Así es el ecosistema emprendedor de Latinoamérica

La importancia del sector público en innovación, sinergias entre países y un mercado masivo, algunas de las claves que definen este escenario.

En los últimos años, el entorno emprendedor latinoamericano se ha ido perfilando como un sector pujante, con interesantes propuestas. Un entorno que se ha analizado en la primera edición de South Summit-Alianza del Pacífico, celebrado el 1 de diciembre en Bogotá. Organizado por Spain Startup e IE University, este encuentro busca destacar la importancia de la innovación en las cuatro naciones de la Alianza del Pacífico: Chile, Colombia, México y Perú.

En el evento se dieron cita más de 100 líderes de innovación, 70 inversores y 40 startups seleccionadas entre más de 600 proyectos procedentes de los cuatro países representados. Además, sirvió para perfilar los rasgos distintivos de un ecosistema emprendedor que abarca todo el territorio de América Latina y que destaca en los sectores de TIC,  turismo, movilidad, energía, salud y agricultura. Como rasgo diferencial, desde hace cinco años se está produciendo una transformación de las grandes ciudades del territorio.

Desde el South Summit se distingue el papel clave de los países de la Alianza del Pacífico para liderar el movimiento emprendedor en la región. Se detecta un alto índice de sinergias entre los distintos territorios, más allá de los cuatro que llevan la cabecera, que colaboran entre sí en proyectos de innovación.

Otra de las peculiaridades es su carácter masivo. Se trata de un mercado con más de 626.000 millones de habitantes, que se está especializando hacia un consumidor exigente y activo en la transformación de las empresas.

En varias de las naciones de todo el territorio latinoamericano se están produciendo cambios legislativos para estimular el desarrollo de startups, como en Chile o Argentina, que incluyen ayudas en la financiación o en la exención de impuestos.

Aunque las cifras de inversión en Latinoamérica aún son menores que en Europa, se percibe una nueva cultura de capital riesgo, con fondos cada vez más grandes e inversiones más robustas. El sector público tiene especial relevancia, aunque con una creciente presencia de las grandes corporaciones, que comienzan a apostar por las startups como canalizadoras de la innovación.

Por último, se destaca también la importancia de la colaboración entre las empresas españolas y latinoamericanas, con España como principal inversor y con importantes trabajos conjuntos.