Faltan tres días: Así será la beta de Windows 8

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La versión de prueba del sistema operativo de Microsoft llegará a los consumidores este miércoles día 29 en el Mobile World Congress.

El próximo miércoles 29 de febrero a partir de las 3 de la tarde y el hotel Miramar de la ciudad de Barcelona serán el cuándo y el dónde de la esperadísima presentación en sociedad de Windows 8 Beta. O de Windows 8 Consumer Preview, como ha preferido bautizar Microsoft a esta versión no definitiva de su famoso sistema operativo. Y es que coincidiendo con la edición del Mobile World Congress de este año, los usuarios más impacientes podrán acceder por fin a los entresijos de un producto que será interoperable con la plataforma móvil de la casa y que se ha propuesto reinventar la imagen del gigante de Redmond.

Desde el chipset hasta la experiencia final, pasando por su minimalista logotipo en forma de ventana, prácticamente todos los elementos del nuevo Windows rompen con la tradición. Quizás lo más destacado es que, por primera vez en la historia, un software de Microsoft será compatible con varios tipos de dispositivos: ordenadores de sobremesa, portátiles, ultrabooks y tabletas. En este avance tiene mucho que ver la interfaz Metro, que está preparada para soportar arquitectura x86 de Intel y Advanced Micro Devices, y correr sobre los mismos procesadores de ARM Holdings que sustentan al iPad.

Con su caleidoscopio de cuadros o “tiles”, Metro permite gestionar actividades multitarea, realizar búsquedas transversales y sincronizar contenido entre distintos aparatos. Algunos iconos, como los del navegador y el Panel de Control son estáticos, pero la mayoría se mantienen en flujo constante por el escritorio, de tal modo que el calendario dará detalles sobre citas venideras, el servicio meteorológico pronosticará el tiempo y el servicio de correo electrónico alertará de la llegada de e-mails. Cuando los usuarios prueben Windows 8 y pinchen en un programa, éste ocupará la pantalla completa, sin marco de separación, barra de herramientas, ni ventanas paralelas. Y para acceder al menú de inicio deberán activar la denominada “esquina caliente” con el movimiento de su dedo o ratón, ya que el botón Start se ha transformado en cosa del pasado.

Esta apuesta por el contenido sobre el continente será apreciable, por ejemplo, en el adiós de Office 15 a la interfaz gráfica Ribbon. Junto a Word, Excel, PowerPoint y OneNote, Internet Explorer 10 también se ha preparado a conciencia para el nuevo sistema operativo, ya que en su versión para tablet PC abrazará el lenguaje HTML5 en vez de soportar el plug-in de Flash. Incluso navegadores rivales como Firefox han anunciado inminentes ediciones basadas en las reglas de Metro. ¿El resto de aplicaciones? Muchas estarán a disposición de los usuarios en la Windows Store, que  se estrenará la próxima semana con precios más asequibles que para los paquete de software habituales y donde se admitirán pruebas previa descarga. Y otras tantas podrán encontrarse en el Windows Phone Marketplace.

Mayor velocidad y seguridad

Por lo demás, Windows 8 pretende asentarse sobre los pilares de la rapidez y la seguridad. Frente al medio minuto actual, se calcula que el sistema arrancará en menos de 10 segundos. Se reducirán los conflictos en las acciones básicas de copiar, pegar, nombrar y suprimir elementos, además de poder pausarse la operación o aumentar el ritmo de un fichero determinado. Y para la transferencia de datos se echará mano del estándar USB 3.0, unas diez veces más veloz que USB 2.0. En cuanto al inicio de sesión, como alternativa a la contraseña de toda la vida, los usuarios tendrán la opción de conectarse a través de código PIN o mediante el reconocimiento de tres gestos precisos sobre una imagen. Todas las credenciales serán recordadas gracias a un administrador tipo 1Password o LastPass capaz de aglutinar múltiples claves en Microsoft Live dentro de una llave maestra.

Las funciones cloud se completarán con la integración plena del servicio de almacenamiento SkyDrive. Aunque eso no es todo. Pensando en aquellos que no cuentan con demasiados conocimientos técnicos para enfrentarse a la gestión de procesos activos, Microsoft ha simplificado el Administrador de Tareas, que priorizará el nombre de los programas que se encuentran en ejecución y el botón de End Task. Asimismo se ha optado por potenciar las funcionalidades más utilizadas en el Explorador de Windows y se ofrece una nueva forma de instalación, la descarga directa vía Internet (tanto para la versión preliminar como para la definitiva). Todo un rosario de reformas para una plataforma en la que incluso la “pantalla azul de la muerte” ha cambiado de look.

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