Carolina Moreno (Liferay): “Es imprescindible trabajar sobre las barreras que dificultan la presencia femenina en las carreras STEM”

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La falta de visibilidad de referentes femeninos y los viejos estereotipos de género son algunos de los factores que impiden la equiparación de la mujer en el ámbito STEM, explica Carolina Moreno, vicepresidenta de Ventas para EMEA y directora general para el Sur de Europa de Liferay,

Aunque en los últimos años se ha avanzado bastante en cuanto a la equiparación de la mujer en las profesiones del ámbito STEM, todavía tenemos mucho trabajo por delante. Si queremos avanzar, hay que tumbar los obstáculos, partiendo de la eliminación de estereotipos caducos y dando una mayor visibilidad a mujeres referentes.

Carolina Moreno, vicepresidenta de Ventas para EMEA y directora general para el Sur de Europa de Liferay, es uno de estos ejemplos de liderazgo. La protagonista de esta nueva entrevista de la serie ‘Women in Tech’ cuenta con más de 20 años de experiencia en el sector tecnológico español. Comenzó trabajando para Vodafone,  coordinando posteriormente proyectos relacionados con el software libre, tarea que compaginó con su labor docente en la Universidad Rey Juan Carlos. Se incorporó a Liferay en 2009, como directora de Desarrollo de Negocio. Desde entonces, su proyección profesional dentro de la multinacional ha sido ascendente hasta alcanzar sus actuales responsabilidades.

– ¿Cuál es su valoración sobre el papel de la mujer en las carreras STEM en España, particularmente en el sector tecnológico?

Las cifras no dejan cabida a dudas en este asunto. Según las últimas estadísticas publicadas por el Ministerio de Educación, las universidades españolas cuentan con un 55,2% de mujeres matriculadas en estudios superiores. Es decir, una mayoría femenina. Sin embargo, cuando se observan los datos atendiendo a algunas ramas concretas, en el caso de las matriculaciones en ingenierías, construcción e industria el porcentaje de mujeres es del 28,5%. Y en informática, solamente el 12,9% son mujeres. Las cifras siguen siendo bajas y, aunque hemos evolucionado en los últimos años, es imprescindible trabajar sobre las barreras que dificultan esta presencia femenina en las carreras STEM y también sobre las que luego pueden obstaculizar su desarrollo laboral en este ámbito.

Un problema global

– ¿La brecha de género es mayor que en los países de nuestro entorno? En caso de ser así, ¿por qué cree que es?

Según el informe ‘Women in science and engineering’ de Eurostat, España es uno de los pocos países de la UE cuyas mujeres científicas e ingenieras son mayoritarias en una parte importante de su territorio. Concretamente, según los datos publicados, en el noroeste de España las mujeres dedicadas a campos científicos son el 53%. Es cierto que esta media se reduce cuando es observada a nivel nacional, pero es un indicador muy positivo y que desmonta muchos mitos respecto a otros países de nuestro entorno. En líneas generales estamos hablando de una problemática a nivel global. Por ejemplo, sólo hay cuatro países de la UE con más mujeres científicas que hombres: Noruega Lituania, Letonia y Dinamarca.

– ¿Qué considera que se debería hacer para reducir dicha brecha? ¿Y para quebrar el ‘techo de cristal’?

Considero que en esta lucha existen dos barreras principales que dificultan una mayor presencia femenina en este ámbito. De una parte, la falta de referentes inspiradores que muestren a todas las niñas y mujeres de todas las edades que es posible desarrollar con éxito una carrera profesional en el ámbito digital, de la tecnología o las ciencias, sin tener que renunciar a la vida personal. Por otra parte, considero que es también esencial eliminar todos los estereotipos que existen acerca de estas disciplinas y mostrar todas esas facetas y retos apasionantes que a veces se quedan de lado o no se conocen tanto: la creatividad y el talento que demandan, la innovación, el dinamismo, los desafíos continuos y su impacto real en la mejora de la sociedad en su conjunto.

