TP-Link Omada: La solución de conectividad para entornos profesionales

Analizamos en profundidad las capacidades de la solución para entornos profesionales de TP-Link con la que satisfacer la demanda de conexión WiFi tanto por los trabajadores como por los clientes de cualquier negocio.

La conectividad es esencial para cualquier negocio y área de actividad. No solo las comunicaciones móviles LTE y 5G, sino también las comunicaciones WiFi, que en esta pandemia se ha visto que es necesario cuidarlas más. Ya no solo se trata de que en un hogar haya más personas conectadas al mismo tiempo, haciendo un uso muy diferente de la conexión: juegos, películas o tele trabajo son algunas de las actividades que han tenido que convivir en el hogar.

Por otro lado, en el trabajo, el uso generalizado de novedosas formas de colaboración como las reuniones online o el acceso remoto a las redes corporativas, han puesto a prueba a las tecnologías tradicionales de conectividad. Muchos trabajadores, gracias al teletrabajo, pueden desempeñar su actividad incluso mientras están de vacaciones. Pero para ello, tanto hoteles como casas rurales o espacios de coworking, por no hablar de las oficinas o los centros educativos, que también han puesto el peso en modalidades de enseñanza basadas en la telepresencia.

La conectividad es un “must”

Cualquier negocio donde haya atención al público precisa de una sólida y robusta tecnología de conectividad para los clientes. Las transacciones y operaciones que ahora se llevan a cabo desde nuestros dispositivos móviles hace que una conexión Wi-Fi segura, rápida y capaz de gestionar un tráfico elevado y denso, sea un elemento imprescindible para nuestro negocio.

No solo de cara al cliente, sino también en la parte B2B o para la gestión de TPVs, sistemas de pago como los datáfonos u otras como Bizum, por no hablar de plataformas de envío de comida a domicilio o la integración de sistemas de atención al cliente como WhatsApp Business o los sistemas de vigilancia a través de cámaras o los sistemas domóticos para climatización o gestión remota de alarmas, por ejemplo.

Estos usos de las conexiones, que tradicionalmente se asignaban a routers poco más que domésticos, ahora se benefician del uso de soluciones profesionales, aunque escalables y capaces de integrarse en negocios muy diversos tanto por área de actividad como por tamaño.

Qué necesito de una red WiFi para los clientes y mi negocio

Empecemos con un ejemplo: por mucho que nos llegue red de fibra a nuestra casa rural o nuestro precioso restaurante, si dejamos que la red depende del router que nos ponga la operadora, habrá zonas del restaurante o las plantas de arriba o abajo, que se quedarán demasiado lejos del router. Da igual que sea un router de doble banda o con la última tecnología: se quedará pequeño para dar cobertura a un negocio grande o con varias plantas.

No basta con poner un repetidor de “los domésticos”, ni dos. Por no hablar de que necesitaremos varias redes: una para nuestros TPVs, datafonos, cámaras de seguridad, ordenadores del departamento financiero o para la gestión de redes sociales. Otra red será para los clientes, que tendrá que ser configurable y aislada de la red de nuestro negocio.

Imagina, por otro lado, que necesitas dar cobertura a exteriores: necesitas equipos que resistan la humedad o la lluvia incluso, así como reducir al mínimo el enrutado de cables, por lo que lo ideal es que los equipos que uses sean PoE (Power over Ethernet). Con dispositivos PoE, tanto la conexión como la alimentación van a través de un único cable que parte de un router PoE. De este modo, además, podremos encender o apagar los equipos de red desde una plataforma de gestión de software.

La gestión de las redes WiFi que configuremos, así como la de los dispositivos que usemos para el despliegue de la red y la de los clientes que se conecten a la red, mejor que sea por software a través de un panel de control “todo a la vista”. Si tenemos que ir equipo por equipo configurando parámetros, estaremos complicando la configuración y el mantenimiento de la red. Podemos configurar el router y los repetidores, por ejemplo, pero al cabo de semanas o meses (o solo algunos días), si algo falla tendremos problemas para recuperar los parámetros de configuración y resolver una incidencia, lo cual puede obligarnos a parar la actividad o a enfrentarnos a clientes insatisfechos.

