Los alquileres de Airbnb en Madrid generaron 320 millones de euros para la economía española en 2014

La plataforma de alojamientos ayudó a la creación de 5.130 puestos de trabajo en la capital española.

En febrero del año pasado Airbnb presentó un estudio sobre el impacto económico de su servicio en Barcelona, informando de que entre agosto de 2012 y julio de 2013 habían supuesto 128 millones de euros para la ciudad e impulsado la creación de 4.310 puestos de trabajo.

Ahora, la compañía de consumo colaborativo ha hecho lo propio con Madrid para el ejercicio 2014 (enero a diciembre). Según ha dado a conocer la startup de alojamientos B2B, el año pasado su comunidad de viajeros y huéspedes en la capital generó, sobre el conjunto de la economía española, un impacto económico estimado de 320 millones de euros. Además, habría ayudado a crear 5.130 puestos de trabajo gracias a los gastos realizados por los propietarios de las viviendas y sus hospedados. En los últimos seis años, más de 256.00 personas han visitado la urbe española usando como puente Airbnb.

El estudio pone de manifiesto que la gran mayoría de los anfitriones de Madrid que se anuncian en la web comparten la casa en la que residen. Los espacios están repartidos por toda la ciudad (60 barrios) y sobre todo por distritos diferentes a donde se sitúan los hoteles (un 70% está fuera de la zona de concentración hotelera).

Casi la mitad de los huéspedes encuestados reconoce que los ingresos extra que consigue en la plataforma le ayudan a permanecer dónde viven. Además, algunos anfitriones también destacan que el dinero que obtienen compartiendo sus alojamientos les da la posibilidad de apostar por nuevas alternativas profesionales o financiar una actividad emprendedora.

“Los anfitriones de Madrid atraen nuevos visitantes que desean tener contacto con la comunidad local y disfrutar de experiencias auténticas”, señala Arnaldo Muñoz, Director General de Airbnb Marketing Services España.

“Ellos son los responsables de que el turismo se diversifique y los beneficios lleguen a los ciudadanos, a las familias y a los comercios de los barrios. Los hogares se han convertido en una destacada infraestructura para atraer nuevos visitantes en muchas ciudades. En este sentido Londres, París o Ámsterdam han cambiado su normativa para hacer posible una regulación que permita compartir la propia vivienda. Esperamos que Madrid, que también es una ciudad dinámica y moderna, siga los mismos pasos. Deseamos trabajar de manera conjunta con todos los agentes para que así sea”, añade Muñoz.

Anfitriones maduros y creativos

El anfitrión madrileño medio cuenta con 48 años y uno de cada cinco se dedica de alguna manera a las industrias creativas. El 91% de los mismos cuenta con un título universitario, aunque un 75% reconoce que sus ingresos anuales están por debajo de los de la renta media de Madrid.

Como promedio los viajeros se quedan en casa de sus anfitriones ‘gatos’ 4,6 noches y gastan 834 euros en su estancia. Y un 25% afirma que si no fuera por la startup de consumo colaborativo no habrían visitado la ciudad o se hubieran quedado tanto tiempo en ella. El 79% de los huéspedes es de fuera de España.

La compañía también destaca sus ventajas para el medio ambiente. Durante el año pasado los viajeros de Airbnb que visitaron Madrid permitieron un ahorro energético equivalente al que consumen 2.950 hogares.

Airbnb también ha llevado a cabo otros estudios de este tipo para otras urbes europeas, como París, Londres, Ámsterdam y Atenas.