Apple baja en Bolsa por la incertidumbre en China pero volverá a subir por la anticipación del iPhone 7

Las últimas semanas han supuesto un castigo continuo al valor en Bolsa de Apple, que pierde un 17 % desde finales de julio. Aunque no termina de haber una razón clara y contundente un popular analista tecnológico, Gene Munster, ha elaborado una teoría bastante plausible sobre las razones de esta caída continua en la cotización de la empresa de Cupertino, al mismo tiempo que establecería unas líneas maestras sobre cuándo podría invertirse la tendencia y porqué.

Por un lado la presencia de Apple en China, que comenzaba a consolidarse hasta el punto de ser ya su mercado más importante, quedaría resentida por los momentos de incertidumbre que se viven en la actualidad en la economía de aquel país con las sucesivas devaluaciones de su moneda que ha vivido en esta misma semana. Esto haría que por un lado se produjese una contracción en la demanda de aquel mercado pero además podrían incrementarse los costes de producción dado que Apple paga a sus contratistas, fabricantes y ensambladores locales en dólares americanos.

Por otro lado los inversores estarían sumando a dicha incertidumbre el pronóstico de que dado el gran éxito de sus actuales iPhone 6 y 6 Plus los nuevos modelos que se presentan en unas semanas no serán capaces de igualar su éxito de ventas por lo que se avecinan no pérdidas pero sí unos beneficios menores a los del pasado año. Esto haría que aún durase al menos un mes o mes y medio esta mala racha en Bolsa para Apple pero las cosas cambiarían a finales de este mismo año por distintos motivos, algunos de los cuales exponemos a continuación.

La propia celebración del evento Apple del 9 de septiembre, como en años anteriores, supone por sí mismo un revulsivo a la popularidad de la empresa y siempre suele haber un repunte en la cotización de sus acciones. Hasta fechas recientes los operadores de telefonía en Estados Unidos de América sólo subvencionaban la compra de terminales con contratos de permanencia de dos años de duración, algo que ha cambiado y que favorece que sus clientes no tengan que esperar tanto tiempo para renovar sus dispositivos. Esta circunstancias favorecerían que entre septiembre y diciembre de este año Apple pudiera incrementar hasta un 5 % sus ventas.

Por si faltara poco, Munster recuerda que como en ocasiones anteriores la presentación de las remodelaciones de iPhone producen poco después un incremento de la expectación ante la renovación de la gama. Sucedió tras presentarse el iPhone 3GS, el 4S y los 5S y 5C. Este año la situación sería similar. Ya conocemos los iPhone 6 y 6 Plus y en unas semanas lo más probable es que haya pocas sorpresas con los iPhone 6S, 6S Plus y 6C (básicamente un 5S con carcasa de policarbonato de diseño similar a las líneas de los actuales iPhone 6) así que será el momento de empezar a imaginar qué grandes sorpresas, esta vez sí, tendrá preparado Apple para dentro de justo un año cuando esté a punto de desvelar el iPhone 7. Y eso sí que anima a los inversores.

Munster reconoce la incertidumbre sobre la situación de la economía China pero también resalta la certeza que los restantes factores mencionados han demostrado tener como coadyuvantes a la revalorización de las acciones de Apple, lo que le hace albergar esperanzas para el optimismo a medio plazo.

vINQulo

Business Insider