Los aseos del nuevo Airbus son tan grandes como tu casa

En realidad toda la primera clase está decorada como si del más lujoso de los lounges se tratase, con grandes butacones que se transforman en camas (hasta 200×80 cms) a las que quizá como pega les faltaría un dosel con mosquitera y con reposabrazos amplios donde poder acomodar el tablero portátil de backgammon con el que amenizar el vuelo mientras flirteas con tu atractiva compañera de al lado al tiempo que saboreas un martini vodka con una filigrana de limón… agitado, no mezclado.

Volviendo al aseo, no tendrás estrecheces en él, vamos,si hasta hay un sofá. Puedes tumbarte en él mientras tu pareja se maquilla y se prepara para la cena. El vuelo no ser verá turbado por el molesto murmullo de la gleba (los pasajeros de la clase Turista) gracias a unas cortinas de aislamiento sonoro y tus delicadas mucosas nasales no se resecarán porque estos aviones son los primeros de línea comercial en montar humidificadores. Que ya estaba bien de bajarse del avión con el cutis hecho unos zorros, hombre por Dios. ─Antonio Rentero [Core77]