Los simulacros de alarma para verificar la integridad de los datos, más frecuentes a partir de 2022

Datos y AlmacenamientoSeguridad

Commvault ha publicado sus predicciones para los próximos meses, que estarán marcados por la actividad de los ciberdelincuentes y la capacidad de respuesta de las empresas.

La transformación digital acelerada del 2020, en plena pandemia de coronavirus, sigue teniendo sus consecuencias en el ámbito empresarial.

Y esto no cambiará en 2022. Los expertos creen que el próximo año las organizaciones se preocuparán por proteger sus datos tras tomar conciencia de que existe una brecha para la integridad.

En concreto, Commvault espera una apuesta decidida por la “protección de aplicaciones SaaS y datos en la nube”.

“Aunque las organizaciones llevan años utilizando soluciones de protección de datos para hacer backups locales, no ocurre lo mismo con los datos SaaS y de aplicaciones cloud“, explica esta compañía especializada en datos.

“A medida que cada vez más organizaciones trasladan a la nube un porcentaje mayor y más importante de datos, la criticidad de los mismos ha aumentado exponencialmente”, dice, “por lo que será vital proteger y ser capaces de restaurar rápidamente los datos en la nube después de un ciberataque, una mala configuración u otro desastre”.

Commvault también espera que los directivos exijan al departamento de TI la realización periódica de “simulacros de alarma para verificar la integridad de los datos”. Esto es, para poner a prueba la resistencia de sus soluciones de defensa y recuperación ante desastres. Y, si se descubren puntos débiles, remediarlos.

Esto incluye probar las reacciones ante un ataque de ransomware y otras amenazas en tiempo real.

No en vano, parece que el año que viene se producirá un “aumento de los ataques dirigidos”. Por ejemplo, a instituciones financieras y entidades sanitarias.

El panorama de las amenazas va en aumento y, en realidad ningún sector será inmune, porque la intención de los cibercriminales será disparar contar cualquier tipo de organización capaz de pagar un rescate.

La adopción masiva del teletrabajo convertirá el blindaje de los entornos informáticos en objetivo fundamental.

Esto supondrá “inversiones tecnológicas más inteligentes”. Los presupuestos no serán tan abundantes como años atrás, por lo que las empresas deberán concretar mucho sus prioridades y apoyarse en soluciones como servicio, pagando sólo por lo que usan.

Otra tendencia será la migración de cargas de trabajo hacia la nube pública para acelerar proyectos de TI.

Commvault imagina un 2022 con “más datos y más proveedores de hyperscale que ofrecerán una enorme capacidad de almacenamiento.

“No todas las nubes cuentan con las mismas soluciones de protección de datos”, advierte esta compañía: “es esencial que cada carga de trabajo se almacene en la nube correcta con la protección adecuada”.

También es importante que la empresa sepa “dónde están sus datos, cómo se utilizan, que están protegidos adecuadamente y cómo recuperarlos de forma rápida”, para exprimir todo su valor.

Entre las tecnologías más aprovechables se encuentran la inteligencia artificial y el aprendizaje automático. Esto significará un “auge de IA y ML” a lo largo de 2022 para evitar vulneraciones de privacidad.

El viraje hacia una inteligencia más aumentada ofrecerá una visión en profundidad de los datos a mayor velocidad.

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