Highfive, la startup que quiere revolucionar la videoconferencia empresarial

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La startup Highfive acaba de anunciar su nueva solución de hardware y software para videoconferencia, un sistema formado por una cámara HD con algunas funciones extra y un software muy intuitivo.

Si bien las videoconferncias personales entre dos usuarios suelen funcionar bastante bien, en cuanto empieza a haber más gente y se trata de una reunión de negocios, la experiencia se complica bastante. A pesar de que hoy en día contamos con numerosas opciones, tanto gratuitas como Hangouts o Skype, o de pago pensadas para profesionales y empresas, como Cisco y Polycom, la realidad es que en el día a día suelen ser plantear numerosos problemas para ajustarse a las múltiples situaciones que pueden producirse.

Las soluciones actuales suelen estar planteadas para entornos ideales en los que se suelen cumplir los mismos protocolos, todo el mundo está identificado y cuenta con sus propios perfiles de usuarios y no se tienen en cuenta los imprevistos.

Highfive, simplifica al máximo las videoconferencia, para ello cuenta con una cámara HD de 799 dólares, que dispone de una serie de micrófonos que permiten escuchar todo hasta a 10m, se conecta directamente a pantallas por HDMI y tiene conexión a Internet por Ethernet, además de Bluetooth LE para conectarse a smartphones y tablets.

Sí, porque los dispositivos móviles son de gran importancia con Highfive, sirven para manejar el interfaz y gestionar la videoconferencia, además de participar en ella desde cualquier parte del mundo de forma muy sencilla.

Por otro lado el software permite hasta 10 usuarios simultáneos, en el que no hace falta tener una cuenta, sólo acceder al enlace de la videoconferencia y ser aprobado. Highfive también mejora el sistema de turnos para hablar y gracias al uso de móviles y Bluetooth, permite pasar la conferencia de la pequeña pantalla del mismo a la gran pantalla a la que esté conectada su cámara.

El objetivo de Highfive es hacerse un hueco en el mercado de la videoconferencia empresarial y plantear una nueva alternativa simplificada. De hecho el negocio de la videoconferencia mueve unos 3.000 millones de dólares anuales, entre productos de software y hardware, y Highfive espera poder recuperar su inversión de 13,4 millones de dólares tras dos años de trabajo creando su sistema.