

Cuando tienes “un poquito enseguida quieres más, quieres más y quieres más”, hila el director de desarrollo de negocio de Qualcomm, Eloy Fustero. “Y eso es una de las ventajas de LTE, que te permite seguir creciendo”. Sin embargo, “en el Internet de las Cosas en particular hay una ventaja adicional que ofrece LTE” para cosas quizás no son muy exigentes en el “flujo de datos”, aprecia Fustero, y es la “universalidad y la flexibilidad. Es decir, el volumen de teléfonos móviles, de cosas conectadas con LTE, ha creado una masa crítica tan grande en cuanto a cobertura, en cuanto a prestaciones, que ahora mismo la mejor red para el día de mañana […] soportar probablemente la conectividad de las cosas sea LTE, aunque hagas comunicaciones muy esporádicas”.

Y “para no impactar y no penalizar en la capacidad de las redes, lo que se está trabajando hoy en día es en la definición de un nuevo protocolo”, recuerda Eloy Fustero en relación a MTC o Machine-Type Communications, “que lo que define es cómo dentro de LTE permito que las cosas que requieren poca transferencia de dato se comuniquen con esa red”. O sea, “va a ser LTE pero no va a ser un LTE que me va a dar un canuto muy alto de velocidad, sino [que] va a ser un LTE que va a estar eficientemente adaptado a esas cosas que requiere menor tráfico”. Obviamente, “depende de la cosa”, ya que “un coche no es lo mismo que un contador” y cuenta con requisitos especiales. “Lo que mejor agradece el vehículo como cosa es que haya un Internet de muy alta velocidad […] porque me permite transmitir contenidos, entretenimiento, al habitáculo”, distingue este representante de Qualcomm. Mientras que “en un contador inteligente, a lo mejor no necesito tanta capacidad”.

La situación en España

A día de hoy “un dispositivo 4G LTE ya es necesario, es un requisito”, declara Jorge Tosar, “cada vez terminales más bajos de gama requieren” esta tecnología. Se ve a los operadores “dar terminales incluso al mismo precio que en un plan” anterior, más “antiguo”, cuenta el responsable de negocio profesional de Huawei. Y en firmas como Qualcomm, recuerda Eloy Fustero, “ya incorporamos LTE en toda nuestra gama de chips”, incluida la “más baja”. Esto implica que puede haber creaciones “de cualquiera de los fabricantes, de todos ellos, soportando LTE y 3G […] desde los 100 euros o incluso más baratos”. Estamos ante “la masificación de LTE”, que “ya no es una cosa de lujo”. Para llegar aquí se ha necesitado “un consenso” y un despliegue en infraestructura que Tosar cree “que en el caso de España no ha sido tan costoso” por “esa evolución de realmente ir mejorando los equipos”. La penetración ahora mismo “es Madrid y Barcelona fundamentalmente”, apunta este mismo directivo, argumentando que “en todos los países se está haciendo así” para “sacarle rendimiento”. El LTE “se despliega en las grandes ciudades, en las capitales” por “densidad de usuarios”.

“Ahora mismo está focalizada en núcleos urbanos donde hay mayor demanda de tráfico”, asiente Eloy Fustero. “Pero la tecnología LTE se va a expandir por toda cobertura nacional, seguro”. Fustero comenta que “en España somos muy exigentes en este tema” y siempre lo “hemos sido”, también con 3G. “Banda ancha móvil hace poco eran unos pocos kilobits por segundo, ahora ya exigimos que sean megabits por segundo. Y dentro de nada querremos que sean varios megabits por segundo”, prevé el director de desarrollo de negocio de Qualcomm. “La cobertura de banda ancha móvil en España es muy buena, es muy buena”, asegura. Nos encontramos en “uno de los mejores países de Europa y probablemente del mundo”. En su opinión, “los operadores, todos ellos en general, ofrecen una cobertura muy buena y tenemos cobertura en banda ancha móvil en muchos sitios. No es que se esté ofreciendo hoy en día con la tecnología LTE. Se está ofreciendo con la tecnología 3G”, reconoce. “Pero podemos alcanzar velocidades de varios megabits por segundo en muchos sitios”.

El futuro con 5G

Ésa es la situación actual pero, ¿hacia dónde vamos? El paso natural será realizar la transición a 5G, que Jorge Tosar considera “pruebas que se están haciendo, I+D”. Una serie de pruebas que al salir de la fase de desarrollo el día de mañana “va a dar todavía más capacidad. Estamos hablando de 1 giga ya en el caso de 5G”, destaca Tosar, “más otras mejoras, por supuesto, que vendrán”. Eloy Fustero coincide en que “todavía se está trabajando en qué realmente es 5G. Poner de acuerdo a tanta gente sobre qué entendemos por 5G no es fácil” y es probable que la madurez no le llegue “antes del 2020”, según cálculos de este directivo. “Conceptualmente no es sólo un aumento de la velocidad, no es sólo disponer de mayor capacidad de comunicación. 5G, obviamente, sacará provecho de la evolución de LTE, de LTE-Advanced. Convivirán, añadirán nuevas frecuencias”, explica Fustero. 5G “permitirá velocidades de 1 gigabit por segundo y más, probablemente, pero también permitirá comunicaciones de Machine to Machine de muy baja velocidad pero muy sensibles a los retardos”.

Con la transición de tecnologías se dará “calidad de la comunicación”. Para Fustero, el nuevo estándar “lo que busca es definir servicios e impactar en aspectos técnicos que garanticen la calidad de los servicios”, porque hay circunstancias en las que “no puede haber retardos”. Así que se antoja necesario trabajar por un perfeccionamiento de la red. “5G va a impactar en todo, extremo a extremo, en lo que hoy entendemos redes móviles, va a ser una evolución de la capacidad, pero también de otros muchos aspectos”, recalca el director de desarrollo de negocio de Qualcomm, que opina que “el hecho de que todo va a estar conectado a la red” es lo más importante de todo.

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