Dependiendo del tamaño de nuestro negocio, la fórmula tradicional de “dame el WiFi” puede no ser ideal: por un lado, perdemos el control sobre quién y cuándo está conectado. No pocas veces, los vecinos aprovechan una red de un bar o un restaurante o un pequeño hotel o casa rural en la que se saben la contraseña. Eso hace que las conexiones para el resto de los clientes o para el normal funcionamiento de los equipos de trabajo se degraden. Los sistemas de cupones, autenticación con contraseñas dinámicas o las conexiones medidas por tiempo o por tráfico son algunas posibles contramedidas, pero los equipos de red que usemos deben permitir esta integración.

La solución TP-Link Omada

La solución que ha construido TP-Link para satisfacer las necesidades de los negocios en la parte de la conectividad de red, tanto para su propia operativa como para ofrecer un servicio de conectividad óptimo a los clientes, es una combinación de hardware y software y tecnología cloud usando la plataforma de gestión Omada Cloud.

Esta plataforma ofrece a los negocios los componentes necesarios para desplegar del modo más sencillo posible y con un rendimiento óptimo una red inalámbrica de calidad empresarial. Al mismo tiempo, proporciona las herramientas de gestión y administración necesarias para sacar todo el partido a esta combinación de hardware y software.

Cuando una empresa o pequeño negocio se plantea instalar una infraestructura de red, el primer obstáculo es el de cómo hacerlo. España es un país donde muchos negocios, que incluso cuentan con una facturación importante, pero no tienen tradicionalmente un departamento IT, no saben por dónde empezar para ofrecer una red de calidad a sus clientes. Y se quedan con la solución para negocios de las operadoras, que generalmente es la misma que para usuarios domésticos pero con un router algo mejor.

Hablamos de restaurantes, casas rurales, hoteles, coworkings, albergues, talleres, academias, colegios, clínicas, bares, etcétera. Otros negocios sí suelen tener las necesidades cubiertas mediante los departamentos IT correspondientes. En estos casos, una solución como la de TP-Link ya será sobradamente conocida de cara a tomar decisiones de implementación.

Otro caso que se ha erigido como una solución y un problema es el del trabajo remoto: los trabajadores se quedan en casa, pero en ocasiones los problemas de red, cuando surgen, pueden originar caídas de productividad: una solución como la de TP-Link Omada, escalada para un escenario de trabajo remoto es también una solución interesante.

El problema, y esto es una experiencia real, es que a veces los pequeños negocios o medianos, como los que hemos enumerado, se encuentran con empresas que ofrecer servicios de gestión externos para las redes, con un coste elevado de gestión y servicios que, en muchos casos no sirven de mucho. Es el caso de negocios que se encuentran con carencias a la hora de ofrecer, por ejemplo, clases online, debido a que las alulas están conectadas por una red WiFi deficiente. El dueño de la academia se encontrará en una posición de necesidad y desconocimiento por igual y acabará por aceptar un servicio de red gestionada con un coste mensual elevado, con servicios como el de backup de conexión LTE, que de poco servirá para mantener a 8 clases online en caso de caída del servicio.

Para estas necesidades, lo cierto es que una solución como la de TP-Link Omada, es una propuesta que se ha mostrado como excelente en muchos aspectos. Pero destaca en uno: la puesta en marcha y la gestión están al alcance de prácticamente cualquier persona, incluso con pocos conocimientos técnicos. Lo hemos probado y, a pesar de que los conceptos de autoprovisionamiento, conectividad mesh o gestión en la nube son conocidos, no siempre se piensa que responden a una realidad tan bien orquestada.

Veámoslo.

Desplegando y configurando la red inalámbrica

Para probar la solución en un caso práctico de despliegue desde cero, partimos de una conexión de fibra simétrica de 600 Mbps de Vodafone. Con un router estándar que ofrece servicios de conectividad de red inalámbrica y de televisión a través de una red privada en el propio router. Lo habitual en estos casos.

