Hackeado el sistema de transporte público de San Francisco

Los hackers se han dirigido al San Francisco Municipal Railway buscando el pago de un rescate a cambio de desencriptar los datos de su sistema.

Los trabajadores y usuarios del Ferrocarril Municipal de San Francisco se encontraron con una desagradable sorpresa durante este fin de semana, al comprobar que los sistemas computarizados de tarifas del sistema de transporte público habían sido hackeados.

Así, las pantallas de los ordenadores de las estaciones del San Francisco Municipal Railway (MUNI) mostraban el mensaje: “Hacked, ALL Data Encrypted. Contact For Key (cryptom27@yandex.com) ID: 681, Enter”. Según el San Francisco Examiner, el sistema MUNI había sido atacado el viernes por la tarde.

Como consecuencia, los viajeros fueron recibidos con carteles impresos de “Fuera de servicio” y “Metro gratis” en las máquinas expendedoras situadas a la entrada de las estaciones. El portavoz de MUNI Paul Rose declaró que el organismo estaba “trabajando para resolver la situación”, pero se negó a proporcionar más detalles.

Sí se ha sabido que el hacker o hackers se han dirigido al San Francisco Municipal Railway buscando el pago de un rescate para reparar el daño causado por el ataque. “Nuestro software funciona de forma completamente automática y no tenemos ataques dirigidos a ningún sitio. La red del SFMTA estaba muy abierta y el servidor/PC ha sido infectado por software. Estamos a la espera de contacto con cualquier persona responsable del SFMTA, pero creo que no quieren entrar en tratos”, explicó el atacante.

Se trataría, por tanto, de una especie de ransomware a lo grande, en el que los atacantes piden una compensación -generalmente económica- a cambio de levantar el cifrado impuesto al sistema atacado. En septiembre, un hacker del mismo nombre fue asociado a una variedad de ransomware llamada Mamba, que emplea tácticas similares a las usadas contra el MUNI. Los ataques de este tipo son habituales, pero la elección de un elemento neurálgico como el sistema de transporte de una gran ciudad demuestra hasta que punto los cibercrimnales son capaces de acceder a víctimas cada vez más importantes.