Game no puede evitar entrar en concurso de acreedores

El retailer de juegos británico ha paralizado su cotización en bolsa y se ha declarado en quiebra, poniéndose en manos de un administrador.

Corren malos tiempos para los minoristas de productos tecnológicos. Hace justo un año que Dixons anunciaba el cierre de PC City en nuestro país y ahora la cadena retailer de juegos podría correr una suerte parecida en Reino Unido si la situación no mejora.

Son semanas ya escuchando rumores que hablaban de compañías que dejan de distribuir juegos a Game, despidos en la organización y cierres de establecimientos en el país británico. Hoy la firma ha comunicado la fatídica noticia de que “entra en la administración”, un proceso similar a la bancarrota en Estados Unidos o al concurso de acreedores en nuestro país.

“La junta de Admistración ha concluido sus conversaciones con todos los inversores y otras partes y no hemos relizado el suficiente progreso para ofrecer una solución realista para el negocio. La junta, por tanto, ha decidido presentar su intención de nombrar a un administrador”, explica el comunicado.

En base a esta situación los prestamistas y acreedores serán pagados a partir de ahora bajo protección de la moratoria en relación a la nueva deuda generada, como se suele hacer en este tipo de procedimientos.

A causa de esta situación Game habría pedido la suspensión de su cotización en la bolsa de Londres, según se hace eco Reuters.

Game cuenta en la actualidad con casi de 1.300 tiendas en todo el mundo, más de 10.000 trabajadores y se puede decir que es la cadena de videojuegos más popular a nivel global. Sin embargo, el retailer está sufriendo una dura competencia en el mercado de la distribución y experimentando la reinvención de la industria de los juegos. Ésta está cada vez más centrada en dispositivos como los tablets, los smartphones o los social games en plataformas como Facebook. Asimismo, los formatos físicos se ven cada vez más desplazados por las descargas online, incluso a través de los propias fabricantes y distribuidores clásicos de videojuegos.