Las oficinas inteligentes mejoran la productividad de los empleados

Reducir el consumo de energía y aumentar tanto el confort como la seguridad de los trabajadores es el objetivo para quienes diseñan los nuevos espacios de trabajo

La necesaria adaptación de los inmuebles

El paradigma laboral ha sufrido una revolución. La implantación del desarrollo inmótico transforma los estándares establecidos hasta la fecha. Todas las oficinas del futuro serán “inteligentes”, opina Cantos. “Las empresas distribuidoras de energía han empezado a instalar contadores inteligentes para  obtener información de consumos en tiempo real y optimizar sus procesos. Las oficinas lo harán en breve en este apartado a nivel particular y seguro que le sigue la automatización e integración de otros procesos en una red de control”, continúa.

Según Michael Sartor, “las oficinas inteligentes se están instalando a buen ritmo. Hoy en día ya hay legislaciones europeas, nacionales e incluso autonómicas en España que obligan a instalar sistemas domóticos e inmóticos en las nuevas construcciones”.

El objetivo es hacer un uso racional de los recursos para mejorar el rendimiento y comodidad de los trabajadores. Ángel Francisco Agudo cree que “la tecnología debe ser entendida como un medio y nunca como un fin. El Máster pretende formar a nuestros alumnos en el manejo integrado de todo tipo de tecnologías enfocadas a entornos residenciales, terciarios o urbanos para la provisión de servicios que mejoren la calidad de vida de las personas y contribuyan al desarrollo sostenible”.

Los nuevos profesionales están obligados a atender diferentes frentes. “En el contexto de la normativa europea, los edificios de consumo energético casi cero serán obligatorios en los próximos años”, vaticina Agudo. “También debe producirse una adaptación de las edificaciones para cumplir con las certificaciones de distintos tipos o con las prestaciones de servicios como la seguridad, el confort y la tele asistencia”, concluye.