TP-Link cedió un kit con todos los elementos para desplegar una red inalámbrica profesional. En algunos negocios bastará con un tipo de dispositivos en un número variable de puntos de acceso dependiendo de la disposición del espacio. En otros podremos “mezclar”. Ahora explicaremos qué función desempeña cada uno de los dispositivos, pero podremos adelantar que, por ejemplo, en una academia de enseñanza, con el Controlador Omada Hardware OC200, el switch TL-SG2210P V3.20 y dos o tres puntos de acceso de techo EAP620 HD podremos cubrir 8 o 9 aulas en una planta. Hablamos de una inversión de unos 600 euros para tres puntos de acceso y menos para una solución de dos.

En una casa rural con varias plantas y espacios de ocio exteriores, el controlador y el switch pueden complementarse con puntos de acceso para exteriores y algunos de pared. En una casa rural la conectividad no será de fibra sino posiblemente por satélite o enlaces de radio, por lo que más importante que la velocidad en sí es el alcance y una topología mesh óptima para la cual los puntos de acceso EAP225-Outdoor son idóneos, así como los de pared EAP225-Wall.

Los elementos

Básicamente, una red TP-Link Omada cuenta con los puntos de acceso, tanto de techo, como de pared o para exteriores, alimentados mediante PoE o Power over Ethernet. De este modo, con el cable de red tenemos lo necesario para proporcionar datos y alimentación a los puntos de acceso. Nos ahorramos tener que depender de enchufes y añadimos la gestión de encendido, apagado o reinicio a los dispositivos.

Estos puntos de acceso se conectan a un switch PoE y, para la parte de la gestión cloud, tenemos el Controlador Omada, que en este caso es el OC200. Este controlador se conecta por PoE al switch, añadiendo toda la parte de orquestación de los diferentes elementos de la red. Este controlador es el que “hace magia” y abre las puertas a la gestión remota y conjunta de las redes.

Veamos los dispositivos:

* Controlador Omada Hardware OC200: esta cajita se conecta al switch PoE. El puerto USB Tipo A permite usar dispositivos de almacenamiento para guardar la configuración de la red.


* Switch TL-SG2210P V3.20: Este Smart Switch JetStream de TP-Link cuenta con 8 puertos gigabit PoE y dos ranuras SFP para extender opcionalmente la red mediante fibra o Ethernet. Este Switch cuenta con tecnologías para definir la calidad de servicio QoS en el tráfico de red, así como con hasta 61W de potencia para PoE. Los puntos de acceso consumen en torno a los 5W de media, por lo que este modelo servirá para la mayoría de las topologías de pequeños y medianos negocios.


* Punto de acceso EAP225-Outdoor: Este punto de acceso para exteriores tiene un alcance notable con antenas de gran potencia de transmisión. Está certificado como IP65 por lo que aguanta la lluvia. Es WiFi 802.11ac con hasta 1167 Mbps de velocidad de transmisión combinada en las dos bandas de 2,4 y 5 GHz.


* Punto de acceso EAP620 HD para techo: este punto de acceso es compatible con el estándar Wi-Fi 6 con hasta 1.800 Mbps de ancho de bada combinado para 2,4 y 5 GHz, con hasta 1.200 Mbps solo para 5 GHz. Es un AP óptimo para escenarios de uso donde se manejen emisiones en vivo, por ejemplo, como en clases online.


* Punto de acceso EAP225-Wall V1: este punto de acceso de pared WiFi ac es perfecto para ofrecer conectividad en habitaciones de hotel o en puestos de trabajo separados en coworkings. Ofrece conectividad inalámbrica y cableada Ethernet, por lo que ofrece una gran versatilidad para conectar los equipos tanto mediante cable como inalámbricamente.

Cómo empezamos

La cuestión es que parece magia. Conectamos un cable de red desde el router Vodafone al switch de 8 puertos. Esa es la entrada WAN por donde llevamos Internet a la red Omada de TP-Link. Conectamos el Controlador OC200 a un puerto y los puntos de acceso a los otros puertos. En nuestro caso, también dejamos un punto de acceso para exteriores sin conexión directa con el Switch. En este caso, tenemos un dispositivo que inyecta la energía eléctrica en un puerto PoE para alimentar al punto de acceso pero sin conexión de internet. El Punto de acceso actuará como repetidor / mesh.

