Google planea una mayor encriptación para vencer la censura en Internet

El presidente ejecutivo, Eric Schmidt, sostiene que el cifrado ayudará a la compañía a garantizar el acceso a la red en todo el mundo y a poner barreras al espionaje.

El presidente ejecutivo de Google, Eric Schmidt, ha participado en el Foro Economico Mundial de Davos con unas palabras que a buen seguro marcarán un antes y después en la estrategia de la compañía frente a los ataques de ciberespionaje de los Gobiernos. El máximo responsable e la firma ha adelantado que la empresa tecnológica trabaja “en fortalecer su cifrado” de datos para que los gobiernos de todo el mundo “no puedan acceder a su red y obtener sus datos privados”.

Según revela la web TNW, el ejecutivo considera que la censura de los gobiernos podría “llegar a su fin” dentro de una década con la ayuda del cifrado de los datos privados que navegan por Internet. Schmidt ha apuntado a China como primera piedra de toque de su política de encriptación que la compañía quiere dotar a la información confidencial de sus usuarios en este país. En este sentido, ha añadido durante su alocución que el trabajo realizado por Google en el cifrado de sus datos privados está enfocado a hacer frente a gobiernos como el chino que “está tratando de penetrar en sus bases de datos privadas”.

De cara al futuro el directivo asegura que en esta misma década la encriptación “podría suponer la apertura de países con leyes más estrictas sobre la censura, dando voz a su pueblo”, subraya. En lo que respecta a China, a pesar de que Google salió del gigante asiático  en 2010,  el ejecutivo asegura que su empresa aún sigue muy de cerca su actualidad y ha expresado su optimismo real por que finalmente “la censura del gobierno se pueda superar con un aumento del número de personas que empleen medios de comunicación socialy no sólo con el uso del cifrado de datos de las compañías”, ha explicado durante su ponencia.

La política de dotar de una mayor encriptación a sus comunicaciones se alinea con la de otros gigantes tecnológicos norteamericanos como Microsoft, que ha mostrado su intención de imponer un cifrado más seguro de sus datos contra la NSA.