Actualmente, por ejemplo, en el contexto actual de la pandemia cobra más importancia que nunca la ciencia y la innovación, que abren oportunidades de trabajo donde otras puertas se han cerrado. Deberíamos usar también esta circunstancia tan dura que nos está tocando vivir como herramienta para inspirar a las niñas y mujeres, mostrando referentes femeninos y masculinos que están siendo capaces de navegar la situación en contextos de trabajo y familiares que también pueden ser ejemplares. Muchos padres han cambiado sus horarios de trabajo o invertido el tiempo que usaban viajando hacia la oficina en pasar más tiempo con sus familias. Acceder a puestos de trabajo cualificados que permitan la flexibilidad laboral es una ventaja que las profesiones STEM puede facilitar.

Compatibilizar vida familiar y profesional

– ¿Qué representación tiene la mujer en su organización? ¿Están tomando medidas para avanzar hacia la paridad? Si es así, ¿en qué consisten?

Liferay ha trabajado desde hace años en establecer sólidas políticas de compatibilidad de vida familiar y profesional que, desde mi punto de vista es una de las primeras medidas básicas para avanzar hacia la paridad. De hecho, recientemente la compañía se adhería al Chárter del Teletrabajo y la Flexibilidad impulsado por la Fundación Másfamilia. El cuidado de los hijos y personas dependientes sigue siendo mayoritariamente cubierto por las mujeres, por lo que su contexto tiene que ser tenido en cuenta en cualquier posición de la empresa, desde la de becario hasta la de CEO: trabajo por objetivos, flexibilidad laboral, protección del puesto de trabajo y de las oportunidades de promoción… Cualquier mujer con talento que perciba un entorno seguro en el que desarrollarse, personal y profesionalmente, contará con una motivación adicional para no abandonar y contribuir también a que ese bajo porcentaje que accede a la alta dirección cambie sustancialmente.

En Liferay estamos trabajando también en un Plan de Igualdad donde se contemplan diversos aspectos e iniciativas relacionados con la transparencia y garantía en el ámbito de la equidad retributiva, por ejemplo. Nuestro objetivo es alcanzar la paridad en todos los puestos, aunque debido a que en varios departamentos no conseguimos candidatos femeninos (o los conseguimos en relación 20 a 1), el porcentaje actual de mujeres en la compañía es del 30%. Y en algunos departamentos, como negocio, cercana al 40%.

– ¿Cuál ha sido su experiencia propia? ¿Alguna vez se ha sentido relegada frente a sus colegas por ser mujer?

No me he sentido relegada por ser mujer, pero sí he sentido que tenía que demostrar el doble para acceder a las mismas oportunidades que otros compañeros han conseguido por su potencial.

– ¿Qué consejos daría a las jóvenes que están iniciando sus carreras en perfiles STEM?

Les diría que se van a encontrar con estereotipos e ideas preconcebidas, aunque la buena noticia es que se pueden romper y está también en su mano que así sea. Hay empresas y corporaciones sensibles a la diversidad donde ya hay mucho camino recorrido, Les diría que las prioricen en sus elecciones. ¿Tienen estas corporaciones mujeres en puestos directivos y en el comité de dirección? ¿En qué puestos? ¿Cuántas? ¿Tienen estas empresas una clara inclinación por la diversidad, la paridad y la compatibilidad personal-profesional o, por el contrario, no hablan de ello? Donde ya hay un contexto común de entendimiento, es mucho más fácil seguir dando pasos y hacer el cambio posible. Donde no lo hay, tampoco hay que tirar la toalla: se pueden sentar también las bases intentando abrir un diálogo interno que inicie un cambio. A veces, por diversos motivos o distintos estilos de liderazgo previos, no es un diálogo que se rechace, simplemente no ha tenido oportunidad de darse. En ningún caso hay que dejar pasar la oportunidad de ser agente de cambio en aspectos de diversidad e igualdad, en cualquier contexto personal o laboral donde nos encontremos.

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