Con todos los dispositivos conectados, tan solo tenemos que ir al portal web de configuración https://omada.tplinkcloud.com/login, crear una cuenta o logearnos con la que ya tengamos, y elegir la opción de añadir controlador.


Una vez introducidos los datos, la plataforma Omada toma el control sobre el hardware y habilita la administración de la red. El asistente que tendremos que seguir es sumamente sencillo.


Hemos elegido la opción de hotel, pero podemos optar por otras o crear nuestro propio perfil personalizado. También tenemos opciones para elegir los puntos de acceso y dispositivos como el switch que queramos configurar para que el controlador los gestione, y que haya detectado en la red (automáticamente).

Podremos crear nombres para los SSIDs que queramos configurar y crear cuentas de administración para el propio controlador hardware.


Después se ofrece un mini tutorial sobre cómo usar el Dashboard “todo a la vista” de nuestra red /sitio. Y ya estaría “lo gordo” hecho.


Tenemos todo a la vista y a golpe de clic. Básicamente podemos configurar todo lo que queramos desde este panel de control donde vemos tanto los dispositivos de red como los clientes conectados.

Por ejemplo, podemos ver la potencia consumida por los dispositivos PoE (la app móvil no muestra este dato).


Como se puede ver, tenemos un punto de acceso con el símbolo de red WiFi. Ese punto de acceso está conectado inalámbricamente como repetidor Mesh. De hecho, estos dispositivos se aprovisionan automáticamente también. Los podemos añadir tras haber creado nuestos “sites” sin problema y podemos añadir más controladores. Por ejemplo, si tenemos varios restaurantes, o incluso para gestionar varias plantas diferentes de forma independiente en un hotel, o si tenemos varias academias o sucursales de nuestros negocios, podremos centralizar la gestión desde un único portal. Además, tenemos acceso cloud también desde una app móvil.


La gestión que podemos hacer es básicamente total. Tenemos redes completamente definidas por software en nuestras manos. La filosofía SDN, llevada a redes de cualquier tamaño, escalables y en las que podremos invertir solo lo necesario en un momento dado y extender la red a medida que se necesite.

Por ejemplo, podremos crear redes para diferentes departamentos del negocio, así como para clientes e invitados totalmente separadas y con posibilidad de definir límites en los datos transferidos así como en la velocidad de las transferencias para cada cliente. Podemos crear “vouchers” para los clientes que podrán usar al conectarse a través del portal que definamos para que los clientes se logueen sin tener que estar configurando los parámetros cada vez.


Tenemos acceso a las estadísticas más relevantes, tanto de los clientes conectados como de los dispositivos de red.

Y podremos gestionar también aspectos relacionados con la seguridad de la red o definir permisos para acceder a determinados portales o no, dependiendo de qué tipo de uso demos a las redes. La parte de separar la red que se usa para conectar los TPVs, la red local de los departamentos administrativos, las cámaras de vigilancia o la intranet de las redes de clientes, por ejemplo, es esencial. Así como definir qué cantidad de ancho de banda reservamos para las tareas administrativas y qué ancho de banda se deja a los clientes. Todo ello se puede hacer a golpe de ratón.

Tenemos opciones para ubicar los puntos de acceso en un mapa físico, así como ver de forma esquemática cómo está montada la red.

También tenemos opciones para el envío de alertas al correo electrónico, con un sinfín de posibilidades para los avisos. Recuerda que puedes gestionar la red desde una app en el móvil. Echamos de menos (puede que tenga esa opción, pero no la hemos encontrado), que podamos definir alertas en el caso de que un cliente haga un uso excesivo de los datos. Es cierto que podemos ver este dato en cualquier momento yendo a la lista de clientes y examinando los datos transferidos, pero sería interesante tener alertas de ese estilo.

Podemos hacer también que los puntos de acceso tengan SSIDs “forzadas”. A nosotros nos vino bien para probar la velocidad de la red usando puntos de acceso concretos: cuando se crea la red, básicamente qué dispositivo se conecta a qué punto de acceso es una combinación de variables que decide la propia red. Pero, por ejemplo, si queremos conectarnos siempre al punto de acceso del techo que tiene Wi-Fi 6, podemos crear una SSID forzada en ese punto de acceso llegado el caso.

