WeWork, suspendida de cotización por riesgo inminente de quiebra

A pesar de los esfuerzos por reducir las pérdidas, WeWork advirtió en ese momento sobre su capacidad de continuar como un negocio en marcha.

La cotización de WeWork, multinacional dedicada al alquiler de oficinas y espacios de coworking, se ha suspendido en la Bolsa de Nueva York debido a la incertidumbre que rodea a la empresa. Esta medida se ha tomado “a la espera de noticias”, según el operador de la bolsa, en respuesta a la creciente preocupación sobre la posible declaración de bancarrota de la compañía.

La semana pasada el diario The Wall Street Journal informó, citando fuentes cercanas al asunto, que WeWork planeaba presentar una solicitud para acogerse al Capítulo 11 de la ley estadounidense de quiebras. Esta acción se llevaría a cabo como parte de un esfuerzo por reestructurar las operaciones de la empresa y abordar sus crecientes problemas financieros.

Valorada en casi 50.000 millones de dólares

La situación de WeWork contrasta drásticamente con su valoración en el pasado. La empresa, en un momento, llegó a ser valorada en casi 50.000 millones de dólares (equivalente a 46.598 millones de euros). Sin embargo a lo largo de 2023 las acciones de la empresa han sufrido una importante depreciación, cayendo casi un 99 %. El viernes anterior al anuncio de la suspensión de cotización, las acciones de WeWork cerraron en un preocupante valor de 0,84 dólares, muy por debajo del precio récord de 14,97 dólares que alcanzaron el 22 de octubre de 2021, un día después de su debut en el mercado bursátil.

El inicio de la cotización de WeWork en Wall Street se produjo en octubre de 2021, gracias a BowX Acquisition, una empresa de compra de propósito especial (SPAC). Esto marcó un retorno a los mercados después de un intento fallido en septiembre de 2019 cuando WeWork canceló su salida a bolsa. Este retiro se produjo poco después de que Adam Neumann, cofundador de la empresa, dimitiera de su cargo como CEO.

La difícil situación financiera de WeWork se puso de manifiesto el pasado mes de agosto cuando la empresa anunció pérdidas por valor de 349 millones de dólares (equivalentes a 325 millones de euros) en el segundo trimestre del año. Si bien esta cifra representó una disminución del 39,5 % en comparación con las pérdidas del mismo período en 2022, elevó el total de pérdidas de la primera mitad del año a 613 millones de dólares (equivalentes a 571 millones de euros).

A pesar de los esfuerzos por reducir las pérdidas, WeWork advirtió en ese momento sobre su capacidad de continuar como un negocio en marcha. Esto se debió a las pérdidas acumuladas y a las necesidades de efectivo proyectadas, combinadas con una mayor rotación de miembros y niveles de liquidez insuficientes.