Pruebas de velocidad

En una solución como TP-Link | Omada, la administración y la dimensión SDN es la más relevante en muchos casos. Pero siempre y cuando el rendimiento de la red responda a lo esperado. En este caso tenemos que ver el alcance y la velocidad. Para ello usamos la plataforma de test de velocidad de transferencia iPerf3 y la aplicación SpeedTest. Es más fiable y representativa de un uso real iPerf3. Sin ir más lejos, podemos definir cuántas conexiones simultáneas lanzamos contra la red, lo cual permite evaluar cómo se comporta en escenarios de uso concurrentes.

Para ello, usamos un PC con iPerf3 en modo servidor conectado al switch mediante un cable Ethernet para asegurar que el ancho de banda sería máximo.

Después, usamos un Xiaomi Mi 11 Ultra 5G como dispositivo de medición de velocidad. Tiene Wi-Fi 6 para probar la velocidad del punto de acceso de techo y antenas Mimo de calidad. Usamos iPerf 3 también con los parámetros que se ven aquí:

Como podemos ver, tenemos una velocidad de transferencia de más de 630 Mbps usando Wi-Fi 6 en condiciones ideales, al lado del punto de acceso. Usamos 30 conexiones simultáneas todo sea dicho.


El dispositivo que es un tanto peculiar es el Punto de acceso de pared. Tiene una conexión de red PoE de 100 Mbps, por lo que la velocidad de red está limitada por la interfaz. Podemos verlo aquí. Ten en cuenta, que posiblemente el ancho de banda asignado a los clientes sea menor de 100 Mbps en muchos casos, por lo que 100 Mbps no será un cuello de botella en la práctica. Todo lo contrario: es un buen elemento de límite del ancho de banda en sí mismo, con la ventaja de tener puertos Ethernet integrados para conexiones cableadas.


Para el alcance, nos conectamos desde el exterior de la vivienda hasta que la conexión caía en cuanto a intensidad de la señal.

A unos 25 – 30 metros, la velocidad era de unos 10 – 20 Mbps. Con paredes por el medio. En este caso, cada conexión de las 30 usadas tiene un rendimiento deficiente. Este tipo de consideraciones son las que hay que tener a la hora de diseñar la topología y densidad de la red.

Una solución profesional, bien dimensionada en precio y tecnología

Cuando se oyen “palabros” como SDN o redes definidas por software, o dashboards o simplemente “configurar la red”, a muchos les puede parecer que eso “no va con ellos”. El propietario de un restaurante, un bar, una clínica o una academia puede parecerle que es un tema que se escapa de su competencia o será muy caro de implementar. Una solución como esta es fácil de manejar y administrar y con un coste fácilmente amortizable.


Una buena red WiFi puede ser un motor para captar clientes. O una excusa para perderlos, que es peor. Y una solución como esta de TP-Link Omada es perfecta para este tipo de escenarios. Es fácil de asimilar con una curva de aprendizaje mínima. Y, en el caso de querer delegar el mantenimiento de la red a un profesional, el acuerdo monetario podrá ser mucho más ajustado a las necesidades que en el caso de que no se sepa qué está en juego.

Un propietario de un bar no tiene por qué estar al tanto de la red, pero con una solución como esta, la gestión de la red es básicamente software una vez instalado el hardware. Y está al alcance de muchos profesionales IT que podremos contratar puntualmente o en modalidad temporal. Las alertas nos facilitarán saber cómo va la red. Y muchas incidencias podrán ser resueltas por nosotros mismos. Un reboot programado de los equipos de red de forma periódica nos salvará de más de una crisis, por ejemplo.

Estamos ante una propuesta excelente para una audiencia mayoritaria que quiera profesionalizar el servicio de conexión que ofrece a sus clientes o incluso trabajadores remotos. Los coworking son una audiencia perfecta para esta solución, pero prácticamente cualquier negocio es susceptible de mejorar su conectividad con esta solución.